ULISES NUNCA REGRESÓ A ITACA
Aprovechando el estreno de la película "Odisea" traigo a esta bitácora un poema mío, que ya tiene sus años sobre este personaje y su aventura llena de dificultades, de tal manera, que hemos asumido que llevar a cabo un trabajo costoso es para cualquiera una "odisea".
Desde pequeña me sentí atraída por esa historia plagada de magia, monstruos, agonía y un final feliz. Ver "en carne y hueso" esa primera película protagonizada por Kirk Douglas hizo que los ojos de una niña se convirtieran en el asombro más profundo: Polifemo, las sirenas, el arco que solo él pudo tensar...
Medio siglo después publiqué en mi segundo libro de poesía Los poemas no cotizan en bolsa un poema titulado Ulises nunca regresó a Ítaca. Con media vida vivida fui consciente que nunca regresamos, porque después de todo lo que experimentamos ya no somos los mismos. Y, eso, a veces, produce esa nostalgia del tiempo pasado. Espero que os guste.
ULISES NUNCA REGRESÓ A ÍTACA
Ulises nunca regresó a Ítaca.
No arribó a su puerto,
no dejó que su mar,
pupila azul de los dioses,
acariciara de nuevo
sus tobillos.
No escuchó a las sirenas,
ni cegó a Polifemo
con su ingenio cantado
por Homero.
No besó a Penélope,
porque no era ya Penélope,
sino la que tejía y destejía
los recuerdos olvidados.
No sintió el abrazo fuerte,
otrora infantil, de Telémaco
porque ya no era Telémaco,
sino un joven huérfano
alimentando una leyenda.
Ulises nunca regresó a Ítaca.
Él quedó junto a las murallas
de Ilión derrotada,
Envuelto en los restos
de la astucia del caballo hueco,
rodeado de nombres de héroes,
de huesos rojos por la sangre ,
blanqueados por la Historia.
Ulises nunca regresó a Ítaca.
Porque Ulises ya no era Ulises.
Ni Ítaca era Ítaca.
Nunca se regresa.
Los que nos vamos nunca
retornamos a los mismos lugares
ni a las mismas personas,
porque ya son distintos
aunque sigan siendo ellos.
También nosotros,
al igual que Ulises,
lloramos nuestra Ítaca perdida.
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