domingo, 17 de mayo de 2015

Elecciones II: el pan para hoy y el jamón para otros

Reconozco que después de años en los que la actividad política me había absorbido, esta vez me siento un poco distante de toda la campaña electoral que estamos viviendo y que culminará el próximo día 24 de mayo.Seguramente la razón sea que  estoy inmersa en otra de mis pasiones, la literatura, y como soy mujer de entregarse en cuerpo y alma, es ésta actividad la que me apresa, alejándome de otras.

No obstante, y ya lo he dicho innumerables veces, amo la política. Me parece una de las actividades más nobles, dirigida a mejorar la vida de las personas.Por eso me sulfura de un manera grandiosa el uso torticero que se da de ella. Claro que puede hacerse porque se consiente.

Llevamos meses desayunando cada día con encuestas con las previsiones de voto, y en todas vuelve a salir aunque no con mayoría absoluta, faltaría más, el Partido popular. Entonces, muchos nos rasgamos las vestiduras y muchos nos preguntamos cómo es posible que gane un partido que ha llevado al país a una situación tan complicada de recortes, de penurias y de estrecheces. Pues gana porque le votan: ni más, ni menos.

No nos engañemos. No somos un país mayoritariamente de izquierdas. Somos un país sin apenas ideología, sin sustrato histórico como ciudadanía. Nos gusta más llamarnos pueblo, en una concepción absolutamente estamental. Y de una manera totalmente posibilista votamos a quien nos saca las castañas más inmediatas del fuego, aunque otras se nos churrusquen del todo. No pedimos más que nos dejen la fiesta en paz y gane nuestro equipo de fútbol.

Se reactiva la economía, dicen, y escucho con espanto que uno de los factores es la construcción. Vuelta a caer en la misma trampa. ¿Dónde ha quedado la inversión en I+D+I? ¿ La nueva marca España?

En pan para hoy y hambre para mañana, mientras el jamón se lo comen otros.

Sed felices.




domingo, 10 de mayo de 2015

Elecciones: El bipartidismo y sus mini yo

He estado resisitiéndome como gato panza arriba en entrar al trapo de las elecciones, pero como ya estamos en campaña, y lo de la política lo llevo tatuado a sangre y fuego, voy a dedicar estas líneas al proceso que se nos vienen encima dentro de dos semanas.

Ya, ya sé que la sensación que tenemos todos es que llevamos en campaña desde hace más de un año. No es para menos. Desde la irrupción del primer partido emergente, léase Podemos, han sido un día sí y otro no de encuestas, pronósticos, debates, etc. Y si éramos pocos, parió la abuela. A partir de enero surge como la espuma de la cerveza Ciudadanos. Ambos partidos considerados el malleus malificarum (1) del bipartidismo, o lo que es igual, del PSOE y PP.

No sé vosotros, mi queridos lectores, pero lo que yo contemplo no es un cuatripartito, sino dos partidos y sus mini yo, como el malvado de las películas de Austin Powers.

Cuando Pablo Iglesias comienza aparecer hasta en la sopa su principio inamovible fue acabar con la corrupción: chapó. A partir de su triunfo en Europa con Podemos, hubo que crear una estructura de partido, de dotarle de ideología para salir al ruedo. Pablo Iglesias (el nombre debe  pesar y yo creo que hay algo de complejo de Edipo no resuelto) y su equipo comienzan a decir digos donde hasta entonces dijeron diego. Para mayor abundamiento,  son confesos de querer reproducir el PSOE de los años 80... ¡Ah, cuánta nostalgia! Pero de sustrato ideológico propio cero patatero. De programa volando voy volando vengo.

Entonces, aparece el cuarto en discordia, Albert Rivera, al que conocemos por su desnudez tanto de cuerpo como de lengua, y comienza la reconquista desde Cataluña, con un discurso muy nacionalista español,  tirando a "Santiago y cierra España". Guapo, en eso le lleva ventaja a Iglesias, lo siento, con empaque y don de palabra, ha comenzado a chupar el voto del centro derecha. Pero no nos engañemos, ese estilo ya es conocido. Yo lo llamaba estilo Gallardón por el ex presidente autonómico, ex alcalde de Madrid y ex ministro( ¡jo, que carrera el mozo!) Alberto Ruiz Gallardón. Estilo que muestran ciertos muchachos de derechas "guays", pero que en cuanto tienen cancha se le aparecen el yugo y las flechas .

Pero, me diréis alguno de vosotros, ¿y la corrupción? Pues sí, ambas formaciones emergentes están libres como tales de semejante lacra, todavía no han tocado pelo, pero no así quienes componen las listas. Porque, y eso se nos olvida siempre, no son los partidos corruptos, sino las personas.

Pues eso, un cuatripartito que se resumen en dos: centro derecha y centro izquierda, o sea puro bipartidismo ideológico.

Ya les hemos visto mover ficha en Andalucía impidiendo que gobierne la opción más votada.Lo que nos queda por ver...

Sed felices.


 (1) Malleus malificarum: Martillo de brujas.



domingo, 3 de mayo de 2015

Amor incuestionable

Hoy es domingo, aunque un domingo peculiar. Es el día que se dedica a las madres, por aquello que está bien señalar de vez en cuando la tarea que hacen, bueno que hacemos, aquellas que hemos sido bendecidas por la maternidad.

No puedo decir que me disguste, aunque no soy mujer de conmemoraciones. Soy, como bien sabéis, más del día a día. No obstante, como manda la tradición, mis hijos comerán en casa, y mientras escribo esta entrada el aroma del asado ya sube por la escalera.

Muchas veces me he preguntado si he sido, si soy una buena madre. Tal vez la vida que he llevado, siempre liada con el trabajo, con unos horarios imposibles, me ha hecho temer a veces que no llegara a estar a la altura de las circunstancias. Pero el tiempo, ese gran aliado que todo lo cura y que escribe los mejores finales para nuestras historias, me ha mostrado que no lo he debido hacer tan mal, cuando veo a  los dos hombres buenos y cabales que son mis hijos.

Sé que igual que nos soy una mujer fácil tampoco he sido una madre fácil. Como he dicho mis distintos quehaceres  en el trabajo, la política y luego en la literatura han ido dibujando un retrato de alguien peculiar.

Recuerdo una vez que mi hijo David me llegó a decir que no "era una mamá como otras que sentaban en un banco para comer pipas". No, no lo era. Pero en cambio les escribía cuentos,  jugábamos a la búsqueda del tesoro y veíamos películas de dibujos juntos.

Mis hijos han estado conmigo en momentos muy duros y también muy felices, y su mano en mi mano, su abrazo, su risa, han sido motores en mi vida. Sin ellos, seguro no habría sido lo que soy.

A pesar de mis años, cada día dudo de más cosas, de su realidad, de la verdad. Cuestiono casi todo, excepto  el amor hacia mis hijos. Un amor sin fisura, prieto y dulce como el fruto más sabroso.

E infinito.

Sed felices.

lunes, 27 de abril de 2015

Piedras en el camino.

Hay piedras que rompiendo las leyes de la física que las cataloga como seres inanimados, vuelven al camino, aún cuando se cree haberlas apartado para siempre.

Piedras en las que se tropieza una y cien veces, sin saber la causa exacta, o sabiéndola, pero sin poder remediar que la punta del pie golpee con ellas. Algunas irisadas, en las que el cristal de cuarzo brilla como si fuera un diamante; otras grises de pizarra o esquisto, rugosas, arañando las manos. Todas, al fin y al cabo, siendo óbices de la voluntad.

Y se carga con ellas, como una cruz a cuestas, maldiciendo el momento en el que por primera vez se atravesaron.

Hay piedras - ella lo sabía a pesar de los momenos de debilidad -, que volverían una y otra vez,  que tendría que esquivar si no quería, de una manera definitiva, caer de bruces para no volverse a levantar.

Tenía muy claro dónde estaba su meta y ningún obstáculo se lo habría de impedir

Sed felices.

domingo, 19 de abril de 2015

Piel y alma literaria

Debo de pediros disculpas, mi queridos lectores, por este retraso en acudir a mi cita dominical. Pero la vorágine de esta semana literaria me lleva, literalmente en volandas. Con la comida casi en la boca, desde la tablet, me dirijo a vosotros, sobre todo por mantener la fidelidad a este encuentro semanal.
Inicio hoy una semana de infarto, llena de actividades relacionadas con la literatura y el arte. Esta mañana ensayando con mi grupo de teatro, en una hora firmando en Alcalá de Henares.
Claro que sarna con gusto no pica, aunque hay esfuerzo detrás de lo que parece es solo una afición.
En mi caso, que en todo lo que hago pongo pasión, es dejarme la piel y el alma, y eso a veces pasa factura.
Espero llegar con fuerza al fin de semana en el que me esperan las ferias del libro de Rivas y Valladolid.
Después, quizá, me tome un pequeño descanso... No, no creo, ni tampoco lo creéis vosotros , ¿verdad?

Sed felices.

domingo, 12 de abril de 2015

La impuntualidad o el síndrome del conejo blanco

Hablaba el otro día con unas amigas de la noción del tiempo, al hilo de una cita en las que algunas llegamos puntuales y otras tarde. Reconocían las impuntuales que en ellas era ya una mala costumbre, incluso que se convertía en ocasiones en un grave problema.
Estos comentarios me trajeron a la mente un artículo que había leído no hace mucho, en el que se afirmaba que lo mismo que hay personas con serias dificultades de orientación, las hay también para calcular el tiempo, y esto se debía a alguna cuestión neurológica.
No digo que no sea cierto, es más, seguramente lo es en ciertos casos, pero no cabe duda que la impuntualidad es una cuestión bastante  más de educación y hábito, y muy consustancial a nuestro caracter latino, algo así como "el sindrome del conejo blanco" de Alicia en el país de las maravillas.
Baste con fijarse en las coordenadas horarias de las citas: " quedamos entre seis y seis media", " llego sobre las nueve", "se celebrará en primera convocatoria a las diez y en segunda a las diez y media"...
Horquillas horarias de media hora que hace que unos esperen y pierdan el que es su precioso tiempo.
De igual manera hemos acuñado el famoso cuarto de hora de cortesía para empezar un acto, a la espera de aquellos que lleguen tarde, convirtiéndo ese periodo de tiempo en descortesía para los que llegan puntuales y sustancial retraso en el desarrollo del acto.
Como tantas cosas en la vida, tampoco el tiempo es igual para todos, aunque todos tenemos el mismo tiempo: la diferencia está en su gestión.
Yo tengo fama de gestionar muy bien mi tiempo, de ser muy eficaz. No sé si eso será verdad, aunque sí  es cierto que las circunstancias de la vida me han llevado a ser un poco prusiana en eso y mantener una displina importante. Criar dos hijos, llevar una empresa y tener tiempo para el ocio obliga.
En fin, como me esperan otras tareas y no quiero ocupar vuestro tiempo más de lo necesario, concluyo este artículo, no sea que por leerlo lleguéis tarde.


Sed felices.

domingo, 5 de abril de 2015

Ida y vuelta

Ya estamos otra vez de vuelta cuando apenas nos habíamos enterado de la ida. Es lo que tienen estas pequeñas vacaciones que como si fueran los logros del gobierno de Rajoy están sobre dimensionadas. Al fin y alcabo no dejan de ser dos días de fiesta pero, con las ganas que se  tienen de playa y de relax, en el horizonte se asemeja a un largo periodo. Hasta que hay que volver.

Me he levantado a las seis de mañana para no coger atasco. A las siete estaba cogiendo carretera y manta. Cuatro horas y media después llegaba a mi casa.Y me he sentido bien.

Sinceramente me encanta estar de asueto, pero también me gusta volver a lo diario, a la mesa del despacho, al ordenador desde donde os escribo tantas veces. Tal vez sea que la edad me va haciendo más gustosa de la tranquilidad.

Por delante un mes lleno de actividades, de ferias del libro, de árboles verdeando en sus hojas y de parques repletos de flores que jalonarán el camino hasta el añorado verano.

Me alegra haber regresado y poder, de nuevo, encontrarme conmigo.

Os deseo lo mismo y...

Sed felices.