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lunes, 19 de noviembre de 2018

Entre bastidores

A menos de una hora de subir el telón, las actrices y los actores se afanan por memorizar las últimas instrucciones del director y de regiduría. Un nuevo teatro, un nuevo mapa de entradas y salidas, de "calles" formadas no por pavimento sino por cortinajes negros, que se convertirán en lugares, en casas, en montes. El patio de butacas, aún vacío, guarda un silencio sepulcral, casi místico, a la espera de la gran ceremonia de la representación.

Después  los camerinos se llenan de bullicio, de preguntas al aire, de letanías de textos dichos "a la italiana", con algo de ansiedad por apresar esa frase que se resiste siempre, mientra que los rostros se cubren de maquillaje, el cabello se oculta tras las pelucas, y los nervios se esconden tras sonrisas y palmadas de ánimo.

A un minuto de comenzar la función el mundo se para tras el escenario. Solo se escucha el rumor del público amortiguado por las telas. Alguien suspira quedo. La tensión controlada es la de un caballo tras el portón que le da via libre a la carrera.

El teatro  se queda a oscuras. Suena la música. Comienza la función. Y entonces dos universos paralelos correrán juntos durante casi dos horas. Pero uno, el que transcurre tras los bastidores y las bambalinas, no lo conoce el público. Es ese en el que hombreS y mujeres, por cuyas venas corre el veneno del teatro, se mueven en con el único objetivo de hacer llegar la magia de la palabra sobre el escenario. No importan la estrechez de los camerinos, el frío o el calor, la dificultad de movimiento, el agobio de los cambios del vestuario, no importan.

La recompensa siempre llega al final con el aplauso.

Sed felices

martes, 22 de mayo de 2018

Cuando nieva en mayo en el Pilar Bardem

Aunque pudiera parecer extraño, yo he visto varias veces nevar en mayo. En algunas ocasiones nevadas de gran importancia, como una que viví en plena montaña palentina, u otra sorpresiva, siendo yo universitaria, en Madrid.

Pero esta nevada que va a tener lugar el próximo 27 de mayo es especial. Porque se trata del estreno de mi primera obra teatral larga, de empaque, y en el teatro principal de mi ciudad, Rivas Vaciamadrid.

La génesis de esta obra se desarrolló durante la primavera de 2017.Buscaba un texto en el que pudiéramos tener cabida los componentes de  Unicornio Teatro, y en la que nos lo pudiéramos  fenómenal, con personajes que anduvieran entre el absurdo genial de Jardiel Poncela y el misterio de una novela de Agatha Christie. Salvando las distancias, las grandes distancias, espero haber conseguido que los espectadores que acudan al estreno pasen un rato entretenido.

Ayer hicimos el ensayo general y otra vez sentí el vértigo de ver el patio de butacas desde el escenario, aunque con una sensación doble: como autora y como actriz.

Si os soy sincera, mis queridos lectores, a veces tengo la sensación de que no me merezco lo afortunada que soy. Cuando en 2013 publiqué mi primera novela nada me hacía sospechar que llegara, en mi humildad hasta hoy.

Sé que no soy una escritora famosa, como aquellas que venden best sellers, pero para mí, una persona que desde que pudo juntar dos sílabas y construir una palabra no ha dejado de amar la literatura, esto es un sueño.Solo siento que junto a mi familia me falten dos personas fundamentales: mi padre y mi madre. Sé que se sentirían muy felices por mí.

Como ante cualquier estreno teatral siempre queda la incógnita de si gustará. Lo deseo con todas mis fuerzas, no solo por mí, sino también por mis compañeros de Unicornio y sobre todo por el director Chete  Guzmán, que se ha dejado la piel en su montaje confiando en el texto de una novata. Así que ¡Gracias, gracias, gracias!

Nos vemos el domingo, bien abrigados... Va a nevar



lunes, 29 de enero de 2018

Emoción + Arte = Emocionarte


 "Act is before you think: your instincts are more honest than your thoughts": Actúa antes de  pensar: tus instintos son más honestos que tus pensamientos. (Sanford Mesnier)



Que en muchas ocasiones son las emociones las que nos guían, no cabe duda; que en el mundo de la creación artística esas emociones adquieren un protagonismo principal, también.

Lo he podido comprobar de primera mano este fin de semana, en el que tuve el grandísimo placer (literalmente) de asistir al taller de interpretación organizado por Unicornio teatro e impartido por Nieves Mateo, profesora (maravillosa) de la RESAD.

El objeto de dicho taller era una aproximación a la técnica Mesnier, una serie de ejercicios creados por Sanford Mesnier con el fin de dotar al actor del instrumento para habitar cada personaje, entrenando el mundo imaginario para poder vivir con el mayor realismo aquello que es ficción. Es sustituir la utilización de la memoria por la imaginación, lo que permite revivir una y otra vez unas circunstancia, las accioness, pero de las que puedes salir, porque no nacen de tu experiencia vital verdadera.

Reconociendo que ha sido un trabajo agotador, imaginad lo que es estar moviendo emociones, instintos, como el dolor o la rabia, he disfrutado muchísimo. Descubrir cómo poder sentir realmente aquello que el personaje te pide, convirtiéndote en él, pero de verdad, es sentir la esencia pura del teatro.

Y no es que no esté acostumbrada a trabajar con las emociones, mi querido lector. Sería absurdo pensar eso de alguien que ha hecho de la poesía uno de sus pilares vitales. Pero, en este caso, es muy diferente. No era yo vertiendo mi tristeza, mi alegría o mi rabia en un poema, sino que yo me transformaba emocionalmente en el personaje que el monólogo me pedía.

Como dije al principio, una maravillosa experiencia que agradezco profundamente a Nieves Mateo y a mis compañeros de Unicornio Teatro, y que me permitirá, sin duda, avanzar en este apasionante y difícil camino de la interpretación para emocionarme y emocionarte.

Sed felices.


sábado, 10 de junio de 2017

Hazme teatro

Justo hace una semana partía hacia la ciudad gallega de Ferrol para participar junto con mis compañeros de Unicornio teatro en el festival de teatro aficionado EsteNaRúa. Nos habían seleccionado por nuestra función de Divinas Palabras, lo que nos causaba una gran satisfacción y, a la vez, tremenda responsabilidad: representar a Valle Inclán en su tierra natal.

Tengo que aclarar, mis querido lectores, que EsteNaRúa es un
Festival de teatro aficionado que nos sorprendió con una maravillosa acogida y una magnífica organización. El hecho de que nos adjudicarán el teatro Jofré, que está conmemorando en este año su 125 aniversario, ya fue un gran regalo.

Pero este artículo, mis queridos lectores, no está concebido para hablar de nuestro éxito bajo la dirección de Chete Guzmán, sino para poner el foco en el teatro aficionado que es del que formamos parte y cuyo presente se discutió de una interesante mesa de debate.

En ella se señalaron muy interesantes puntos de vista, entre los que quiero destacar uno. la labor social que hacemos los actores y actrices aficionados. Porque sin perder ni un ápice de calidad, al igual que las ONG's, llegamos donde las entes oficiales y profesionales no llegan.Todo a base de un esfuerzo de voluntariedad y pasión por este arte, y que siempre va a tener un coste que corre a cargo de la compañía.

Dicen que sarna con gusto no pica, pero estaría muy bien que la administración, los patrocinadores, la sociedad en general tome conciencia que decir aficionado (amador en gallego, que suena precioso) no significa poca calidad. Simplemente que se hace sin ánimo de lucro, lo que viene siendo por amor al arte.


En fin, mis queridos lectores, que aquí me tenéis, al pie del cañón y a la espera de que suba el telón de la próxima función y haceros teatro desde el alma.


Sed felices.