lunes, 11 de marzo de 2013

11 de marzo

No se puede evitar. Desde hace nueve años esta fecha está cargada de tristeza, de rabia. Nadie que hayamos vivido ese día podemos olvidar lo que supuso. Todavía en mi memoria resuenan las palabras de Iñaki Gabilondo, esa mañana de marzo, palabras de asombro, de estupefacción y de miedo ante el atentado más sangriento de nuestra reciente historia.
Hace unos días me encontré con una amiga que pedió a su marido entre los hierros retorcidos de esos trenes de la muerte. Aparentemente sigue su vida, aunque todos sabemos que ahí están las cicatrices aún tiernas.
No se puede evitar, como ya digo, que todo se te venga encima, cuando llega esta fecha..
Pero hoy, 11 de marzo de 2013, también tiene otra cara más amable para mi, como es el inicio del III Encuentro de Escritores de Rivas, y que abre las puertas a tres días dedicados a la literatura. Para quienes amamos los libros y creamos literatura en esta ciudad, son día grandes, pues tenemos la oportunidad de departir con nuestros lectores, con aquellos que se acercaron a las librerías interesados por nuestros libros y hoy nos pueden conocer  personalmente.
Por eso, un día como hoy,  que trae ecos de tragedia, le intentaremos vestir con la esperanza de la creación, que nos muestra la faceta más dulce del ser humano, capaz de lo más grande y de lo más terrible.

Contra la barbarie la palabra.

Sed felices.


miércoles, 6 de marzo de 2013

Corazones deshauciados

Mientras trabajo, escucho la radio. Es una de las ventajas de tener el despacho en casa.
Y de nuevo, otra vez el estremeci miento al escuchar que alguien ha decidido acabar con su vida ante la situación de ser deshauciado.

Esto es algo que hubiera sido impensable que sucediera hace unos años, pero es que lo que estamos viviendo, esta situación demencial,  está absolutamente fuera de toda lógica.

Mucha debe de ser la desesperación para que alguien quiera acabar con la propia vida- parace ser que los suicidios han superado a las muertes por accidentes de tráfico-, antes de verse tirado en la calle, ya no como un perro, que muchos quisieran vivir como viven algunas mascotas- entre ellas las mías- sino como un mueble, desprovisto de toda dignidad  humana. Y van, y lo hacen.

Me gustaría saber que piensan los consejeros y directivos incompetentes de esos bancos y cajas de ahorro,  esos que de una manera absolutamente criminal se han quedado con el dinero primero ,  y ahora con la vida de muchos, cuando oyen estas terribles noticias. ¿Se sentirán conmovidos? ¿Habrá algo en el fondo de sus conciencias que se remuerda, que se despierte de esa narcolepsia moral en la que viven? Me temo que no, porque no solo deshaucian pisos, ellos mismos hace mucho tiempo que han deshauciado de sus corazones la humanidad y la compasión al preferir un montón de ladrillos a la vida de un ser humano.

Hay días, como hoy,  que la vida se tiñe con gris de la mezquindad y de la desolación.

Si podéis, sed felices.


domingo, 3 de marzo de 2013

El secreto en un lápiz

Sus manos .
Eran unas manos de largos dedos, fuertes y morenas, que cogían el lápiz con firmeza y al mismo tiempo con una suavidad como si temiera que se pudiera partir.
Encaraba el papel y en el aire sesgaba uno o dos trazos. Entonces,con decisión, rompía la virginidad de la blancura con el primer rasgo. A su lado, una niña con largas trenzas morenas contemplaba emocionada el enésimo milagro de ver surgir formas, sombras y volúmenes, ansiando conseguir algún día esa destreza que convertía la nada en un mundo.El dibujo crecía y se transformaba en un paisaje, en un rostro, en un figura que podía ser hada o bruja o simplemente un árbol en el que se posaba un pájaro, pero que siempre cumplía con esa magia de la creación. Luego, la niña intentaba repetir, copiar lo aprendido, aunque a veces se dejara llevar por la frustración por no conseguir el éxito y el papel acabara emborronado.
- Persiste- le decía- el secreto es dibujar y dibujar... Y no rendirse.
Ya no puede contemplar esas manos, las manos que también la acariciaban y la sostuvieron tantas veces a lo largo de su vida; sin embargo le quedan sus dibujos agrupados en carpetas que contempla con emoción y nostalgia.
Hoy es ella la que coge el lápiz, sesga dos o tres trazos en el aire y rompe la blancura del papel. Es ella la que es capaz de hacer la magia que transforme la nada en figura, en rostro o en paisaje. Y a su lado tiene otra niña que contempla igual de extasiada el proceso y que, quizá, el día de mañana, sea la que encuentre el secreto y el misterio que existe en la punta de un lápiz.

Sed felices.

miércoles, 27 de febrero de 2013

Sueños cumplidos.

La vida no sería vida sin las emociones que nos acompañan y que nos hacen vibrar por dentro. Y, sin lugar a dudas, no ha sensación mayor que la que se siente al haber cumplido un deseo, un anhelo. Hace tiempo, y en este mismo blog y por una ocasión muy parecida, tuve  la ocasión de comentar que no hay nada más maravilloso que crear en nuestra mente y luego verlo hecho realidad.
Hoy he sentido esa emoción al ver la cubierta de mi novela, que es ya la muestra palpable de que mis palabras, aquellas con las que he ido construyendo una historia que poco a poco fue creciendo con mi imaginación, se han encarnado en una obra literaria.
Me siento como una niña en día de Reyes con el mejor regalo.
Permitidme que hoy no hable de Bárcenas, ni de la crisis, ni siquiera de los tres goles que el Real Madrid le metió al Barça ayer, hecho que para una madridista de pro es un portento.
Solo quiero compartir con vosotros, con quienes seguís esta humilde bitácora y que tanto ha tenido que ver con mi objetivo literario, mi alegría por este momento soñado y deciros que espero, en cuanto el libro esté en la calle,  vuestras lecturas y opiniones.

Sed tan felices como yo lo soy hoy.

lunes, 25 de febrero de 2013

Hablar de amor



Este el texto que leí en el XIV Café literario como introducción a "Las otras caras de San Valentín, ámame distinto". Espero que os guste.

 
Hablar de amor…. De diferentes maneras de amar o de amar de manera diferente.

Contar sobre ese amor adolescente que pinta con el nombre del ser amado los márgenes de los libros de texto, de las carpetas de  apuntes llenos de corazones atravesados por flechas e iniciales, de las paredes con “te quiero” de tiza, de los primeros besos, de los sueños sin sueño de las noches de verano.

Explicar  lo inexplicable: qué significa que los ojos se queden prendidos en aquellos que, en principio, deberían estar prohibidos por tener dueño, como si la pasión pudiera ser objeto de contrato de compraventa,  a la que ir añadiéndole trienios como a un empleo fijo y, obligatoriamente, pudiera ser aislada de toda tentación  y obligada a renunciar al objeto de deseo.

Mostrar esos amores marcados como anti natura durante tanto tiempo, porque por designio divino solo la procreación puede justificar el enamoramiento, siendo impensable que el placer tenga cabida  junto con el cariño por el solo motivo de amar por amar.

 Decir que se puede amar sin ataduras, sin fechas fijas, sin saber de antemano cómo, cuándo o dónde, solo sintiendo el corazón latir, las mariposas revolteando dentro y el ansia del momento de volverse a encontrar en la incertidumbre del siguiente encuentro.

Pero también señalar que  puede el propio amor causar dolor, cuando ese amor no es correspondido o lo es de tal manera que se convierte en un virus de autodestrucción, en una carcoma que arrastra a la perdición, en un suicidio emocional sin sentido.

La literatura está llena, repleta de amor, porque este ha sido su mayor contribuyente: con Helena y París, cuya pasión puso a navegar más de mil naves y convirtió su besos en batallas que cantaron los poetas por los siglos, pasando por Romeo y Julieta, tiernos niños, cuya ingenuidad les hizo creer que el amor todo lo puede, incluso vencer a la muerte, señalando también a un Don Juan , canalla y perdido, rescatado de los Infiernos por el amor de una novicia, que recogió su pobre corazón atormentado al pie de la sepultura. Cientos de miles, de millones de palabras escritas, leídas, recitadas alrededor de uno de los principios que motivan, impulsan y rodean a la Humanidad.

Amores felices, adúlteros, prohibidos, eróticos, platónicos, plenos o destructivos queremos que hoy estén presentes en este evento que hemos llamado Las otras caras de San Valentín, huyendo de ese planteamiento, un tanto empalagoso de los corazones de terciopelo y de las rosas con etiquetas de Te quiero.

Esta noche oiremos hablar de amor, amores, quizá un tanto diferentes al típico y tópico, pero que conmueven desde las raíces más que un terremoto, llegan a cegar el entendimiento y  nos hacen creer que no existe más mundo que el que se puede abarcar a través de las caricias, de los besos, y del cuerpo del ser amado.

Sed felices.





jueves, 21 de febrero de 2013

Rajoy 1- España 0

Imposible sustraerse al influjo del estado de la Nación y del "impresionante" discurso de nuestro presidente del gobierno, a través del cual la conclusión que pude sacar fue que esto era ajo y agua.
No sé que me enerva más de Rajoy, si esa actitud de "todo me la refanfinfla", ese desdén con el que trata al resto de los portavoces- a Rubalcaba: "yo no pido su dimisión, porque no me interesa"-, o ese ceceo tan molesto, que me distrae, mientras intento concentrarme en un discurso lleno de palabras, sí, no es una perugrullada, de palabras, dichas para no ser cumplidas, como su programa electoral, que le supuso 11 millones de votos y una mayoría absoluta que manejan como patente de corso para todos sus desmanes.
Claro que para ponerme todavía más de los nervios me basta con fijarme en la bancada popular, en esos diputados que les da igual que les digan que les ha tocado la lotería o que se ha muerto su madre, ellos venga a aplaudir y reír- ¿de qué, señor Wert-, que para eso les pagan, no para promover medidas que palíen una situación absolutamente límite, sino para hacer los coros de la mala tragedia griega que supone este gobierno. Porque mientras Mariano desgranaba un  discurso de autocomplacencia, fuera se le manifestaba el poder judicial, supongo que también por culpa de los socialistas.
Y es que el que ha sido mala oposición también es mal gobierno. Pero todavía más: podría haberse presentado ayer Rajoy con Cristo al lado y prometer hacer milagros con semejante aliado que su credibilidad hubiera sido nula. ¿O es que no nos damos cuenta que quien reconocía que los españoles seguíamos con el agua al cuello, está bajo sospecha de haber trincado más de cincuenta millones de las antiguas pesetas de manera ilegal? A partir de este hecho, apaga y vete.
Eso sí, hoy un montón de medios de comunicación pesebristas hablan de la gran actuación del presidente, del gran discurso. Qué falta de rigor y qué manera de manipular. Si esto fuera un partido de fútbol- al que nuestro presidente de gobierno es tan aficionado de ver mientras se fuma un puro-, España habría perdido por goleada, además con el arbitro comprado.
En fin, que si no viviéramos un drama, hasta tendría su gracia oir decir a Mariano que España ahora tiene un futuro, aunque del color del mismo no dijo nada porque, me temo, sea negro, muy, muy negro, mientras el siga al frente....

Sed felices

(*) Imagen Cadena Ser.

lunes, 18 de febrero de 2013

Sin romper huevos....

En plena resaca de paracetamol, y todavía con una congestión nasal de padre y muy señor mío, afronto la llegada de esta nueva semana que amanece con lluvia, lo que, a más de uno, ya le habrá puesto de mal humor.
Porque hay que darse cuenta lo complicados que somos. Capaces de estar quejicosos por la sequía, pero en el momento que caen cuatro gotas ya hablamos de lo asqueroso que está el tiempo. Queremos agua sin que llueva, aprobar sin estudiar, mejorar en nuestra vida sin esfuerzo: vamos, poder hacer tortillas sin romper huevos.
En estos últimos días y  a través de una experiencia personal me he dado cuenta de lo inútil que es querer ayudar a quien en vez de pedir que le eches una mano, opta por quejarse de su situación, la cual, en la mayoría de las ocasiones, es más fruto de su actitud que de su suerte, actitud que hace que no pondere si está echando toda la carne en el asador.
Reconozco que, en esta ocasión, he flipado en colores, pues lo que yo creía que eran observaciones que podrían mejorar la situación de una determinada persona fue tomada por la misma como un ejemplo de mi superioridad y sobre todo de mi capacidad de estar "sobre el bien y el mal", haciendo nacer en ella una angustia vital sorprendente que ahogó cualquier atisbo intención de ayuda por mi parte- ese era realmente mi propósito- y me puso, a sus ojos, a los pies de los carros.
Y es que no hay que dar consejos a quien no te lo pida, por mucho que le veas dándose contra una pared, una y otra vez, o lamentándose de lo injusta que es la vida: nadie escarmienta en cabeza ajena. Para algunos es mucho más fácil continuar diciendo "no puedo" a "no me atrevo", aunque luego envidien los logros de los demás sin valorar el esfuerzo y el arrojo que hay detrás.
Lo dicho, tortillas sin romper huevos.

Sed felices.