domingo, 25 de diciembre de 2016

El sentido de la Navidad

Domingo y, además, Navidad.

Sé que muchos de vosotros, queridos lectores no celebráis estas Fiestas, ya sea porque no creéis en ellas o, simplemente, porque no están en vuestra cultura.
 
He de confesaros, por mi parte, que el conmemorar la noche pasada y el día de hoy no es tanto por considerarme cristiana, que lo soy (¡ojo!, no católica), como para encontrar una fecha en la que parecemos coincidir espiritualmente muchos de nosotros.


Ya he tenido la ocasión de contaros que en mi familia la tradición navideña está muy arraigada y siempre relacionada con momentos felices. Incluso la primera en la que no estuvo mi padre, que adoraba la Nochebuena, todos los hermanos la celebramos con más fuerza y en honor a él, como lo hizo él en honor de su madre.

Es cierto que van quedando huecos, pero también es verdad que se van supliendo por aquellos que llegan. En esta ocasión  mi nueva nieta, que hoy cumple su primera semana de vida, ocupó su lugar en brazos de sus padres. Y ha sido una felicidad inmensa.

Quiero y deseo creer que Martina, junto con Leyre, se sentarán  siendo dos mujeres también un día de Nochebuena y recordarán a su abuela Elena y lo que disfrutaba con los villancicos, con
cocinar ricos platos y amar con todas sus fuerzas la vida.

Para mí ese relevo en la felicidad es el verdadero sentido de la Navidad.

Sed felices.

lunes, 19 de diciembre de 2016

"No sé leer"

Volvía  a mi casa el pasado sábado toda contenta e ilusionada. Había estado declamando mis poemas en la inauguración de la exposición  en la galería ARA ARTE (absolutamente recomendable) y había tenido un gran éxito a la vista de los libros vendidos de Momentos de arena y hielo.

Como una no vive en la capital, el uso del transporte público se convierte en una excursión en la que tengo que hacer varios transbordos. En el último de ellos, una mujer joven, que por su acento y aspecto me pareció de etnia gitana y que empujaba un cochecito de niño,  me preguntó qué línea tenía que coger para llegar a una determinada estación. Yo le señalé el directorio, pero ella, con una espléndida sonrisa me contestó: "lo siento, princesa, pero no sé leer".

La casualidad hizo que yo llevara esa misma dirección y así se lo transmití, invitándola a que me acompañara. Durante todo el recorrido su afán por no perderme entre los pasajeros que pululaban por los pasillos era casi angustiosa. Por fin, llegamos a su destinos, el andén contrario al mío, y nos despedimos: "Adiós, princesa, que suerte encontrarla, dios la bendiga", me dijo, manteniendo su sonrisa.

El resto de mi periplo me sirvió para reflexionar sobre el tesoro que sigifica poder leer y escribir. Nos lamentamos de aquellos que no pueden ver físicamente, pero el no ser capaz de interpretar los símbolos que suponen las palabras, sus significados, nos colocan en una auténtica ceguera social.

Dice un refrán castellano que Dios da mocos a quien no tiene pañuelo. Que pena, mis queridos lectores, que no seamos conscientes de nuestra propia fortuna al haber podido acceder a una alfabetización y una educación; qué lástima el poco aprecio que le damos y cuanto lo desperdiciamos por falta de uso.

Por que es eso y no otra cosa lo que nos permite ser independientes y no perdernos por los pasillos infinitos de la ignorancia y de la manipulación. Es, en resumen, lo que nos permite ser libres.

Sed felices.



sábado, 10 de diciembre de 2016

Idiota, imbécil, estúpido: insultemos con propiedad

Somos una sociedad en  la que el insulto está a la orden del día. Bast con dar una vuelta por la redes sociales para comprobar con que facilidad protan las descalificaciones personales, así como las alusiones mal sonantes hacia los progenitores de aquellos que son el punto de mira. Mi teoría es que somos una sociedad cabreada persistentemente y que encontramos en ciertos lugares anónimos la parcela ideal para dar rienda suelta a nuestras frustraciones.

Al hilo de esto traigo a colación, mis queridos lectores, una referencia a un artículo que he leído acerca de tres insultos que aunque utilizamos como sinónimos no lo son y que me gustaría comentar con vosotros (al fin y al cabo enseñar al que no sabe no deja de ser una obra de caridad). Me refiero a idiota, imbécil y estúpido.

Idiota significa, así lo dicen los que saben de etimología,  ignorante. Parece ser que proviene del griego idiotes, que hacía referencia a aquel que ignoraba o era inexperto en algún campo. Este vocablo pasó al castellano a partir del siglo XII a través del francés.

Imbécil hacía referencia, en principio, al débil físicamente que necesitaba bastón (in baculi) para caminar. Luego por extensión pasó esa flojedad al espacio mental.

Para terminar, estúpido significa asombrado, estupefacto (se ve la misma raíz etimológica), alguien que se queda pasmado ante un hecho o una situción.

En fin, ya que somos una sociedad con el insulto fácil  por lo menos que lo sea  con propiedad y con cierto conocimiento de causa: se puede ser maleducado sin ser inculto ¿verdad?

(NOTA: este post ha sido escrito sin referencia alguna a persona o personaje. Cualquier relación con la realidad es mera coincidencia)


Sed felices.

domingo, 4 de diciembre de 2016

El libro, un regalo vivo.



Para muchos de nosotros los libros son objetos tan cotidianos como los cepillos de dientes o las servilletas. Nos rodean y conviven en nuestro espacio vital desde que somos capaces de recordar.

Primero como cuentos de hadas o de aventuras. Luego con los clásicos que vienen cargados de preguntas a responder en los exámenes. Más tarde, ya adultos, llenos del placer de la lectura por la lectura. Pero no para todos esto es así. Para algunos el libro es un total desconocido, por decisión propia o por simple carencia de medios en acceder a él, ya sean económicos o sociales.

Es una pena que esto ocurra. No solo porque es cierto que en los libros se encierra una gran sabiduría, sino porque son una herramienta inigualable para llenar un tiempo con nosotros mismos. En la acción de la lectura se encierra, sin lugar a dudas, una relación que no tiene la contemplación o disfrute de otras artes u otras actividades. Entre el libro y el lector se genera una intimidad casi de pareja, en la que el tacto de las páginas o de la cubierta de convierte en algo sensual.

Estamos en unas fechas en las que tenemos la costumbre de intercambiar regalos. Sin lugar a dudas los libros tendrán su protagonismo al pie del árbol o junto a los zapatos que esperan a los Reyes magos. Me gustaría, queridos lectores, que se vieran  los libros  como enlaces con otras personas, con otras culturas, con otras vidas; que intenten encontrar en ellos pequeños microcosmos en los que habitan seres especiales, tocados por un don: ser capaces de transmitir sentimientos parecidos a los que cualquiera puede sentir en un momento determinado o ante una experiencia vital importante pero a través de la belleza de la palabra. Me gustaría, queridos lectores, que se viera el libro como un regalo vivo.

Los libros nos hablan de la vida para, quizá, poder comprenderla un poco mejor.

Al fin y al cabo ¿qué es la vida sino un libro que escribimos cada día?
Pedid libros, regalad libros.

Sed felices.

domingo, 27 de noviembre de 2016

Pensando, pensando X


  Mientras empieza el día pienso y, entonces, saludo a mis amigos de Facebook con estas reflexiones.

Entre el deseo y el logro hay un instante en que el que tiempo parece detenerse y el mundo se para.

Espero nunca llegar a ser lo que anhelo, porque si lo consiguiera y fuera ya no me quedaría más camino que recorrer.

Afirmar que el amor es solo química es tanto como creer que en una gran novela hay solo palabras.

 Llega un momento en el que todo deja de ser verdad excepto en los libros.

 Cambiar las reflexiones por las flexiones diseña bellos cuerpos y acciones vanas.

Enamorarse de la belleza de alguien es como desear vivir en una casa por su fachada sin saber si el interior es cálido y acogedor, o frío y desapacible.

 Enamorarse de la belleza de alguien es como desear vivir en una casa por su fachada sin saber si el interior es cálido y acogedor, o frío y desapacible.
 
 La tristeza es como un niño glotón e insaciable que se alimenta de sopa de lágrimas con restos de sueños rotos.
 
 La suma de dos mentiras jamás podrá dar como resultado un verdad, sino que creará otra mentira que necesitará otra más para seguir sosteniéndose. Y así hasta...

Miramos al mundo una sola vez con los ojos limpios de prejuicios: en la infancia.
Después sólo son recuerdos.

sábado, 19 de noviembre de 2016

Me he encontrado con Dios, por casualidad

Hoy me he encontrado con Dios. Ha sido total y absolutamente por casualidad.

Estaba yo en mi tarea sabatina de limpiar el cuarto de baño cuando después de echar en la bañera amoníaco con detergente, que es el mejor desengrasante, y en medio de los efluvios he levantado los ojos y en los azulejos del baño he visto a Dios.

Sí, era talmente Él.  En una postura iconográfica muy parecida a la representada por Miguel Ángel en la Capilla Sixtina. Supongo que  mi devoción por esta obra ha hecho que se me haya presentado así, para ser más reconocible.

No obstante, para cerciorarme le  he preguntado y Él me ha respondido afirmativamente: "Sí, soy". Como todavía no las tenía todas conmigo, a pesar de que un hombre anciano, de barba blanca  y refulgente da bastante el arquetipo, he insistido: "¿Estás seguro que de eres Dios?" Él me ha contemplado con infinita comprensión y me ha contestado que la duda no cabe en su esencia divina y que me dejara de tantas zarandajas.

Bueno, en ese momento se me han agolpado tantas otras preguntas: tener a Dios en mi cuarto de baño es algo que jamás se me podía haber pasado por la cabeza, a la que se me han venido infinitos misterios ante la oportunidad de poder ser desvelados.

¿Qué preguntarle? La causa de la guerra, de las enfermedades, el aspecto del Cielo, si hay verdaderamente Infierno, si el Sol será eterno, si existen universos paralelos... Tantas, tantas cosas. ¿Qué  plantear a Dios que pudiera desvelar la mayor incógnita del ser humano?

Entonces con el corazón galopando en mi pecho de la emoción las palabras han brotado de mi boca:

-¿Por qué la gente vota al PP?

Sed felices.

martes, 15 de noviembre de 2016

Vagina dentata

Vagina dentata es un latinismo cuya traducción literal sería vagina con dientes. Se fundamenta en una leyenda bastante común en varias culturas que habla de la posibilidad de algunas mujeres tengan dientes en ese órgano sexual por lo que, tras el coíto, son capaces de castrar al hombre. Posteriormente esta imagen castradora ha sido aprovechada por la psicología y la literatura para significar ciertos miedos y fobias o utilizada en películas de terror (no hay que explicar por qué).

Tengo que confesaros, mis querido lectores, que cada vez que escucho, leo o veo en los medios la noticia de una violación a una mujer ( ya no digo si es una  niña), siempre, siempre, se me viene a la cabeza la imagen de una vagina dentata. Claro, que mi pensamiento no es original, ya que, parece ser, se han inventado distintos dispositivos basados en este principio mordedor como defensa contra los abusos sexuales. Ójala que el resultado sea el deseado y el repugnante violador se deje, literalmente la piel colgando.

El sexo está bien, bueno, para qué andarnos con chiquitas: está muy, muy bien, siempre que sea consentido. Si no, y eso solo lo supongo porque jamás lo he experimentado, debe convertirse en la mayor de las torturas. No olvidemos que en muchos de los malos tratos infligidos a mujeres se encuentra incluida la violación además de los golpes o junto con ellos
.
Recuerdo una película protagonizada por Jody Foster, Acusados, por la que creo se llevo el Oscar, en la que la protagonista era violada por distintos hombres sobre una máquina de juegos, mientras los espectadores jaleaban a cada uno de los abusadores. No quiero hacer spoiler, por lo que no develaré el final, pero esa escena del bar podría ser el resumen de lo que quiero transmitir: el miedo, la desesperación, la vergüenza, la humillación y el asco que hay detras de todas y cada una de las violaciones.

La naturaleza es muy sabia, así que no estaría mal que, tal vez, como ejemplo de la evolución humana (la necesidad crea el miembro) colocara unos dientecillos retráctiles voluntariamente, como las uñas de los gatos- seguro que ahora algún lector masculino esté sufriendo repelús- en la vagina femenina como defensa contra esos criminales que convierten una relación placentera en una pesadilla.

Pues eso... Y sed felices.






domingo, 6 de noviembre de 2016

El sentido de la vida

No puedo remediarlo, a veces tengo la sensación de que muchas de las cosas que hago no son más que pérdidas de tiempo, acciones que solo tienen como objetivo satisfacer mi propia vanidad sin aportar un ápice a mejorar a nadie.

No hablo de llegar a tomar parte de decisiones o de llevar a cabo logros que cambien la Historia así, con letra capital, sino de que mi tiempo y mi actividad sea partícipe de colaborar con el progreso de mis semejantes.

Sé que mi vida  nunca se escribirá con mayúsculas, pero os confieso, mis queridos lectores, que en estos últimos tiempos veo tanta cantidad de mediocridad y de falta de miras, que la tentación de unirme al rebaño y de dejar de empeñarme en pensar que las cosas se pueden cambiar es muy grande.

No cabe duda que todavía me duelen, y mucho, los últimos acontecimientos políticos. Más, tal vez, de lo que yo hubiera pensado hace un tiempo. Hay una parte de mí que se ha quedado hueca, y en la que se ha instalado el eco de la desolación.

Sé que muchos no entenderán que alguien como yo, que presume de una gran capacidad para ser positiva, se permita estos, digamos, bajones. Tendría que salir, tal vez, como un toro de la puya, embistiendo con más fuerza si cabe. Tal vez.

Hoy, como todo los días, escribo frente a la ventana. Luce un maravilloso sol, que vislumbro a través del vaho de los cristales, lo que me indica que hace más frío en la calle. Desde la planta baja me llega la voz a gritos de mi nieta. "Abuela-me dice- te quiero"... Oigo sus pasos por la escalera. Irrumpe en mi despacho y me abraza.

Hundido mi rostro en su pelo que huele a champú de fresas pienso que es ella la depositaria de toda mi esperanza. Soy lo que soy para que ella sea.

Al fin y al cabo, el sentido de la vida no es lo que hagas, sino lo que permanece.


Sed felices!


lunes, 31 de octubre de 2016

¿Susto o muerte? II



Tres microrrelatos para una noche especial. ¿Susto o muerte? O tal vez los dos...


LA MÁS BELLA


Nunca debía aceptar regalos de desconocidos. Bien claro se lo habían dicho. Pero la manzana era tan roja y aparentaba ser tan jugosa que no se resistió. Además, ¿por qué iba a temer a una pobre anciana, que la sonreía afablemente y además era su vecina, en la noche en que se regalan toda clase de golosinas?
Obtuvo la respuesta al primer mordisco. La garganta se le cerró como si un garfio que la atenazara el cuello. Sus pulmones se negaban a absorber el aire y todo comenzó a dar vueltas a su derredor.
Lo último que escucharon sus oídos, embotados por el veneno, fueron las palabras de la bruja, entrecortadas por su malvada risa.
- Ya no serás, niña, nunca más, la más bella del barrio. ¡Feliz Halloween!





UN TRABAJO BIEN HECHO

Un clamor estruendoso como una tempestad inundó la plaza, que iluminada por el sol de mediodía, hervía con el gentío que había ocupado hasta los últimos rincones.

Era el 31 de octubre, la víspera de Todos los Santos.

Sobre el estrado un hombre fuerte, de hercúleos brazos, elevó las dos manos hacia el cielo en señal de triunfo. En una de ellas blandía el hacha; en la otra, chorreando sangre a borbotones, la cabeza de la bruja con los ojos todavía abiertos,  que acababa de decapitar.
Le gustaba su oficio. Tras la capucha, el verdugo sonrió.



UN SIMPLE JUEGO


La voz del sacerdote se elevaba, con gran esfuerzo, sobre los rugidos que provenían de la garganta hinchada del joven endemoniado, que pocos días antes era un aplicadoe estudiante de ingeniería.

Cada gota de agua bendita que caía sobre su cuerpo lacerado por mil llagas purulentas, le hacía retorcerse como una sanguijuela, mientras con la lengua negruzca lamía el suelo como un perro, curvando su espalda en un arco imposible que en otras circunstancias habría quebrado la columna vertebral como una rama seca.
 

" Exorcizamus te, omnis immundus spiritus,omnis satanica potestas, omnis incursio infernalis adversarii ,omnis legio, omnis congregatio et secta diabolica Ergo perditionis venenum propinare... "
...Vade Satana, inventor et magister omnis fallaciae, hostis humanae salutis... " (*)


La batalla no había hecho más que comenzar, bien lo sabía el exorcista: una vez más el maldito Ouija, utilizado como un simple pero absurdo  juego para la  noche de Halloween, había abierto las puertas del Infierno.








 

lunes, 24 de octubre de 2016

Y tendríamos que hablar de tantas cosas, compañero del alma, compañero

Querido compañero, o compañera, que en este lance estamos todos y todas dentro.

Tiempos difíciles, más bien imposibles,  estamos surcando en los que las rosas que empuñamos un día con orgullo se nos han ido deshojando, tapizando el suelo como gotas de sangre.

No te escribo para convencerte, supongo que a estas alturas la decisión que has tomado es inamovible -nadie llega a este punto sin haberlo meditado mucho con la cabeza y no con las tripas-, pero hubiera querido saber si dejando a un lado la disciplina de partido, el miedo absolutamente falseado a unas terceras elecciones,  si hubieras elegido con los valores e ideales socialistas de cambiar la sociedad para bien de sus miembros,  tu opción hubiera sido la misma.

Te tengo que confesar que llevo dos días pensando en pedir la baja del partido. Ese deseo me viene a oleadas, como una especie de naúsea seca, que intento contener.  Tengo miedo  a que la herida sea mayor si me voy que el dolor que me produce esta situación que nos ha explotado en las manos.Hay mucha gente que no entiende qué es formar parte de un partido, aunque nosotros, siempre lo he pensado, éramos más que eso: nos llamamos "la familia socialista", nos llamamos compañeros, luchando por unos ideales codo con codo. Hasta hoy, en los que muchos nos hemos quedado huérfanos.

Cuando se celebre la investidura de Rajoy y nuestros diputados se abstengan ¿qué sentirás, compañero? ¿Tendrás las fuerzas para ponerte delante  de la televisión y aguantar hasta que el nefasto Mariano reciba los aplausos de la cámara como nuevo presidente (más de lo mismo) del gobierno? Yo te confieso que no podré.

Intento entenderte, de verdad, compañero (compañera), pero me cuesta mucho. Tal vez porque nunca he sido una socialista del "aparato", una mujer que haya vivido los entresijos que se han ido cociendo. Solo soy una humilde militante que lleva trabajando treinta años en su pequeña parcela para mejorar la vida de mis conciudadanos.

En fin, que tendríamos que hablar de tantas cosas  y sin embargo nos han consumido el tiempo como se consume una bengala, chisporroteando e iluminando un instante para dejarnos después en la más absoluta oscuridad. Nos han arrebatado la oportunidad de debatir, de llegar a encontrarnos de nuevo en aras de no sé qué y en beneficio de quién.

Y duele, mucho, compañero.

Sed felices

sábado, 15 de octubre de 2016

Y tú, ¿por qué escribes?



Esta es una de las preguntas con las que nos encontramos aquellos que dedicamos  parte de nuestro tiempo a este arte de la escritura. Seas novel o consagrado, en cualquier entrevista, antes o después, surge.
Algunos escritores se ponen trascendentes y le dan un carácter metafísico o espiritual a la necesidad de rellenar folios en blanco, reales o virtuales. Otros, en cambio, se quedan en una razón mucho más pragmática y más relacionada con el gusto por contar cosas. Luego estamos, porque yo me incluyo, aquellos que participamos de las dos posiciones.
No cabe duda de que hay una necesidad por escribir que trasciende el mero hecho físico. Se ha comentado siempre el carácter  terapéutico de la escritura para curar males del alma. Al fin y al cabo, ya sea en prosa o en verso, en un poema o en una historia, el escritor juega con las emociones y son ellas las protagonistas. Emociones que surgen de vivencias propias o ajenas, pero sustentadas en algo que no es físico ni psíquico.
Por otra parte, el placer que supone para quien gusta de la lectura,  en cualquier género o estilo, ser capaz de construir un poema o una historia es muy grande. Creo que todos aquellos que conocen el proceso creador estarán de acuerdo conmigo.
Decía Virginia Woolf, no cito textual,  que una mujer para escribir solo necesitaba dinero y una habitación. Imagino que lo del dinero iría más por el tema de la independencia económica, todavía complicada en el caso de las mujeres en la primera mitad del siglo XX;  lo de la habitación por la independencia física que supone la creación. Siempre he pensado que las dos razones se resumen en una: escribir por sentirnos libres.
Para mi ese sería el motivo fundamental. Nunca me siento más libre que cuando escribo, porque la escritura me libera como no lo hace ninguna otra cosa.
Hace unos días ponía una reflexión en  Facebook acerca de lo que me asombra, y no es postureo, el que me llamen escritora, supongo por el respeto que me produce esa palabra, sobre todo cuando leo a otros escritores. Yo sólo me considero una mujer a la que la vida se le queda estrecha y por tanto necesito ampliarla, y lo hago a través de mis novelas, de mis poemas o de artículos como este
Cuento cosas a los demás porque necesito contármelas a mi misma para saber que hay algo más allá de la rutina diaria, de la situación política, de las crisis económicas o de los problemas que nos acucian a los seres humanos corrientes.

Cuando escribo abro la puerta a mundos desconocidos, construyo personajes que pueden llorar, reír o morir a través de mis dedos. Soy capaz de imaginar grandes epopeyas, o maravillosos romances.
En resumen, escribo  porque cuando lo hago soy feliz.
Y tú…¿Por qué escribes?
 

lunes, 10 de octubre de 2016

Yo quiero tener un millón de amigos

Vivimos en una sociedad en la que muchos conceptos se han  transformado, introduciendo en nuestras vidas formas, modos y experiencias que hace veinte años eran impensables.Uno de ellos es el de la amistad.

Las redes sociales no han facilitado el conocimiento de personas que de otra manera no digo que fuera imposible (yo creo que en esta vida pocas cosas hay imposibles), pero sí improbable.

En este momento se pueden tener "amigos" en todas partes del orbe, departiendo con ellos a tiempo real. Y escribo "amigos" entre comillas porque en ocasiones no pasan de ser contactos que de una manera más o menos interesada intercambiamos datos o circunstancias.

Pero en otros casos a esos amigos se les han caído las comillas y se ha terminado por tener una estrecha amistad, en ocasiones sin habernos conocido ni siquiera físicamente o por haber coincidido sólo en un corto tiempo en un espacio común .Curiosamente se descubren una serie de coincidencias y de gustos que hacen de las conversaciones o de las opiniones puntos convergentes y poco a poco el lazo se va estrechando.

Yo puedo decir que cuento con varios buenos amigos de esa índole, quienes, en ocasiones, ante un comentario mío han tenido palabras de felicitación, de solidaridad y de cariño. Conversaciones a través de los chat de varias horas (eso sí salteadas con entradas y salidas, dependiendo de las obligaciones) en las que me he enriquecido personalmente. Por supuesto, no digo caer en la absurda manía de sumar y sumar ( a lo Roberto Carlos) contactos para no hacer ni caso, sino de no despreciar esta manera de conocer a otros sin renunciar, claro, al bar, a la cervecita, al contacto físico.

Pues eso, que a mis amigos de estas redes que nos enredan, a los que me saludan por la mañana y me despiden por la noche, a los que se alegran por mí, decirles que me gusta saber que están ahí, como yo siempre estaré aquí para ellos.

Sed felices.

domingo, 2 de octubre de 2016

¿Cuánto vale el honor de un partido?

Hoy me he despertando recordando a mi abuela Rosa. Han venido a mi mente los abrazos y los gritos de alegría aquel día, que ya se me pierde en las brumas del tiempo. en el que celebramos la victoria del PSOE por primera vez tras la dictadura.

Bailamos por el pasillo ante el estupor de mi padre que no entendía cómo yo- su suegra ya portaba sus antecedentes republicanos y socialistas- podía haber votado a "los rojos". Desde entonces mi voto y mi labor en la política ha sido junto al Partido socialista obrero español, partido que representaba el valor añadido a mis valores. Por lo menos hasta ayer.

No es que, obviamente, renuncie a ser socialista. Eso en mí es imposible. Soy lo que soy y ya soy muy mayor para cambiar. Pero dudo, dudo mucho que ya encuentre en el PSOE aquello que yo creía que era. Ya, ya sé que hay muchos compañeros y compañeras que siguen estando en sintonía conmigo, pero la pregunta es ¿y de qué sirve?

Porque se han derrotado los principios democráticos, se han arrebatado los derechos a la militancia, y ha prevalecido el interés de unos pocos. Me llegan comentarios de un compañero valenciano tan estúpidos como que Pedro Sánchez estaba en negociaciones secretas con Podemos y los independentistas. ¿Y? ¿No era su obligación explorar las posibilidades para un gobierno de progreso? Además, uno de los verdugos, Ximo Puig, ¿no gobierna gracias a un partido del corte de Podemos?. Y García Page en  Castilla La Mancha tres cuartos de lo mismo. ¿Cabe mayor absurdo?

Sigue en mi mente ese día del año 1982. Porque al dolor de la traición de esos diecisiete ( ¿para qué?) uno la desolación por la actuación de quien para mí fue un ejemplo de estadista, de político: Felipe González, factotum de esta sucia maniobra, emborrachado por el humo de los cohibas y el dinero de los consejos de administración, al que, "por consiguiente", me gustaría preguntar: ¿cuánto vale el honor de un partido?

Mucho ha de ser el precio puesto a la cabeza de Pedro Sánchez para que se le haya servido en bandeja de plata al Partido Popular y a Rajoy.

En fin, mis queridos lectores, no os quiero aburrir en esta mañana de otoño, de primer domingo de octubre, con mis cuitas.Como dice mi madre: "al tiempo le pedí tiempo y el tiempo tiempo me dió".Sigo mi camino. Tengo a mi familia, mi literatura, mi teatro y, por supuesto, a vosotros, que no sabéis cuánto valéis para mí.

Feliz día!

sábado, 24 de septiembre de 2016

Carta abierta a una persona infeliz

Mi querida persona infeliz:

Permíteme que este último domingo de septiembre, en las puertas del veranillo del membrillo (o de San Miguel para los creyentes) te dedique esta entrada de mi blog desde el cariño y la amistad.



Hoy te quiero dirigir unas palabras, no para insuflar alegría ni felicidad a tu vida, sino simplemente para preguntarte si te merece la pena estar lamiéndote persistentemente las heridas en público, encogida ante el día a día y llenando de preocupación a los que te rodean. No solo lo digo por mí, que también- convendrás conmigo que no es agradable estar escuchando frases demoledoras y que te ponen el ombligo en la garganta-, sino fundamentalmente por ti.

Ya, ya sé que me dirás que tu vida es el rigor de las desdichas, que no ves sentido a tu existencia y que tienes todo el derecho a quejarte, y, puedes rematar,  que si a mí no me gusta que le ponga un lazo. De acuerdo. Pero a fuer de ser sinceros hay quien lo tiene bastante peor que tú y no se dedica a rasgarse persistentemente las vestiduras y cubrirse la cabeza con ceniza, tal vez porque el tiempo que tiene lo ha de dedicar a sobrevivir y porque sus carencias son básicas.

Déjame que te cuente una historia:  hace siglos una persona fue encerrada por la Inquisición en una jaula en la que no podía estar ni sentado, ni de pie, ni tumbado. Las perspectivas no podrían ser menos halagüeñas pero... Vivió dieciséis años contra todo pronóstico. La conclusión: sus ganas de vivir vencieron al tremendo suplicio.

Vivir no es fácil, desde luego. Por el contrario es el mayor reto al que se enfrenta el ser humano. Es un logro diario sorteando enfermedades, frustraciones, pérdidas de los seres queridos, desamores, etc. Pero también hay momentos, a veces pequeños, en los que poder recrearnos en el placer de una conversación, de un paseo, de una felicitación por algo bien hecho, con una caricia, con un beso. Clavos ardiendo a los que nos agarramos para no caer en el abismo del tedio y la cotidianeidad.

Mi querida persona infeliz: no creas que los que parecemos a tus ojos vivir en un anuncio de mi pequeño pony no tenemos nuestros momentos oscuros. Lo que ocurre es que no solemos mostrar las llagas y preferimos ver la botella medio llena, por aquello de no amargarnos la vida. También porque hace tiempo que hemos entendido que nadie va a alfombrarnos el suelo con rosas y a invitarnos a desayunar con diamantes.

La felicidad no es tener salud, ni amor, ni dinero, ni siquiera las tres cosas juntas, aunque estas alturas de mi vida sigo sin saber, exactamente, qué es la felicidad. Lo que sí se es lo que no es: ahondar un día tras otro en el sufrimiento, propio o ajeno -como si echar sal en la herida fuera la única manera de que los demás nos quieran- quejarnos, lamentarnos y, sobre todo, creer que somos únicos en nuestro penar.

En fin, mi querida persona infeliz, no sé si mis palabras te calarán más allá de esa coraza de persona desdichada que has decidido ser, pero hoy sentía la necesidad de dedicarte esta carta.


Tuya afectísima...

sábado, 17 de septiembre de 2016

¿Renuncia al sexo?

Me llega mientras desayuno desde el muro de mi amigo Carlos del B. Iglesias, bloguero atractivo e ingenioso, autor de la original novela "La sonrisa del melón" (un poquito de publicidad, que está promocionando su novela) una noticia que habla de que más de un millón de personas en España son vírgenes sexualmente (lo aclaro, aunque parezca redundancia, porque hay más que lo son intelectualmente), algunos a la espera del tálamo nupcial, en el que sueñan con la también pureza de su cónyuge; otros porque no tienen en absoluto interés por el sexo, incluso demostrando cierta repugnancia por él. Aunque no es lo mismo el que practica la abstinencia al que se declara asexual, la verdad es que en ambos casos el resultado es la renuncia al sexo.


Siendo respetuosa con todas las opciones respecto a loys asuntos "íntimos", la situación no deja de sorprenderme. Tanto como la de quienes ven en el sexo un recurso para soportar la vida y se van tirando a todo lo que se mueve. Ambas cosas me chirrían un poco.

Porque aún estando de acuerdo con ciertas apreciaciones -el mismo Nietzche dijo que "el sexo era una trampa que pone la naturaleza para no extinguirse"-no cabe duda de que es bastante "agradable" su práctica en la mayoría de las ocasiones (no voy a entrar en la habilidad de los practicantes) , más allá de seguir el mero instinto de la perpetuación de la especie.


Epítetos como asqueroso, irracional o animal que he podido leer en dicho reportaje atribuidos a las prácticas sexuales me hace reafirmarme en que algunos siguen ciñendo la sexualidad al pequeño ámbito de los genitales, lo que, sinceramente, lo convierte en algo de muy cortas miras.Tampoco entiendo que haya que esperar a firmar un contrato para que con ese requisito legal ya uno admita la lujuria y abandone definitivamente las duchas frías.

Bastante tiene el ser humano con que la propia naturaleza, otrora aliada en esas lides, decida con el paso del tiempo retirarnos las fuerza, aunque a veces nos deje las ganas, para que, además, le pongamos nosotros zancadillas.

Sed felices.

sábado, 10 de septiembre de 2016

Pensando, pensando IX




 Mientras empieza el día pienso y, entonces, saludo a mis amigos de Facebook con estas pildorillas.

 
Cada vez me alejo más de quienes pudiendo ver no miran, pudiendo oír no escuchan, y pudiendo saber prefieren la engañosa comodidad de la ignorancia.

Escucho una conversación entre mis perros: "a veces es muy difícil encontrar justificación a las actuaciones de los seres humanos. Luego dicen que nosotros somos los irracionales".

Las alabanzas inmerecidas hacen más daño que la peor de las críticas:crean falsas espectativas e impiden mejorar.

Dedicamos toda nuestra vida en buscar la felicidad sin saber ni siquiera qué es lo que nos hace felices. Como empezar la casa por el tejado.

El amor es capaz de navegar en las aguas turbulentas de las discrepancias, pero se hunde como el plomo en las aguas mansas del aburrimiento.

Todo amor significa ganar y todo amor significa perder. Cuanto mayor sea el equilibrio más se alargará en el tiempo.

No hay cumbre ni abismo profundo que produzca más vértigo que el instante previo a alcanzar lo deseado.

El que todo lo quiere acabará por no tener nada porque nada de lo que tenga le será suficiente.

Tan culpable como el que lo causa es quien pudiendo evitar un mal, con su acción o su palabra, no lo evita.

Amo la pintura y por eso escribo poesía. Quiero que mis poemas sean cuadros que se puedan disfrutar con los ojos cerrados.

Sed felices.

lunes, 5 de septiembre de 2016

Palomas

Como en una pesadilla guionizada y dirigida por Hitchcock en mi vida se han instalado unos pajarracos que me hacen el día a día imposible. No sé en qué momento llegaron ni cómo han ido tomado posiciones hasta acaparar tanto espacio vital, pero me tienen más allá de la peineta. Son en mi barrio una auténtica plaga.

Hoy he vuelto a coger el coche que tuve que aparcar, por imposibilidad de hacerlo en otra ubicación, justo debajo de un árbol. Los caireles de palominos que me encontrando churreteando toda la carrocería, que ha corroído en algunos sitios, una vez más  han sumado puntos a este odio visceral que ha ido creciendo dentro de mi hacia esas colúmbides.

Estas aves siempre han tenido buen predicamente. No en vano una de ellas  fue la elegida para traer la rama de olivo a Noé, signo de que las aguas se habían retirado tras los cuarenta días y las cuarenta noches de aguacero ( abro paréntesis para decir que ójala viniera ahora otro diluvio con este calor, cierro paréntesis), y de que la humanidad tendría otra oportunidad ypasando así esta iconografía a ser símbolo de la paz. Posteriormente, y en una carrera profesional meteórica, que ya quisieran muchos políticos, pasó a ser el símbolo de la tercera persona de la Santísima trinidad, apareciendo en variados e inspirados episodios evangélicos. Y qué decir de la castiza Virgen de la Paloma, tan querida por los madrileños ye cuyo honor muchas niñas y mujeres llevan el nombre de esta ave.

Pero a pesar de estos antecedentes y de su simbología tan áurea bajo mi punto de vista  no dejan de ser indeseables, y cada día más. Ahora, mientras os escribo, mis queridos lectores, hay una posada en el árbol frente a mí, mirándome desafiante a sabiendas que está ganando la partida: no hay forma de acabar con este tema. Incluso ha habido quienes a oír mi queja (argumentando yo también que son transmisoras de enfermedades) han llegado a decirme "que no tenga coche", que las palomas tienen derecho a cagar donde quieran.

En fin, esta tarde iré de nuevo a lavar el coche, la segunda vez en lo que va de mes. Al final no hay mal que por bien no venga a algunos, porque los lavaderos, gracias a estas alimañas, están haciendo su agosto los doce meses del año...

Sed felices.

martes, 30 de agosto de 2016

"Síndrome postvacacional"

Concluyendo el mes de agosto, mes que parece cerrar el verano, aunque todavía nos quedan unos veinte días de esta estación, en breve oiremos hablar, de nuevo, como todos los años, del síndrome posvacacional. Esta situación se define como el  estado que se produce en el trabajador al fracasar el proceso de adaptación entre un periodo de vacaciones y de ocio con la vuelta a la vida activa, ocasionando molestias que nos hacen responder a nuestras actividades rutinarias con un menor rendimiento.

Vamos, lo que  viene siendo el fastidio que produce dejar de estar todo el día rascándote la barriga, comiendo paellas en el chiringuito o leyendo a la sombra de un árbol. Algo normal desde que el mundo es mundo, pues ya desde la Biblia se señala el trabajo como un castigo.

Vivimos en una sociedad de estiquetas y de estridencias en la que , para romper la monotonía de un día a día basado en la adquisición de meros bienes materiales, hay que buscar una causa patológica a algo que es completamente natural pero que convertirmos en agustia vital.

Que haga calor en Sevilla en verano, o que en Alicante las playas estén llenas es algo que recuerdan los más viejos del lugar y sin embargo se hace noticia convirtiendo lo banal en extraordinario. Al final también lo extraordinario se acaba convirtiendo en algo camuflado entre tantas obviedades y pasando totalmente desapercibido.

En fin, mis queridos lectores,  en toda esta vorágine de manipulación no es de extrañar que la "cosa" política funcione como funcione. Hemos perdido el sentido de la proporción, de lo que importa y de lo que no., envolviendo en grandilocuencia aquello que no deja de ser algo cotidiano, y dejando pasar lo que en realidad importa.

¿Habrá con el tiempo algo parecido al síndrome de Rajoy para señalar a quien con la mayor cara dura del mundo se desliga de su responsabilidad y se la pasa a quien no la tiene?

Sed felices y buscad ilusiones, que es mejor remedio para afrontar la vuelta de vacaciones.





domingo, 21 de agosto de 2016

Sudores, picaduras, botijos y extraterrestres.

Soy una persona que tiene poca tolerancia al calor. Se podría decir que, salvando aquellos aspectos incuestionables que hacen al verano apetecible, como son las vacaciones o la posibilidad de hacer vida en la calle, prefiero las estaciones frescas. Y si al calor le sumamos la presencia de esos insufrilbles insectos que son los mosquitos, pues ya apaga y vete.

En este momento en el que os estoy escribiendo, las gotas de sudor corren por mi frente y mi espalda gracias a la humedad que en las primeras horas del día suele impregnar el ambiente a la orilla del mar en Levante. Es fantástico comprobar el efecto "botijo", que hace que la capilaridad se abra y rezume como ese gracioso y popular recipiente. Y, también, mientras las palabras brotan del teclado tengo que reprimirme las ganas de rascarme las variadas picaduras que cubren mi bronceada piel, lo que hace que queden bastante disimuladas, pero haberlas, hailas.

Este año me había pertrechado contra esos infames engendros diabólicos como un marine: pulseras, lociones, enchufes, aerosoles... Pero como el que tiene tos y se rasca la barriga. Creo que la naturaleza mosquiteril ha desarrollado una tecnología capaz de neutralizar todas las invenciones humanas. Y eso, mis queridos lectores, abunda en mi teoría de que los mosquitos son extraterrestres reducidos por un rayo reductor, valga la redundancia, que nos van sometiendo a base de picores, preparando una futura invasión. No hace falta más que ver a los veraneantes en bañador y llenos de ronchas rojizas.

Ironías a parte , voy terminando esta entrada agosteña. No quiero daros la vara con mis penurias porque realmente son muy bien compensadas con el baño en el mar que me daré dentro de un momento, los paseos por la playa, los arroces ricos, ricos, los mojitos nocturnos y, sobre todo, por la posibilidad de disfrutar una año más del verano, a pesar de todo....

Sed felices!!!


domingo, 14 de agosto de 2016

Amor de verano

Siempre el verano es una estación propicia para el amor. Aunque sean esos efímeros e intensos que duran lo que duran las vacaciones. Esos que enmarcan la adolescencia  y que se vuelven inolvidables.

Ella todavía recuerda aquel verano del 76 y aquel sentimiento nacido entre la blancura de la arena y el azul del mar. Y todavía le recuerda a él. Se le viene a la memoria la tarde en que la esperó a la puerta del cine al que había ido con sus hermanos. Apoyado en un coche blanco, con la piel morena, con los ojos de un verde tan brillante que casi deslumbraba: "un celta puro", decía su madre. Vuelve a ver su sonrisa,  rememora el tacto de sus manos y le llega de nuevo el eco de sus palabras que se enredaban en un acento suave y cadencioso, como la brisa de la ría.

Evoca la romería a la que le invitó, previo petición de permiso al padre, los bailes en medio del bosque gallego, lleno de misterio y con la música de las gaitas resonando, como en una novela de Fernández Florez.
Y no olvida ese primer beso en la penumbra de la discoteca que tenía el nombre de una canción de Roberto Carlos: El gato azul.

Los amores de verano, los primeros amores no se olvidan. No suelen ser los definitivos, ni tan siquiera suelen dejar mella en el corazón, pero sí en la memoria, que recuerda esas sensaciones de otras épocas.

"A veces, piensa ella, qué poco conscientes somos de quienes han pasado por nuestra vida y han ido construyendo lo que ahora somos, lo que  ahora pensamos, lo que ahora sentimos. Personas que son como esos amores de verano, breves, pero cuya vivencia es de una gran intensidad y los hace imborrables incluso cuando ya no hay forma de volver a encontrarlos".

Adolfo, se llamaba Adolfo. Era alto, rubio, con ojos verdes, y sus besos sabían a chicle de menta...

Sed felices.


domingo, 7 de agosto de 2016

El libro de un sueño de verano

Transcurrida ya la primera semana de vacaciones con paseos a la orilla del mar, largas siestas, algo de literatura y lectura. Porque esta época es propicia para leer aquellos libros que he ido dejando apartados durante el año, más ocupada en los míos propios que en los ajenos. Llegadas estas fechas es un placer abrir las páginas de esos libros que pacientes me esperaban y comenzar a leer.

He de decir que soy una lectora muy ecléctica. No suelo ser remilgada a la hora de seleccionar los libros. Me gustan todos los que estén bien escritos, independientemente del género, si bien es cierto que, al igual que me ocurre como escritora, tiendo más a las histprias de misterio.

Muchos de mis mejores recuerdos están relacionados con el verano y los libros. De pequeña no me gustaba, como a casi ningún niño ,echarme la siesta, momento del día sagrado en toda familia española que se precie. Era la ocasión en que, con la habitación casi en penumbra para evitar el calor, me dedicaba a devorar, literalmente, los libros, muchos de ellos regalos de mi cumpleaños, mientras en la habitación contigua mis hermanos pequeños botaban como pelotas en las camas hasta que mi abuela les regañaba y podíamos disfrutar de un momento de paz.

Recuerdo especialmente mi quince cumpleaños. Mi padre fue a una librería y depositando una cantidad de dinero nada despreciable le dijo al librero, el cual se quedó muy asombrado, que le diera todos los libros que cupieran en ese importe. Y especificó: "son para una adolescente que se lee todo".

Cuando abrí el paquete, envuelto en papel de estraza y atado con una cuerda de pita, aparecieron el Ulises de Joyce, La divina comedia de Dante, Los papeles del Club Pickwick de Dickens, La tormenta de Shakespeare, El lazarillo de Tormes, La familia de Pascual Duarte de Camilo José Cela, Nada de Carmen Laforet... Los leí todos en ese verano de adolescencia, mientras escuchaba una y otra vez "Let it be" de los Beatles.

Aún los conservo junto con la tarjeta de la dedicatoria de mi padre. Él ya no está, pero de alguna manera, cada vez que ojeo esos libros de aquel verano , cuyas páginas amarillean ya en los bordes, recuerdo las siestas de antaño, las risas de mis hermanos, y las historias que me hacían soñar con ser un día escritora.
.

Sed felices...

sábado, 30 de julio de 2016

Amistad enredada

Tras una noche de mucho calor, nada extraño en un Madrid y en el mes de julio, me siento una vez más a escribir una nueva entrada en este blog.

He de reconocer que no lo hago con el entusiasmo de otras veces, quizá porque el poco descansar y el mucho sudar- rezumo lo mismo que un botijo- me hayan deshidratado un tanto las neuronas y, es cierto, me cuesta pensar. Pero no puedo faltar a esta cita con vosotros.

En dos días me marcharé a la playa, al mar que, como siempre digo, me espera año tras año. Allí disfrutaré con mi familia de unos días de asueto e ilusión, corregida y aumentada por la llegada de Martina, mi nueva nieta. Allí espero retomar fuerza e intentar una normalidad que estoy muy, muy lejos de sentir, arrastrada a mi pesar por esta convulsión diaria que me sumerge en la injusticia, en la incoherencia y en el agotamiento.

No son buenos tiempos, lo sé, para quienes intentamos mantenernos a flote junto con nuestros principios e ideales pero, por suerte, nos tenemos los unos a los otros. Vosotros me tenéis a mí y yo os tengo a vosotros en este mundo que construimos a diario donde la palabra, el poema, el arte, la música y los valores intentan sobrevivir a tanta mezquindad y tanta mentira.

Pero, como he dicho muchas veces, ser feliz cuando hay quienes persiguen que no lo seamos, es la mejor forma de rebeldía. Por eso deseo toda la felicidad del mundo, esa que se cose a puntadas nacidas de valorar aquello que tenemos y no lo que creemos que nos falta. Hay mucho de lo que disfrutar con solo mirar y no solo ver, con solo escuchar y no solo oír. Y sobre todo alegrarnos de tener el bien más preciado: la amistad, que nace de aquello que nos une y no de lo que nos separa y que mantenemos a través del teclado en este curioso mundo de las redes sociales.

Por eso deseo con todo mi corazón encontraros a todos a mi vuelta para volver a enredarnos. Os abrazo.






lunes, 25 de julio de 2016

Cine, cine, cine, más cine por favor...

Para alguien que es una apasionada del cine poder participar en la realización de un cortometraje es una gran ilusión, ya no solo como actriz aficionada, sino, también, como persona.

Y esa ilusión tuve el placer de convetirla en realidad. El sábado 23 grabamos  El Café siempre en taza, una historia nacida de la imaginación de Antonio José López Gómez, director también,  y de la que os habla, mis querido lectores.

Lo que llama primeramente la atención es la gran organización que reina en el equipo técnico para que todo fluya sin problemas guiados por el actor principal, que es el tiempo. La verdad es que en ocasiones da hasta un poco de vértigo ver el gran esfuerzo que se lleva a cabo para que la iluminación, el sonido y el decorado, el atrezo, todo quedé correcto y que la interpretación se pueda lucir.

Confieso que cuando me llegó el turno no pude remediar sentirme un poco nerviosa, pero gracias a mis compañeras de escena Loli y Marta y a las indicaciones del director creo que salí sana y salva.

Pero como he comentado lo mejor ha sido la parte humana, La convivencia entre los miembros de los dos grupos A Rivas telón y Unicornio Teatro fue increíble, llena de cordialidad, cariño y respeto.

Bueno, y ahora a esperar a la edición del corto para disfrutar con la historia de esa peculiar cafetería.

Gracias a todos, compañeros, técnicos y la cafetería del Centro Cultural García Lorca por habernos acogido.

En cinco..... Acción.

domingo, 17 de julio de 2016

Pensando, pensando VIII


 Nueva entrega de mis reflexiones matutinas. Ya sabéis, pensando, siempre...

El problema de no tomar partido, de no implicarse, de aceptar que otros decidan, es que nunca irás sino que te llevarán. En tu mano está ser actor o simplemente espectador.

Hay muchos que son capaces de señalar los problemas; algunos indican las soluciones; pocos, muy pocos, los resuelven.

Admitimos mejor una mentira de los nuestros que una verdad ajena que nos señale que estamos equivocados.

Un verdadero líder no es el que tiene confianza en sí mismo sino el que es capaz de generar confianza en los que creen en él y orgullo de acompañarle en su camino.

Miente el que hace de la mentira su bandera, miente el que hace esa bandera suya.

No importa lo fuerte que grites si no se entienden tus palabras.

Lo único que grita más que el silencio ante la injusticia es la voz de la conciencia.

No se trata de ver pasar el tiempo ni luchar contra él: es mejor convertirlo en tu aliado y dejar que te acompañe.

Encontrar en el diferente la igualdad y en el.igual las diferencias enriquece nuestras experiencia.

La amistad muere de hambre y necesidad, sobre todo de tiempo.

Sed felices.

viernes, 8 de julio de 2016

Valor y Humanidad

Tengo la sensación de que somos capaces de tasar el precio de las cosas pero no así tanto su valor. Ya, ya sé que todos sabemos -o creemos saber- el valor de un abrazo, de la amistad, de una sonrisa, que es incalculable.
Yo me refiero al valor que tiene para algunos cosas que para otros es lo cotidiano. ¿Cuánto pan se va a la basura? ¿Cuántas luces dejamos encendidas? ¿Cuánta agua sale del grifo que se desperdicia? En estos días que el calor es sofocante  cada vez que tomo un vaso fresco  pienso en aquellos que no lo tienen y soy incapaz de abarcar en toda su magnitud lo que se puede sentir ante esa terrible carencia.

El ser humano ha sobrevivido como especie por ser la más cruel y egoísta de todas las que pueblan la Tierra.Esquilmamos, matamos, consumimos, extinguimos como si no hubiera a haber mañana. Hemos llegado a tales extremos que esquilmamos, matamos, consumimos y extinguimos hasta a los de nuestra propia especie olvidándonos del valor de algo tan fundamental como la dignidad y el valor que debe tener la vida humana.

En un enloquecedor ¡sálvese quien pueda! seguimos viendo como cada vez se exige más a los de abajo: se lo tritura, se les arrebata  lo más básico mientras que aquellos que tienen la capacidad de decidir se decantan por ellos primero, solo ellos tienen derecho a  salvarse del naufragio.

Mientras, en lo cotidiano, ya casi anestesiados por la desinformación y manipulación informativa, por el alpiste televisivo, por las consignas diluidas en el agua de la conformidad,  damos el mismo valor a la subida o bajada de la Bolsa, a la final de la Copa de Europa o a cincuenta muertos en las aguas del Mediterráneo.
No sé... Creo que la Humanidad es un valor a la baja, tan a la baja que ya en muy pocos corazones es capaz de cotizar.

Sed felices.



domingo, 3 de julio de 2016

Sugerencias (que no consejos) para avivar la pasión

No cabe duda de que los primeros momentos de una relación de pareja  son los más apasionados. Es como adentrarse en un terreno desconocido pero lleno de melodías, sonidos,  paisajes sugerentes que apetece enormemente descubrir y nos llena de un deseo exhacerbado por recorrer una y otra vez esas tierras ignotas y placenteras.

Pero, con el tiempo, ese paisaje otrora desconocido, se convierte, para nuestro pesar, en algo muy sabido, que aunque nos de cierta seguridad, nos puede producir monotonía en ocasiones. Seguimos queriendo pero la atracción ha ido bajando hasta convertirse en una mera camaradería. En casos más extremos se llega evitar esos lugares que antes se buscaban con tal de no coincidir.

Es curioso como, quizá porque una escribe de ciertos temas, me preguntan mi punto de vista en asuntos de alcoba (me encanta esta expresión). Pero, dios me libre, de dar consejos. Simplemente puedo sugerir que en ocasiones lo que hace falta es un poco de iniciativa,  cambiar eso tan manido de "sábado, sábadete", que convierte a las relaciones de pareja previsible.
 
Porque entonces, ante esa falta de sorpresa,  es  posible que se busque la salida del cambio pasajero ( al poco tiempo ese círculo se volverá a iniciar, una vez pasada la novedad) o de simplemente dejarse llevar hasta que la pareja muera por inanición. En mi humilde opinión, hay más alternativas a  la de caer en la desidia, o en la trampa de pensar que cambiando de pareja avivaremos esa que nos falta pasión, si realmente se está por la labor. Es absurdo relativizar la importancia del erotismo en una pareja, pensando que, con el transcurso de los años, pasa a segundo plano. Precisamente el tiempo y el conocimiento debería hacer que se perfeccionaran e invitaran a explorar nuevas alternativas.


Los seres humanos contamos con un arma magnífica, como es la imaginación, y si permitimos que esta sea nuestra aliada seguramente encontraremos la manera de convertir ese paisaje plano en algo maravilloso de nuevo. Es nuestra mente la que ha de trabajar y, por qué no, construir ciertas fantasías que animen el entorno, cualquiera en general, y el sexual en particular.

Estamos en una época propicia para reencontrar esas emociones: noches cálidas, poca ropa, vacaciones, juegos y la seducción como aliados.

Sed felices.







sábado, 25 de junio de 2016

La mala memoria. (Resumen de una campaña)

Si algo ha caracterizado esta campaña electoral del 26J es la mala memoria de algunos candidatos y de sus votantes, que en muchos casos se trata de gente joven que no deberían de sufrir de estos transtornos, más propios de yayos en edad provecta.

En cuestión de pocos meses, o incluso semanas, se han olvidado de lemas, de señas, de símbolos que los ha marcado durante mucho tiempo.Incluso de lo que defendieron o rechazaron en la campaña anterior. Claro, París bien vale una misa, o, mejor dicho, un escaño bien vale sufrir una amnesia total mientras se reza para que los posibles votante puedan comulgar con ruedas de molino.

Valgan algunos ejemplos. Podemos, el partido revelación desde hace un año, pone en valor y en su página de Facebook de Madrid, la memoria de 1982, el cambio de entonces, pero se olvida de decir que el artífice de todo eso fue el PSOE.

IU, la fuerza convergente, de pronto no recuerda cuáles fueron sus señas de identidad durante años, su razón de ser:  la bandera republicana, la bandera del PCE, uno de sus avalistas más importantes y que tanto hicieron por la transición.

Ya nadie de estos partidos recuerdan las flores echadas los unos a los otros, en los que se llamaban tristes o miembros de una secta. Al limbo ha ido a parar "la casta", el "PPsoe" o "Psoe y PP la misma mierda es".

Vídeos defendiendo el chavismo, el régimen de Irán, diciendo que eran marxistas, comunistas, asaltantes a los cielos, salidas del euro y Europa se han ido diluyendo como azucarillos en ese café almibarado con el que poder tragar la amarga píldora de se única y exclusivamente una franquicia del PSOE. Y por último pasar, como si no hubiera ocurrido jamás, sobre el hecho de provocar unas nuevas elecciones por cerrarse en banda ante un pacto de progreso- que en ningún caso leyeron y que bastó con una confusa pregunta para tumbarlo-, y tranformarse, en una metamorfósis que ya quisiera la rana o la mariposa, en la nueva socialdemocracia.

Claro, que en el otro lado también se las trae tiesas. Podríamos disculpar, entre comillas, la mala memoria de Rajoy porque ya va para jubileta, pero que el PP nos quiera vender cuatro años de desastres, de recortes, de inercia pura y dura, rematada por la inacción de no presentarse como candidato, siendo el partido más votado, es ya el colmo de los colmos.

Y ambos. PP y Podemos,  tendiendo la mano al mismo partido que ambos han intentado estrangular en cuanto han visto el mínimo resquicio.

Como ya he tenido ocasión de comentar, he trabajado en esta campaña mucho, muchísimo. Sobre todo porque ha sido en muchos momentos como darse contra una pared, ya que aunque les pusieras a los seguidores de estos partidos amnésicos frente a la realidad de unas declaraciones, de unas imágenes, la reacción ha sido como si eso no hubiera pasado jamás, como si el eliminador de los hombres de negro hubiera sido utilizado en la memoria de todo el  colectivo.

Por suerte otros gozamos de buena memoria. Jamás haré con mi voto presidente ni a un mentiroso, que ha insultado, vejado, traicionado a quienes como yo hemos defendido las libertades, que ha negado hasta de sus principios, como tampoco a un inútil que ha sido incapaz de afrontar la corrupción en su partido y deja un país lleno de injusticia y desigualdad.

Mis queridos lectores, cuando el resultado de las urnas, en unas horas,  nos arrojen de una vez los datos reales, esta escritora los acatará democráticamente, como no puede ser de otra manera. Pero me guardaré
un cartucho en la recámara de mi memoria, que es muy buena. Y en unos meses no evitaré decir: "Ya os lo dije".

A votar!.... Y sed felices.






domingo, 19 de junio de 2016

Cansada

Empiezo a sentirme muy cansada. Cansada de debatir, de discutir, de justificarme, de intentar comprender. Cansada de que sea tan difícil hacer entender que no se puede ir  quedándose siempre en medio, estorbando, sin entrar ni salir. Cansada de no comprender por qué se prefiere que elijan por nosotros a nosotros decidir. Cansada de que el trabajo de años se cae como un castillo de naipes por el soplo oportunista de quienes oyen pero no escuchan. Cansada, en resumidas cuentas, de sentir que una mentira vale más que mil verdades.

Miro a mi alrededor y en ocasiones el mundo se me aparece como algo que no tiene ningún sentido. Valores que para mí han sido fundamentales se van desvaneciendo en palabras gruesas, teorías kafkianas y dogmas tan insólitos que el de virginidad de María aparece como asumible.

En serio, mis queridos lectores, empiezo a sentirme muy cansada de reconstruir a diario la fortaleza de mis propias convicciones, de seguir creyendo que el bien de todos es mi propio bien, cansada de no caer en la tentación de tirar la toalla de mi esfuerzo en colaborar en la mejora de lo que me rodea. Cansada de rechazar una y otra vez la tentación de retirarme para siempre a mis cuarteles de invierno y vivir egoístamente mi propia vida.

Pero sé que, por que siempre ha sido así, después de un tiempo en el que lameré mis heridas de decepción y rabia en silencio volveré a esta carrera de fondo que siempre ha sido mi vida, entre realidades e ideales, y buscaré otra causa y otra meta. Solo así me siento viva.


Sed  felices.

viernes, 10 de junio de 2016

Erotismo bajo palabras


 El pasado día 8 de junio tuve la oportunidad de presentar mi último libro Nacidos bajo el signo de Eros, una colección de 15 relatos eróticos editado por Ediciones Ondina, con una magnífica portada de mi amigo Ricardo Ranz.

A continuación, y para que podáis conocer mejor la obra, reproduzco la entrevista que me hicieron en la revista de Covibar del mes de junio de 2016 por la periodista Zaida de Miguel.


1-   Nacidos bajo el signo de Eros es una colección de 15 relatos eróticos. ¿Con qué objetivo los has escrito?

No puedo hablar de un objetivo concreto. La idea surgió hace como un año por parte de un editor que había leído un relato mío con esa temática que, aunque en mis novelas sí puede haber fragmentos eróticos sugeridos por la trama, no había sido hasta ese momento objeto particular de mi interés literario. Dicho editor me propuso la realización de un libro. En es momento me fue imposible abordarlo, pero poco a poco lo fui escribiendo y en abril ha visto la luz.
Soy una admiradora de Anais Nin, sobre todo de su libro de relatos Delta de Venus. De alguna manera, y salvando las distancias, he querido hacer una obra casi como un homenaje a esta escritora.
Como objetivo general el que tiene toda mi narrativa, entretener y hacer que el lector disfrute leyéndolos. Para mí, y asi lo indico en el prólogo, me interesa que sea literatura, no la descripción  de una serie de actos sexuales puros y duros, que entrarían más dentro de una literatura pornográfica. Espero haberlo conseguido.

2-      ¿Estos 15 relatos son independientes o tienen algún hilo conductor?Son relatos independientes y además con tramas muy diferentes. Desde uno que se desarrolla en el siglo XV, pasando por otros que tienen como marco la Roma imperial, el uso de las Redes sociales, las páginas de contactos o el fetichismo por un cuadro, alguno con situaciones que son muy divertidas.
El hilo conductor es el propio elemento del erotismo, que por su universalidad puede ejercer su efecto en cualquier lugar y en cualquier época desde que el mundo es mundo. Me ha divertido mucho crear las tramas, recrear ciertos escenarios. Mi trabajo ha sido como en cualquiera de mis otras obras: despertar las emociones, aunque en este las imágenes sean bastante más atrevidas.He cuidado con mucho interés que el lenguaje fuera el exacto y necesario sin abusar de palabras más o menos obscenas que no ayudan, sino que en ocasione embarran lo principal, que es la historia.

3-      Crees que libros como el tuyo pueden ayudar a las personas a mejorar ese aspecto de su vida?Creo que la literatura erótica, que no pornográfica (esta diferenciación para mí es muy importante), siempre ha tenido un elemento primordial, como es aunar aspectos culturales y del placer de los sentidos. Y ha trascurrido a lo largo de los siglos más o menos oculta sobre todo en por la relación entre el sexo y el pecado. En algunas épocas, como en el siglo XVIII incluso era un tipo expresión revolucionaria y transgresora contra la Iglesia.
No me atrevo a decir que mi libro mejore la buena salud sexual de los lectores, aunque me encantaría que fuera así, pero sí creo que de alguna manera normaliza este tipo de literatura el que personas como yo, que me considero una mujer como tantas, con su trabajo, su familia, "normal", aborde estos temas con total naturalidad, como creo que son, sacándolos del armario, si se me permite esa expresión. Bien es cierto que al ser ficción, en mi libro juego con algunos aspectos que se pueden juzgar no habituales, dentro de ciertos parámetros, pero que responden a maneras de vivir la sexualidad de diferentes maneras.
Fenómenos como Las cincuenta sombras de Grey, de las que me encuentro bastante lejos literariamente pero que aborda temas similares, nos dice que el público tiene ganas de disfrutar de este tipo de literatura.
Al igual que un libro de gastronomía puede sugerir para romper la monotonía de comer siempre lo mismo, la literatura erótica también muestra que hay muchas posibilidades para disfrutar de nuestro cuerpo y de nuestras emociones. Y si yo aporto mi granito de arena, estupendo.

4-      Escritora, gestora cultural, vicepresidenta de la Asociación de Escritores de Madrid, coordinadora del Café Literario de Covibar, actriz… ¿Elena, qué te queda por hacer? ¿Cuál es tu próximo proyecto?
Como proyectos culturales, aparte de los labores, continuar mis tareas en esos ámbitos que me señalas. Estoy escribiendo la tercera novela de la saga de Marta Nogales, despues de Como viento en la espalda y Vientos del pasado, el secreto tras el cuadro, que espero tenerla lista para finales de año. También preparando un nuevo poemario.

Con la Asociación de escritores de Madrid son muchas las actividades que llevamos a cabo para potenciar la literatura dentro y fuera de la comunidad madrileña, y con las quee stoy comprometida totalmente.

Seguiremos con el Café literario, llevando cada último viernes de mes las artes en vivo y con mi grupo de teatro Unicornio actuar, que me apasiona, y con el que espero poder estrenar alguna obra de microteatro.

También estoy retomando la pintura y el dibujo, una actividad que he dejado "casi" aparcada durante mucho tiempo y a la que ahora he vuelto con ilusión . Quizá, y esto es a largo plazo, llevar a cabo un proyecto que aune pintura y poesía.


Los libros se pueden adquirir en la librería El Rincón de la Lectura, a través de su tienda Online (precio 10 euros). Os dejo el enlace:

domingo, 5 de junio de 2016

También era domingo como hoy

También era domingo como hoy, papa. Hace ya cinco años. Y sin embargo parece que hace solo un instante que solté tu mano para siempre. O tal vez hasta que nos encontremos de nuevo, no lo sé. En estas cosas el deseo se impone a la razón.

Han pasado muchas cosas durante este tiempo. Los nietos te han crecido y son magníficos. Y alguna nueva tienes, otra niña, Miriam, con  lo que a ti te gustan las niñas. Es preciosa.

Yo voy a volver a ser abuela. Esta vez de David, el "chinejo" como tú le llamas. Tiene una pareja maravillosa, Raquel (fíjate que nombre tan bonito, que también te encanta). Me voy haciendo muy mayor yo también papá, ya dos veces abuela.

Mamá sigue como es ella, feliz, en su mundo que su mente transtornada ha fabricado, en el que tú sigues estando aquí, y vas y vienes. Realmente, es la que se ha negado ha pensar que te has ido y la que hace que permanezcas siempre presente. Mis hermanos y yo, con nuestras cosas, seguimos juntos, queriéndonos y respetándonos como nos enseñaste.

Hoy luce el sol, papá, como hace cinco años. Y estoy escribiendo en mi blog, porque, dicen, soy escritora. Sí, de las que escriben novelas y hace poemas, y publican libros. ¡Fíjate! Seguro que ahora sonríes pensando cuál es la siguiente barrera que voy a saltar. Bueno, ya sabes que en eso nos parecemos. No podemos dejar que los días pasen por delante sin hacer ni deshacer.


En fin, solo unas palabras para decirte, aunque no hace falta, lo sé, que te sigo queriendo, que no hay día en que no te  recuerde y que voy avanzando como tú me enseñaste: viviendo.

Como hace cinco años, con tu mano en mi mano, te doy un beso y te digo "que todo está bien", papá, descansa tranquilo.

Sed felices.

sábado, 28 de mayo de 2016

Niños rotos (romper el silencio).

Llevo cinco años gestionando un espacio cultural en mi municipio, El Café literario, un formato de magazine en el que aunamos la literatura, el arte y los temas sociales, bajo los auspicios de la obra social de Covibar.
La cita es los últimos viernes de cada mes, si las fiestas no lo impiden.

En este lustro han pasado muchos invitados y se han tratado muchos temas. Ninguno como este último, vivido, y digo bien, el viernes 26 de mayo.

¿Quién, cómo, por qué se abusa de un niño? Estas preguntas surgieron en la mente de los presentes que, entre fascinados y horrorizados, escuchamos la exposición de Margarita García Marqués, fundadora de ASPASI (Asociación para la Sanación y Prevención del Abuso Sexual Infantil), psicóloga terapéuta, que nos contó desde lo más hondo del sentimiento la situación de los abusos infantiles.

En una sociedad en que se nos va muchas veces la polvora en salvas, en banalidades, oír las experiencias de boca de Margarita, que dedica su vida a prevenir para que los niños crezcan como deben, en la felicidad de su aprendizaje, huyendo del maltrato y el abuso, hace a una darse cuenta de lo inmensas que son algunas personas.

Niños sometidos a actos sexuales con tres, cuatro años, en ocasiones, muchas, por sus familiares cercano, su padre, un tío o un primo. Una de cada cinco, uno de cada siete sufren estos dramas. Y todo con la connivencia del silencio.

Lo lógico es que hubiera encontrado el apoyo en la administración, en el gremio sanitario o educativo. Pero no siempre sucede así. Además lucha en el día a día con las dificultades económicas, con la falta de recursos para llevar a cabo su gran tarea.

No quiero, mis queridos lectores, trasladar en este post los ejemplos que oímos, a pesar de que han quedado en mi mente impresos a fuego. Simplemente pongo el foco en un drama existente cuya mejor manera de acabar con él es denunciarlo para romper ese silencio que lo alimenta y colaborar con quienes luchan para erradicarlo.

Sed felices.

 ENLACE PARA ENTRAR EN ASPASI

https://aspasi.org/

sábado, 21 de mayo de 2016

Pensando, pensando VII

Una nueva entrega de un resumen de mis reflexiones con las que doy los buenos días.


Si una imagen vale más que mil palabras, una sola palabra provoca mil emociones. Y todas están en los libros.

Las páginas de los libros tienen voz propia compartida con el escritor y el lector.


Antes de quejarte de la lluvia piensa en la sed.

Me desperté con una inmensa e inexplicable resaca de emociones. Y entonces recordé la borrachera de poesía de la noche anterior.

La impaciencia hace que lleguemos a lo deseado habiendo desgastado buena parte del deseo.

No hay medicamento de más amplio espectro para curar los males del alma que un abrazo.
Con los silencios se escuchan mejor las miradas.

Más vale un “lo haré “ que cien “lo intentaré”. Nada desgasta más a propios y ajenos que la intención incumplida.

Conservo en mí una parte de ese pequeño mundo que fue mi infancia y al cual retorno cuando todo se vuelve áspero y ajeno. Entonces me encuentro con la niña que fui y entiendo mejor la mujer que soy.


Las palabras forzadas para construir malos poemas chillan y se retuercen buscando como huir de los pésimos versos que las encadenan.

Sed felices.

sábado, 14 de mayo de 2016

De igualdades y semejanzas.

Tengo que comenzar diciendo que cuando me dispongo a compartir ciertas reflexiones a veces me asalta la duda de no ser suficiente y políticamente correcta.

Por eso quiero que se me entienda en su justa medida cuando digo que estoy convencida de que los seres humanos no somos iguales.Y no me refiero a físicamente, que eso es obvio, sino en nuestra manera de ser y de pensar.

Baste asomarse a las noticias o a las opiniones en las redes para darse cuenta de lo diferentes que somos unos y otros. Vamos, que con algunos me encuentro tan distante como lo es una cebolla de una antena parabólica.

Por eso prefiero decir que somos semejantes, es decir que en algunos casos y cosas podemos llegar a coincidir aunque sea tocándonos con la yema de los dedos. y por esas semejanzas, aunque a algunos les vengan un poco grande, todos nos merecemos un respeto y sobre todo la comprensión nacida de reconocernos en los demás.

Dice un refrán inglés que para comprender a alguien hemos de ponernos sus zapatos y recorrer el mismo camino. Creemos, opinamos y actuamos de acuerdo a nuestra experiencia propia, excepto aquellos que, por su propia inmadurez lo hacen a través de creencias, opiniones y actuaciones ajenas. Pero esto último sería objeto de otro post. Esas experiencias nos hacen ver el mundo y lo que le rodea de una manera diferente, lo que no significa que sea errónea.

No cabe duda que en algunas ocasiones cuesta mucho, mucho, mucho poder reconocer como un semejante a quienes usan la tergiversación, la mentira, el extremismo, y sobre todo la intolerancia como tarjeta de visita.
Hay que hacer un gran esfuerzo para no mandarles a...

En fin, que en estos tiempos no dejo de intentar calzarme zapatos ajenos, aunque algunos me hagan ciertas rozaduras. Todo sea por mis semejantes.

Sed felices.