domingo, 19 de junio de 2022

Manipulación y propaganda

Porque ayer fue  un día importante para una región de  nuestro país. Los y las electoras acudieron libremente a las urnas a elegir quien va a dirigir su comunidad los próximos cuatros años... ¿"Libremente"? 

 Tras la cuarta victoria del PP en unas autonómicas la pregunta es si en realidad interesa lo público, si da igual que la Sanidad de todos se destruya, si de verdad la libertad es tomar cervezas después de un día de trabajo malpagado... ¿O sí?

 Mis preguntas anteriores se basan en que vivimos en la actualidad inmersos en un pozo de manipulación mediática. Noah Chomsky, lingüista reputado definió la este tipo de subterfugio como "una serie de técnicas relacionadas entre sí con las que miembros de un determinado grupo crean una imagen o una idea que favorece sus intereses particulares", definiendo Las diez estrategias de manipulación mediática . No creo, mis querido lectores, que tengamos que aclarar mucho más estas palabras. Años antes, Joseph Goebbels ideó lo que se han venido a llamar Los 11 principios de la propaganda nazi, a través de los cuales se consiguió el fulgurante ascenso de Hitler al poder.  Las coincidencias entre las estrategias denunciadas por Chomsky y los principios de Goebbels con la situación actual es absolutamente alarmante.

Tomando las diez estrategias veremos claramente el porqué:

1. La distracción: desviar la atención de las masas con cosas como el fútbol, la telerrealidad o noticias que parecen más importantes que las que de verdad lo son, es una de las estrategias de manipulación masiva más antiguas que hay. Pan y circo.

2. Problema-Reacción-Solución: se da cuando el poder y los gobiernos dejan, de manera premeditada, de atender un problema, nos hacen ver que la solución debe externalizarse y ellos mismos proponen el arreglo a ese problema que han creado; empeorar, a propósito, un servicio público para justificar su privatización es una maniobra muy común.

3. La gradualidad: la reducción de los derechos  se hace poco a poco para que sea imperceptibles, para que cuando caigamos en la cuenta ya sea tarde.

4. Diferir: consiste en tomar decisiones perjudiciales en el momento prometiendo que reportarán beneficios en un futuro, beneficios que nunca llegarán para cuando ya estemos acostumbrados y no rechacemos la nueva y perjudicial situación generada.

5. Infantilizar a la ciudadanía: en la televisión, la publicidad o las campañas electorales se tiende a tratar al publico de manera infantil y paternalista con el objetivo de anular su pensamiento crítico, y funciona.

6. Apelar a las emociones: la manipulación emocional es una de las artes mas burdas que hay; se busca jugar con la parte sensitiva de los cerebros para no estimular la reflexiva; anular nuestro lado racional hace que nos quedemos con un mensaje global, no con los elementos específicos que esconde.

7. Crear públicos ignorantes: la ignorancia es la peor arma de destrucción masiva que hay; crear brechas entre la educación pública y la privada o no proporcionar las herramientas necesarias para culturizar son dos procesos habituales. 

8. Promover públicos complacientes: los medios, las redes, la radio o la televisión promueven estilos de vida superficiales haciéndonos creer que es lo que está de moda, que es a lo que debe aspirarse, matando, de esta manera, dos pájaros de un tiro; por un lado crean un dócil rebaño, y por otro, una sociedad de consumo que va a mantener la maquinaria capitalista siempre en marcha.

9. Refuerzo de la autoculpabilidad: hecer creer a las personas que sólo ellas con culpables de sus problemas es otra jugada maestra; si nos hacen creer que nuestro entorno es idílico, un fallo en nuestra economía personal o un fracaso laboral es sólo culpa nuestra; nuestras crisis son nuestras por haber vivido por encima de nuestras posibilidades, no lo olvidemos.

10. Conocimiento minucioso del ser humano: la ciencia y la psicología ha recopilado una ingente cantidad de información sobre los comportamientos del ser humano, pero esa información privilegiada sólo la usan unos pocos en beneficio propio, porque sólo unos pocos tienen acceso a ella. Otro ejemplo claro de que la ignorancia del pueblo favorece las acciones de los que están en el poder.

 No me digáis, mis queridos lectores, que no os son familiares estas estrategias. Por desgracia las estamos viviendo día a día, hora a hora. minuto a minuto. La libertad y los derechos han sido prostituidos, convirtiendose en  palabras utilizadas de manera libertina para llegar al poder... Y lo peor que ese  poder está avalado por las urnas y es legítimo.

No creo ser sospechosa de no respetar y aceptar la decisión de la mayoría, pero siempre que se parta de una imparcialidad y de una igualdad de oportunidades que borren de un plumazo cualquier sospecha de manipulación que termina creando falsas ilusiones por  un lado o provocando la abstención ante la machaconería del "no se puede hacer nada" . 


Sed felices.

 

 


sábado, 28 de mayo de 2022

Volver a donde nunca nos fuimos

 Ayer, mis queridos lectores, estuve participando en el III Festival de poesía Algarabía en el emblemático café LIBERTAD 8


. Hace dos semanas también estuve recitando en El Escorial, y el próximo día 1 presentaré mi nuevo libro de poemas, pórtico de la firma en la Feria del libro de Madrid el día 3.

Poco a poco vamos volviendo  a la normalidad literaria, esa que tanto hemos echado de menos.  Porque aunque escribir siempre es gratificante, cuando falta el contacto humano, ya sea de lectores o de compañeros, te sientes sola.

Treinta meses han pasado desde mi última presentación, que fue el libro de poemas PAPELERA DE RECICLAJE,  en diciembre de 2019. Toda un pléyade de eventos me esperaban en ese 2020 en torno a ese libro que, sin embargo, solo pudo tener su nido en redes.

Pero todo empieza y todo acaba, y ahora, con la luz de la primavera de 2023 se vuelven a abrir los eventos literarios y el encuentro con todos los que encontramos en la palabra un camino, una justificación, la emoción y el sentimiento.

Es parte de mi que escucha y gusta de ser escuchada, esa parte de mi que se vacía a traves de los verbos, de los adjetivos, de los versos o de las historia, se siente emocionada y agradecida por poder haber vuelto tras esa negra travesía de la pandemia.

Porque esasí, porque hemos vuelto a ese lugar del que nunca nos fuimos, aunque nuestro cuerpo físico no estuviera.

Es sábado, luce el sol y estamos vivos. Gracias.

domingo, 22 de mayo de 2022

Cuestión de genes

Todos los días amanecemos con noticias, bulos y chascarrillos que nos llegan del proceloso mundo politico. Quienes vivimos en Madrid solemos aterrizar con esas frases dignas de pasar a los anales de la Historia de nuestra presidenta. También causan estupor todo lo que nos llega de la ultraderecha. Después, en los cafés y sobremesas se comenta cómo y de qué manera pueden recabar tanta cantidad de votos, y los que nos quedan. 

Si bien es cierto que para quienes nos hemos situado en eso que llaman izquierda es incomprensible ver cómo programas sin contenido o, lo que es peor, que recortan derechos que han costado mucho en tiempo y vidas conseguir, son apoyados sin ambages, subidos al carro de la demagogia más aplastante, no faltan razones. Porque aunque cueste entenderlo, sí,  si somos un poco observadores, mis queridos lectores, podremos darnos cuenta de que no es otra cosa , en mi opinión,  que una cuestión de genes. Voy a poner un ejemplo. 

Me cuenta un compañero que tiene un amigo que siempre ha sido votante socialista. Pero ahora ha cambiado su voto a VOX (¡¡¿¿??!!). Sí, el asombro el total. ¿Cuál puede ser la razón de este recorrido ? Pues simple y llanamente porque es taurino y la izquierda está en contra de la Fiesta de los toros.  Aún no siendo cierta esa afirmación, yo tengo compañeros y compañeras socialistas que les gustan los toros, ¿es eso razón suficiente para apoyar a un partido fascista, homófomo, xenófobo y todas las demás fobias que queramos buscar? Sí, digo, porque está en los genes.

Nuestros genes son egoístas, miran por nuestro propio bien, olvidando el de los demás. Como escuché decir a un conocido "coach" provenimos en una gran mayoría de aquellos que en las batallas se quedaban en la retaguardia, de los que robaban la comida, de los que delataban a  sus vecinos para salvar la vida. Los otros, los valientes, generosos y leales morían las más de las veces en aras de sus ideales: la Historia está llena de ejemplos.

Solo la educación en valores  ha ido moldeaando, en algunos casos, esa tendencia nuestra a mirarnos el propio ombligo. Mirada que se vuelve aún más descarada en épocas de crisis, en las que "el sálvese el que pueda" aparece como motivo en muchos de los casos.

Egoísmo y miedo, un tandem que funciona de maravilla, aún cuando no sea cierto y se acabe siendo la víctima propiciatoria de lo que se está apoyando: no importa que comer raíces, como el anciano de la fábula, pero son "mis raíces" y no voy a tolerar que la izquierda venga y me las robe, aunque me prometa pan.

Es muy difícil pelear contra las emociones nacidas de las tripas, sobre todo en una sociedad en la que se echa de menos el criterio, la duda y el debate, y en la que la mentira, la amenaza y el retroceso se han convertido para muchos en bandera.

Mientras, aquellos y aquellas que optamos por la libertad, la igualdad y la justicia seguimos,aún con alguna flaqueza a veces. Al fin y al cabo lo nuestro ya es, también, 
una cuestión de genes.

Sed felices.

domingo, 8 de mayo de 2022

Todos y todas somos "lo público"

Nadie puede discutir que la realidad en la que vivimos ahora ha cambiado sustancialmente, y que el factor de la pandemia ha hecho aflorar problemas que antes de marzo de 2020 parecían afectar  solo a ciertos sectores.

España se ha visto inmersa en la crisis más grave sucedida desde la Guerra Civil,  y al igual que  un terremoto abre grietas, mostrando el interior de la tierra, así este virus las ha abierto en canal nuestro sistema público, mostrando sus carencias, básicamente en la gestión sanitaria, educativa y de servicios sociales.

Que el virus atacara de una manera alevosa e inesperada en su rápida propagación, ha puesto de manifiesto las debilidades en que se encontraba el sistema público de Salud en general y el madrileño en particular. Durante años, un erróneo sistema de gestión privada, fundamentada en una rentabilidad económica ha ido esquilmando de recursos, materiales y humanos, cuyas consecuencias hemos podido constatar con UCI’s colapsadas, falta de respiradores, escasez de personal sanitario, plantas hospitalarias cerradas.  Las primeras semanas de la pandemia fueron un caos y una tragedia con resultado de muerte, que había sido anunciada desde hacía años por colectivos sanitarios, con poco éxito.

También esta crisis sanitaria  puesto de manifiesto problemas en los centros educativos públicos, los primeros  en tener que ser cerrados para controlar la propagación del contagio en un principio. El exceso de ratios por clases, la falta de recursos y de espacio, el ajuste presupuestario hace que el futuro de la reincorporación de los niños y niñas a los centros escolares se muestre lleno de negros nubarrones. También este área ha sido víctima de los recortes durante años, denunciados por el profesorado, las familias, los municipios.

Qué decir de las residencias de mayores, que han sido lo sujetos de una tragedia que  se ha llevado por delante a casi veinte mil personas, que en ocasiones fallecieron de una manera muy alejada de ser digna. Residencias que han adolecido de la suficiente supervisión en un momento que nos ha desbordado a todos y todas. Por no hablar de la dependencia, también mal gestionada, con un alto coste en calidad de vida de sus usuarios y familiares.

No es el momento de reproches ni de señalar a los culpables: sabemos quiénes son, y desde cuándo. Es el momento de reconocer que los servicios públicos son los únicos que garantizan un estado igual y justo, un estado de derecho que nuestra Constitución avala, porque son capaces de llegar a todos y todas independientemente de su renta.

Por eso han de protegerse, para que nos protejan a todos. Su gestión debe ser controlada, revisada, inspeccionada por las administraciones competentes, para que los recursos públicos de los que se nutren sean utilizados tal y como están establecidos, huyendo de la posibilidad de considerar lo público como negocio, porque  su rentabilidad se ha de medir en la mejora que ocasiona en la vida de la ciudadanía, no en el balance de resultados de una empresa gestora.

Tenemos que entender de una vez que los servicios públicos son un escudo que ha de recibir todos los medios necesarios de financiación y personal para que, si se diera de nuevo  el caso, la respuesta pueda ser mucho más rápida, efectiva y menos dolosa que esta que nos ha traído el Covid19.

En esta “nueva normalidad” corrijamos aquello que nos ha hecho tan vulnerables, y cimentemos fuertes y seguros los pilares del Estado de Bienestar.


 

sábado, 30 de abril de 2022

Fakes news, el otro “virus”

 

Una de las más grandes lacras que llevamos sufriendo los demócratas son las noticias falsas que pululan por todos los medios de comunicación distorsionando la verdad para favorecer interese particulares y espúreos. Pero, también, las fakes news son ante todo una amenaza para el periodismo. Aunque hay que señalar que las hemos sufrido antes y, si no tomamos medidas, las seguiremos sufriendo cuando esta crisis  haya pasado.

Según opinión del MIT de Masachusetts el poder de la fakes news es tan preocupante que mucha gente reconoce tener dificultad para distinguir lo que es verdad de los que no lo es. El afán de conseguir seguidores, clics, o de compartir contenido hace que, incluso cuando no haya malicia por medio, exista el riesgo de no tener tiempo de contrastar las fuentes, y por tanto muchos medios de comunicación están publicando noticias sin el rigor que debieran. Esto genera, como ya se ha señalado, la amenaza de la pérdida de confianza por parte de los lectores.

Llevado lo anterior a nuestro país,  86% de los españoles tiene dificultades para distinguir entre 'fake news' y noticias verdaderas tal y como nos muestra ‘EI Estudio sobre el Impacto de las Fake News en España'[1]. También se importante señalar que cuanto más avanzada es la edad más complicado es distinguirlas. Y no olvidemos que la falta de formación también es un terreno abonado para la credulidad de estas noticias falsas.

¿Cuál es el motivo de estas fakes news? Un 90% de la personas que las distribuyen creen que no son dañinas; un 7% por razones comerciales; sólo un 3% reconocen que lo hacen por hacer daño o menoscabar la fama de alguien.

Pero no todo son porcentajes. En esta distribución de la falsedad hay que sumar un concepto que surge en 2017: la posverdad, que no es más que la circunstancia en que lo objetivo influye menos en la gente que las emociones. De esta manera se pueden explicar fenómenos tales como las victorias de Trump y el Brexit, o el ascenso de la ultraderecha en España, cuyos discursos no soportan un análisis racional, pero sin embargo conmueven los tejidos más internos de nacionalismos y patrioterismos.

Curiosamente es este factor emocional el que hace que repliquemos mucho más las noticias que nos prov
ocan ira que las que nos provocan tristeza. Esto confirma que las falsas noticias se crean para exaltar sentimientos negativos que pueden provocar llevado al extremo, odio, y que son aprovechadas por facciones políticas cuyo nombre no viene al caso, pero que está en la cabeza de todos.

¿Qué hacer para protegernos de estas fakes news? Pues como con todos los virus intentar no entrar en contacto con ellas, si es posible. Suele dar resultados aplicar el sentido común.  Antes de compartir como locos, comprobemos la fecha de la noticia, veamos si las imágenes que presenta están pixeladas o retocadas, si el texto tiene faltas de ortografía o no. También suele ser positivo acudir a las fuentes que se aluden. Y, sobre todo, huir de aquellos medios sospechosos, como blogs desconocidos, o perfiles que quieren imitar a los de personajes conocidos, pero deformando el nombre.

No son buenos tiempos para la verdad, pero con sensatez podemos vacunarnos y dedicarnos a lo que compete, que es acabar con esta crisis y retomar nuestra vida, colaborando desde nuestras casas para que pronto volvamos a recuperar el pulso y la normalidad, el abrazo y  el encuentro.

 



[1] Realizado por la empresa de estudios de mercado Simple Lógica y el grupo de investigación en Psicología del Testimonio de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), dirigido por Antonio L. Manzanero (2017)

 

 

domingo, 24 de abril de 2022

Ser buena

Este ha sido un fin de semana lleno de experiencias muy variadas entre la gastronomía y la literatura, y de ellas he dado  cuenta en redes.

Pero también he llevado a cabo otra, que me es muy gratificante, y que consiste en oficiar bodas. Tuve tres el sábado. Una vez terminadas, y antes de marchar, estuve hablando con una persona que me acompañaba en las tareas de vigilancia. Comentábamos situaciones y  decisiones, cuando esta persona me interrumpió diciéndome:

- Debería dar charlas...

-¿Sobre?- dije yo.

- Sobre ser buena persona. Tú lo eres y mucho.

Perdonad mis queridos lectores si esto que escribo suena a vanidad, pero os puedo decir que me causó una gran asombro. No el que me consideraran buena persona sino que me elevaran por ello sobre otros. Hay muchas buenas personas, muchas, pero no se las oye, ni se las ve como a las que no lo son tanto. Porque, en mi opinión,  es mucho más costoso ser mala que buena persona, y eso llama la atención. 

Cuando era una niña y me hacían una faena echaba algo de menos no tener la capacidad de ser vengativa o de portarme mal, y alguna vez se lo trasmití así a mi padre. Siempre me respondía que ser malo cuesta mucho, tanto que te convierte en un ser infeliz.  La maldad se nutre de ambición, de envidia, de frustración: con estos compañeros de viaje no ha lugar para la felicidad, aunque aparentemente los villanos luzcan una sonrisa de hiena y de triunfo.

Ser bueno cuesta, cuesta mucho y a veces hasta lágrimas, pero hemos de pensar que lo que está en juego es nuestra paz de espíritu y el ejemplo que damos a los demás. Además, porque no creer en ello, está el karma que, en mi caso, siempre ha sido generoso. Quizá porque nada hay, a estas alturas, que me haga traiciona mis valores, sobre todo la lealtad y la coherencia.

Así que, mientras nadie me indique lo contrario seguirá siendo como soy, parece ser que buena,
a pesar de algunos o quizá por ellos...

Sed felices: hoy luce el sol.


domingo, 3 de abril de 2022

HUBO UN TIEMPO

 Hubo un tiempo en que este blog era mi refugio diario, el lugar en donde volcar mis pensamientos, mis temores, mis deseos. Hubo tiempo en el que este espacio me permitió empezar a dirigirme a los demás, a permitir que leyeran mis palabaras antes de publicar mi primer libro.

Han pasado ya doce años desde mi primera entrada. El devenir de mi vida ha ocasionado que me haya alejado de esa costumbre de escribir. Hoy me he dado cuenta de que ha pasado casi un mes desde mi última entrada.

Pero es que los días, las semanas y los meses cada vez pasan más rápido. Ya sé que puede sonar a tópico, pero tengo la sensación de que voy detras de cada momento intentando que me dé la existencia, intentando no abandonar los hábitos que tanto me sirvieron para no perder a veces el sentido de la vida, esa vida que es demasiado corta para ser solo una.

Releo algunas de los artículos de esta bitácora, que llamé en su momento MI VIDA EN TACONES por esa pasión mía por los zapato altos. Paradoja vital es que ahora ya no puedo presumir con tanta altura, mis rodillas se acaban resintiendo.

Bien, pues como digo, hago un repaso y me doy cuenta de que personas o acontecimientos que tanto fueron en su momento en mi vida poco a poco han ido quedándose en ese rincón en donde se van acumulando los recuerdos. Eso me produce una sesación agridulce, ya que, por una parte, fueron importantes en mi vida, pero por otra han terminado siendo solamente un retazo en el lienzo de mi memoria.

Quizá tenga que ser así: quizá tegamos que dejar huecos cuando el interés decae para que otras personas y otros asuntos ocupen esos lugares, y entonces vuelvan a encender la pasión que motive a contar ,a abrir el alma y dejar salir las emociones.

Sí, hubo ese tiempo en el que la vida se me quedaba muy corta, en el que las pérdidas se sucedieron en mi vida y los sentimientos brotaban a flor de piel. Y como ya os he dicho, mis queridos lectores, este lugar me acogió para permitirme empezar encontrarme con aquella que fui y que, por avatares del destino, deje de escuchar.

A  pesar de que ahora deje pasar el tiempo, siempre es consolador pensar que existe este lugar y las palabras para no sentirme sola entonces y ahora.