lunes, 10 de mayo de 2021

Cita a ciegas

Siempre digo que la relación entre un escritor y un lector se asemeja a un cita ciegas, en laque ambos están deseando enamorarse a través de un libro. Muchos de mis compañeros en la literatura dicen no pensar en el lector cuando escriben, es decir, que el factor de la aceptación por público no les mediatiza a la hora de crear su obra literaría. De otra manera, me dicen, sería imposible escribir lo que en verdad se quiere.


Sí, no cabe duda que tener el mente como objetivo principal las ventas llevaría a crear solo aquello que sabemos va a ser comercial, restando a la palabra su auténtico fin. Y para eso ya están los best sellers que como churros publican las grandes editoriales, que vienen a ser, al final, el mismo libro con diferente título.


Bien, pues aceptando esta premisa, yo creo que se debe pensar en el lector no como fin sino como parte complementaria y debe tener su lugar en la vida de todo escritor. Los libros sin lectores no son más que objetos onanistas para mayor gloria del ego del autor, en los que cercenamos uno de los dos placeres que tiene que suponer la obra literaría: escribir y ser leído.


No hace falta renunciar a nada por valorar a aquellos que nos llegarán a leer o a los que ya nos leen. No hace falta olvidar que quienes compran nuestros libros están deseando encontrar en ellos las situaciones y los personajes con los disfrutar, las emociones con las que identificarse. Y también se merecen un producto bueno, cuidado, mimado, como recompensa a su confianza.


Últimamente, y más a menudo de lo deseable, veo y leo textos o poemas de poca calidad, defendidos por sus autores con el simple argumento de que es lo que ellos quieren escribir, lo que les “brota de dentro”. Bien, eso es muy respetable, sin lugar a duda, como lo es también el que el encuentro con los lectores sea un acto fallido, simplemente porque no les gusta.


La literatura es un arte y como tal se compone de técnica y de creación. No vale con dejar flotar a las musas a nuestro alrededor. Tenemos que disciplinarlas para que lo que salga de nuestra pluma o de nuestros dedos en el teclado sea de calidad y esas citas a ciegas se conviertan en amores eternos.

Los lectores se lo merecen.


domingo, 2 de mayo de 2021

Madre

 Muchos de vosotros ya lo sabéis, y si no os lo digo, que tengo dos hijos, dos hombres ya: David y Carlos Miguel.

No sé si para ellos he sido una buena madre, supongo que con mis debilidades y mis fortalezas les he ayudado a llegar hasta aquí. Lo que si sé es que ser madre ha sido fundamental en mi vida. Y no solo por lo que lo es naturalmente, por cuidar y proteger a mis hijos, sino porque ha sido un impulso para muchos de mis objetivos en la vida.

Desde el primer momento decidí que ser madre nunca me iba a restar sino sumar, familiar y laboralmente.  Esto me ha exigido, me exigió un gran esfuerzo, pero creo que me ha compensado con creces, porque ahora, con la perspectiva de los años, nuestra relación es muy cercana, pero respetando la libertad de cada uno.

Sé que nunca he sido una madre muy común, tampoco lo soy en mis otras actividades. Quizá porque siempre he entendido que el amor no es dependencia, ni de un lado, ni de otro. Nunca he sentido el síndrome del nido vacío, sino todo lo contrario. El que mis hijos se independizaran y formaran sus familias me hizo muy, muy feliz. De alguna manera sentía que mi ejemplo les había calado.

Hoy es el Día de la Madre, primer domingo de mayo. Hoy soy la única felicitada, porque no tengo ya a quien felicitar. Mi madre se fue hace ya casi cuatro años, pero, como pasa con  mis hijos, yo guardo parte de su ejemplo en mí.

Es bueno dedicar días a quienes queremos, aunque solo sea para que, en esta vorágine de simplezas y tristezas, el amor generoso de una madre adquiera protagonismo, porque esté presente cada día, cada minuto...

Tened un espléndido día junto a vuestras madres o con su recuerdo. Pensad que el amor no se extingue con la ausencia, solo que habla en silencio.

Miro por la ventana, veo el cielo vestido con las nubes primaverales, me vuelvo a sentir niña... y envío un beso. ¡Feliz día, mamá!


sábado, 24 de abril de 2021

¡Izquierda! ¡Adelante!

Hoy os propongo un juego, lectores y lectoras mías.  Os propongo que puestos en pie repasemos los puntos de desplazamiento que podemos hacer: izquierda, derecha, adelante y atrás, como en esas canciones infantiles. Es posible, ¿no? Pero lo que no lo es ir a la izquierda moviéndonos a la derecha, o hacia adelante si retrocemos. No, no es posible.

Para vuestra tranquilidad no es que esté escribiendo este artículo bajo los efectos de la vacuna, que, por cierto, me pusieron el martes pasado, porque, aparte de una sensibilidad en el pinchazo, estuve y estoy como una rosa, no. Lo que quiero demostrar es que es imposible que estando en la derecha se nos prometa hacer una política de izquierdas, o  que proponiendo medidas de retroceso se pueda avanzar. Esto me coloca en la campaña electoral de Madrid.

Pensar en que la izquierda tras un cuarto de siglo puede recuperar la comunidad autónoma no es una utopía, solo depende de una acción: MOVILIZACIÓN. Cuando hemos ido a votar quienes creemos en la democracia y el el progreso se ha ganado. Cuando la abstención, el peor virus de  unas elecciones, nos ha contagiado gana la derecha, porque a esta le da igual el candidato o candidata con tal de que no gane el adversario.

No voy a abundar en el penoso espectáculo que ayer contemplamos y escuchamos en la Cadena Ser. Rocío Monasterio, con una frialdad psicopática, mostró la cara de lo que puede ser un gobierno con ella como vicepresidenta y con Ayuso dirigiendo, y ya sabemos cómo, los designios de Madrid. En serio, ¿lo vamos a consentir?

Sinceramente, sigo teniendo esperanza de ganar, de que somos muchos los que nos colocaremos a la izquierda para avanzar, muchos que sabemos que ni nuestros hijos, nietos, vecinos y vecinas,  se merecen perder los derechos que tanto nos ha costado lograr, porque ha sido gracias al esfuerzo de tantos que creyeron en los derechos y en los valores sociales.

Estamos ante la inminente llegada de los Fondos Europeos y necesitamos para gestionarlos cordura  y honestidad y no correr el riesgo de que sirvan para realizar proyectos faraónicos fallidos que enriquezcan a los mismos, y alimenten reductos donde se cría el odio. 

Por eso, ahora,  conmigo, colocaros a la izquierda y avancemos hacia adelante. Como cargo público, como activista de la cultura, como escritora, os lo pido: no hay otro camino para el futuro.






domingo, 11 de abril de 2021

¿Existen los amantes pluscuamperfectos?

 Una de las cuestiones que más curiosidad ha despertado respecto a mi nueva novela es su título. De hecho, han sido muchas las personas que me han hecho llegar sus reflexiones entorno a él.

Respecto a esto,si me permitís, mis queridos lectores, cierta falta de humildad, tengo fama de ser una escritora que maneja bien los títulos, ya sean de novelas o de artículos, incluso, en mi etapa  de gestora de eventos, los nombres de los mismos. En este caso, el juego con la palabra "pluscuamperfecto", que conocemos casi todos como el tiempo verbal que indica una acción que ha acabado antes de otra acción, se refiere a aquella persona que determina ir más allá de lo que entendemos por perfecto. 

Tender a la perfección no es algo que todo el mundo haga, empezando porque es difícil, como suele suceder en todo criterio humano, saber dónde se halla, y mucho menos en el amor. ¡Ay, el amor! Ese sentimiento que nos arrebata, que buscamos debajo de las piedras solo para sentirnos especiales o para cumplir nuestros anhelos y deseos, pero que, a pesar de ser un concepto universal tiene mil y una interpretaciones. Entonces, ¿qué sucedería cuando alguien intenta dar una vuelta de tuerca a lo que llamamos Amor? Si esa persona entendiera que con esas emociones que nos embargan cuando estamos enamorados no es suficiente y que no importa a dónde llegues si consigues unirte con quien adoras, sea cual sea el coste, quizá llegara a ser el amante pluscuamperfecto.

El protagonista de mi novela, el escritor Ricardo Alba, necesita alcanzar esa perfección, aunque el camino que transite esté lleno de intrigas, misterio, y, en ocasiones, horror. Siempre he dicho que en ocasiones el amor y el terror van de la mano (basta con ver las reacciones fisiológica que se acercan mucho). pero en este caso acaban convirtiéndose en un espejo.

Creo que no está del todo mal ser imperfecto, estar todavía en el devenir de moldearnos, de asimilar aquello que nos puede mejorar y que nos acerca a los demás. Por mucho que la "plucuamperfección" nos atraiga, hay puertas que, quizá, mejor no abrir.

Si queréis conocer más sobre "El amante pluscuamperfecto" ya sabéis: pedidos@ondinaediciones.com , y os lo haré llegar dedicado a casa.

Sed felices.


domingo, 4 de abril de 2021

De sueños y pérdidas

 No suelo tener pesadillas. Me refiero a esos sueño terroríficos que sí acudían a mí hace años, sobre todo en mi época de adolescente. Sin embargo, sufro sueños recurrentes en los que pierdo cosas tales como el coche- no sé en qué lugar lo tengo aparcado-, el bolso con dinero o, como esta noche, unos zapatos que necesitaba para una representación.

Obviamente, y porque es fácil y lo tenemos todos a mano, buscas información en internet y lo que te cuentan es que soñar con pérdidas es, más o menos, que te encuentras en una encrucijada en la que no te hallas del todo, en la que te sientes inquieta, en la que buscas un cambio. Es posible, la situación que nos rodea no podría generar sueños menos complicados.

Hoy hace un espléndido día de primavera, una mañana aún fría, pero que promete una tarde de agradable paseo. Sin embargo, si una tiene la tentación de asomarse a las noticias, a la realidad circundante, el panorama seguirá siendo el mismo: elecciones, pandemia, cifrás, contagios, encuestas... Raro es, entonces, que la inquietud no haya tomado al asalto el descanso nocturno. 

Quienes me conocéis un poco más de cerca, queridos lectores, sabéis que suelo ser mujer a la que el ánimo no le falta, pero últimamente me siento un poco perdida, como ese coche, esos  zapatos o ese bolso de mis sueños.  A pesar de que una parte de mí gusta de la aventura y la improvisación, otra parte- y así es como he podido gestionar familia, trabajo, política, arte, literatura- ha necesitado siempre saber que tengo el control... Hasta hoy.

Estoy cansada, creo que eso, simplemente. Cansada de no ceder al desánimo, a la tentación de reconocer que mi vida nunca será la misma y que he de doblegarme a un entorno a veces hostil, en el que los valores, mis cimientos para crecer como persona y que comparto con muchos de vosotros, son manipulados y retorcidos en intereses espúreos. Sí, estoy cansada de no ceder al miedo, incluso a ese universal de la enfermedad y la muerte, para que no me arrebate ni un solo instante de vida.

Por eso, cuando llega la noche, mi inconsciente se rebela y decide introducirme en esos paisajes extraños en donde me esconde aquello que necesito, en un tránsito onírico que me causa, en ocasiones, angustia. Es posible que sea cierto, pues a veces me siento un poco verso suelto ante las situaciones que se me plantean cada día, fruto de un inconformismo que los años no han logrado apaciguar. 

No obstante, seguiré soñando, dormida y, sobre todo, despierta, para poder sobrellevar este largo camino en el que  pierdo cosas o me pierdo yo.

Sed felices.

domingo, 21 de marzo de 2021

No se trata de tí o de mí, se trata de Madrid ¡En serio!

 ... "Y sin haberlo deseado, me ha salido un pareado"

 

Pues sí, un pareado con el que quiero poner de manifiesto la transcendencia, la importancia, la magnitud del reto al que nos enfrentamos el 4 de mayo. Isabel Díaz Ayuso ha disuelto la Asamblea para evitar, según ella, la inexistente  moción de censura que planeaba sobre otras comunidades autónomas. otra mentira más de esta embustera compulsiva y de su círculo aznariano, que ve cierta posibilidad de un gobierno de ultraderecha si los votos le son propicios al PP y a VOX.

En mayo de 2019 el PSOE, con Ángel Gabilondo, ganó las elecciones regionales, pero no pudo gobernar por que el "trifachito" de Colón unió fuerzas y formó gobierno, algo legítimo, pero que ha supuesto que Madrid, con el gravísimo añadido de la pandemia, ha sido una de las Comunidades autónomas más dañadas, con una gestión nefasta en general, y de la Sanidad Pública, que ya venía tocada, rematada por el Covid 19. Recordemos que Ayuso ha sido incapaz de aprobar unos Presupuestos.

No se puede hacer peor que Isabel Díaz Ayuso, ni intelectualmente ni moralmente. Carece de absoluta ética personal y política: no hay más que ver como ha tratado a sus compañeros de gobierno, dándoles la patada de Charlot (de la dignidad de Ciudadanos para qué hablar).

Lo he dicho y repetido un millón de veces: no todos lo políticos somos iguales, vamos, ni parecidos. Podemos defender nuestra ideología, pero no hacer de la política un negocio o un corral para la involución que nos remonte al siglo XIX.

"Soso, serio y formal" es el eslogan con el Gabilondo arranca su campaña. Tres cosas que se le achacan- aunque de soso no le tacharía porque, como hombre inteligente tiene un fino sentido del humor-, pero que tal como está el patio se convierte en valores en alza. Necesitamos sosiego en la política, necesitamos el "tempo" para poder gestionar, necesitamos llegar a acuerdos para poder salir de esta crisis de la mejor manera posible. Y creo,  sinceramente, que necesitamos unas políticas progresistas para hacerlo.

Porque ya no se trata de ti o de mí, se trata de la región de Madrid, en la que hay dinero, pero tambiñen pobreza, falta de recursos y una merma cada vez mayor de los servicios públicos. Se trata de justicia y de igualdad.

Votar a Ángel Gabilondo es hacerlo por quien cree que la política es servicio a la ciudadanía, como lo creemos muchos; es apostar por el "nosotros" en vez de ese "ti" o de ese "mí".

Si cada voto cuenta en cada elección, esta vez es transcendental. Necesitamos el cambio, necesitamos Presupuestos regionales para salir de la crisis, necesitamos ayudar a la dependencia, la cultura, los servicios públicos...

El 4 de mayo no te quedes en casa, mi querido lector ( o vota por correo). Madrid te lo agradecerá. ¡En serio!

(Fotografía EL PERIÓDICO)

domingo, 7 de marzo de 2021

8 de marzo responsable y solidario

Mañana es 8 de Marzo: el Día Internacional de la Mujer  declarado por las Naciones Unidas en 1975. Dos años más tarde se convirtió en el Día Internacional de la Mujer y la Paz Internacional. En Estados Unidos se celebra oficialmente tan solo desde 1994, a pesar de que es en aquel país donde se encuentran los orígenes de la conmemoración. ¿Por qué se eligió ese día? 

La explicación más verosímil se remonta a mediados del siglo XIX, en plena revolución industrial. El 8 de marzo de 1857, miles de trabajadoras textiles decidieron salir a las calles de Nueva York con el lema 'Pan y rosas' para protestar por las míseras condiciones laborales y reivindicar un recorte del horario y el fin del trabajo infantil.

Fue una de las primeras manifestaciones para luchar por sus derechos, y distintos movimientos, sucesos y movilizaciones (como la huelga de las camiseras de 1909) se sucedieron a partir de entonces. El episodio también sirvió de referencia para fijar la fecha del
Día de la Mujer.

El capítulo más cruento de la lucha por los derechos de la mujer se produjo, sin embargo, el 25 de marzo de 1911, cuando se incendió la fábrica de camisas Triangle Shirtwaist de Nueva York. Un total de 123 mujeres y 23 hombres murieron. La mayoría eran jóvenes inmigrantes de entre 14 y 23 años.

Estas reivindicaciones se han ido sucediendo, en los últimos años, en el 8 de marzo con manifestaciones tumultuosas que nos daban la dimensión de la respuesta social al tema de igualdad. Un tema al que aún le falta recorrido a nivel nacional y mundial.

Este año no se podrán celebrar esas manifestaciones,  pero no porque se criminalice el feminismo, sino por todo lo contrario, para que no se le utilice tal y como se hizo el 8 de marzo de 2020.  Criminalizan el feminismo aquellos que criminalizan el matrimonio de personas con el mismo sexo, la eutanasia, las vacunas, y un largo etcétera de derechos que son una amenaza para los intolerantes e intransigentes.

Hemos pasado tres olas de la pandemia terribles, sobre todo la última, en la que han muerto miles de personas. Ciudades, pueblos, regiones confinados perimetralmente  durante semanas para contener el virus. Ahora, junto con las vacunaciones, empezamos a ver algo de luz.

Creo que solo se trata de eso. De hacer un 8 de marzo responsable y solidario que ponga el foco en las mujeres, motor de la Historia y de la sociedad, muchas de las cuales han sido vaguardia en distintos frentes en la lucha contra el virus. 

Lo demás son posiciones políticas que a veces se alejan de la realidad y que solo ven el dedo que apunta.

(Fuente documental El Periódico)