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domingo, 5 de junio de 2016

También era domingo como hoy

También era domingo como hoy, papa. Hace ya cinco años. Y sin embargo parece que hace solo un instante que solté tu mano para siempre. O tal vez hasta que nos encontremos de nuevo, no lo sé. En estas cosas el deseo se impone a la razón.

Han pasado muchas cosas durante este tiempo. Los nietos te han crecido y son magníficos. Y alguna nueva tienes, otra niña, Miriam, con  lo que a ti te gustan las niñas. Es preciosa.

Yo voy a volver a ser abuela. Esta vez de David, el "chinejo" como tú le llamas. Tiene una pareja maravillosa, Raquel (fíjate que nombre tan bonito, que también te encanta). Me voy haciendo muy mayor yo también papá, ya dos veces abuela.

Mamá sigue como es ella, feliz, en su mundo que su mente transtornada ha fabricado, en el que tú sigues estando aquí, y vas y vienes. Realmente, es la que se ha negado ha pensar que te has ido y la que hace que permanezcas siempre presente. Mis hermanos y yo, con nuestras cosas, seguimos juntos, queriéndonos y respetándonos como nos enseñaste.

Hoy luce el sol, papá, como hace cinco años. Y estoy escribiendo en mi blog, porque, dicen, soy escritora. Sí, de las que escriben novelas y hace poemas, y publican libros. ¡Fíjate! Seguro que ahora sonríes pensando cuál es la siguiente barrera que voy a saltar. Bueno, ya sabes que en eso nos parecemos. No podemos dejar que los días pasen por delante sin hacer ni deshacer.


En fin, solo unas palabras para decirte, aunque no hace falta, lo sé, que te sigo queriendo, que no hay día en que no te  recuerde y que voy avanzando como tú me enseñaste: viviendo.

Como hace cinco años, con tu mano en mi mano, te doy un beso y te digo "que todo está bien", papá, descansa tranquilo.

Sed felices.

jueves, 20 de septiembre de 2012

Las nieblas de Avalon (el Alzheimer)

Hoy he asistido a la presentación del libro de mi, voy a considerarle amigo, sí, de mi amigo Alberto Ávila Morales, "Para Isabel, gritos de amor contra el Alzheimer". Este poemario está dedicada a una persona muy cercana a él, afectada por esta enfermedad, que sume en el olvido a quien la padecen, como  las nieblas cubrían la isla de Avalon, y somete a un gran sufrimiento a aquellos que tienen que atenderles.

Hace un tiempo, tuve la ocasión de preparar el material para unos cursos programados para cuidadores de personas dependientes. Dentro del material , recuerdo un video que visioné de un hombre cuya mujer padecía esta enfermedad que teje telas de araña en la mente de las personas. Tenía una pared llena de fotografías de sus hijos y de sus nietos, que miraba todos los días y de los que sacaba fuerzas para seguir cuidando a su esposa y no caer en la desesperación y desear la muerte de ambos.

No puedo saber lo que se siente cuando alguien a quien tú amas, a quien tú quieres va cayendo en ese pozo sin fondo , dejando los jirones de los recuerdos colgados de sus paredes. No concibo que yo misma pueda llegar a no reconocer la cara de mis hijos, el tacto de quien me ha amado, la sonrisa de mis amigos, mi propio nombre.

La ausencia de recuerdos es la forma más cruel de asesinato, porque es la pérdida de la propia vida. Y en este caso, el asesino viene de la mano de un nombre alemán, el del médico que lo descubrió.
 
Hoy es el día en que se recuerdan a los enfermos de Alzheimer y sus cuidadores. Nosotros, que todavía podemos,  no debemos de olvidarlo

Sed felices.