domingo, 20 de marzo de 2016

A destiempo

Hubo un tiempo en que le preguntaba si la quería. Él siempre respondía: "claro".

¿Claro? ¿ Qué significaba esa expresión respecto a los sentimientos? ¿Algo obvio, algo que se daba por supuesto y que caía por su propio peso? No le cabía en su cabeza esa respuesta. No pedía más que un monosílabo, pero que tuviera en su significado un compromiso.

Intentó dar una vuelta de tuerca y le preguntó por qué. Él, entonces,  contestó que porque sí. Otra obviedad, otra cuestión, aunque esta vez si tenía como respuesta el tan ansiado monsílabo, pero fuera de lugar. Tal vez ella lo que deseaba es que le dijera alguna vez las razones por las que él , cuando ella se lamentaba de algunas actitudes,  indicaba "mujer, si te quiero mucho".

Los interrogantes se fueron espaciando. Y su tiempo se convirtió en un tiempo discordante, en un universo en el que las palabras y los encuentros siempre se sucedían a destiempo.

Un día ella dejó de preguntarle.Él no se dió ni cuenta.

domingo, 13 de marzo de 2016

Pensando, pensando VI


Una nueva selección de las frases con las que doy los buenos días.


La genialidad estriba en no tener miedo a romper los moldes. Para el erudito que se encorseta en lo establecido, atado por las normas, el genio es un loco.


Los sueños son versos pintados con tinta de noche y pluma de deseo sobre el lienzo blanco de la almohada.


Las conversaciones matutinas con Leyre son como el vuelo de las golondrinas: van y vienen sin cesar y te alegran la mañana...


Solo aquel conoce la pérdida sabe que el coste de las cosas no se relaciona con su valor.

Para poder perdonar a los demás debemos empezar por perdonarnos a nosotros mismos. Reconocer nuestras limitaciones nos ayuda a aceptarlas en los demás.

El sentido de la vida se encuentra en aquello que hacemos y sentimos movidos por la pasión . El resto no es más que paja al pesebre.

El miedo es el peor carcelero: deja la puerta jaula abierta pero nos corta las alas.

Nunca pediré perdón por ser como soy, por ser yo y no otra que se adapte a la costumbre; no pediré perdón por inventarme cada amanecer y por intentar que cada instante sea mi rincón de felicidad.

No hay nada más atrevido que la imaginación. Con ella se puede hacer todo aquello que parece imposible. Imaginemos pues, antes de morir de tedio por la fuerza de la costumbre.

 El amor no se cansa de perdonar: se cansa la razón de tener que justificar por qué seguir perdonando.Por eso es tan fácil perdonar a quien se ama .

sábado, 5 de marzo de 2016

La vida de Brian y la no investidura

No cabe duda que una de las comedias  más recordadas de la historia del cine es La vida de Brian. Para aquellos que no la conozcan, cosa que creo que es casi imposible, les diré que es una parodia en la que se recrea la vida de un supuesto profeta judío, Brian, cohetáneo de Jesucristo. Como no se trata de contaros toda la trama, mis queridos lectores, solo me referiré a una escena, que me sirva como analogía para comentaros su relación con la postura de cierto partido y cierto líder.

La escena es a quella en la que se están cuestionando los integrantes de un grupo subversivo, que quiere conseguir la liberación de Palestina  del yugo romano, qué es lo que se le debe al Imperio, qué es, en definitiva, lo que el Imperio ha hecho por ellos.

Después de una hilarante retahíla de cuestiones- las calzadas, las escuelas, el alcantarillado, el derecho, etc...-, a la que se responden constantemente: "bueno, sí y que más", llegan a la conclusión de que los romanos no han hecho absolutamente nada.

Esa escena, concretamente, me vino a la cabeza cuando en el discurso de investidura Iglesías Turrión hablaba de los socialistas, postura apoyada por quienes llevan racaneando al Psoe cualquier mérito.

De una manera absolutamente mezquina puso el foco en las ya tristemente famosas "manos manchadas de cal" de Felipe González. Fue incapaz de reconocer los logros que llevaron a cabo los distintos gobiernos socialistas y que trajeron a este país cosas tan "nimias" como la sanidad universal, la educación universal, los fondos de cohexión, leyes de dependencia o violencia de género, el matrimonio gay...

Durante todo este proceso de la no investidura de Pedro Sánchez lo que está claro es que una oportunidad histórica ha quedado estrangulada por la soga que han apretado un ciego- que no quiere ver cómo su partido se desmorona- y un iluminado que ha pasado de admirar a difamar a uno de los mejores políticos de este país y a toda una labor de un partido que ha apostado por el cambio.

Todo esto, en serio, no tiene ninguna gracia...

Sed felices!

sábado, 27 de febrero de 2016

Por favor, piense en los demás

Hace muchos años, tantos que yo era una niña, en TVE, la única televisión entonces, se lanzó una campaña que llevaba como eslogan "Piense en los demás".

Esta campaña tenía como fin mostrar en distintas situaciones como nuestra conducta puede molestar y distorsionar la convivencia, para con ello crear hábitos de lo que se denomina "urbanidad".

Los ejemplos eran variopintos: desde la manida cesión de asiento en el autobús o metro a quien por edad, estado de gestación o disminución física lo necesitaba, pasando por no fumar en lugares no idóneos, sujetar las puertas a quien viene detrás, no gritar en público,  o no tirar desperdicios, entre otros.

Viajando hace poco en el metro me vino esta campaña a la cabeza. Dos chicas, casi unas niñas, estaban sentadas con los pies puestos en los asientos situados frente a ellas. Les llamé la atención, haciéndolas ver que si algún pasajero, incluida yo, se sentaba se mancharía la ropa. Es imposible que la suela de unos zapatos no tenga  algo de suciedad que, sin lugar a dudas, queda en el asiento.

Las caras de las dos jóvenes eran un poema. Me miraron como si les estuviera hablando en chino. Pero lo curioso es que esa sorpresa también se pintaba en el rostro de los demás viajeros, como si el haber señalado una mala conducta fuera extraordinario.

Aunque no sé de que me extraño. He tenido que escuchar que no pasaba nada por llevar a los perros sueltos, y que quien le diera miedo, pues que fuera al psiquiatra. O que las paredes se llenen de pintadas nada más limpiarlas. O que se juegue al balón en zonas en dónde no está permitido porque causan molestias a los vecinos. O no se tire la basura en el contenedor.

Creo que en una sociedad en donde se ha hecho tanto hincapié en fomentar la solidaridad queda todavía mucho camino. Y pienso que es por  la falsa concepción de que lo público no es de nadie, de que las normas solo se cumplen cuando te meten un buen arreón al bolsillo y no porque mejoren la convivencia.

Tal vez haya que volver a resucitar esa campaña para que se tome más conciencia de que los demás también somos nosotros.

Sed felices!

domingo, 21 de febrero de 2016

Libertad, divino tesoro

Nada más fácil acude como argumento de acciones y dicciones que el de la libertad. Somos libres de decir, de hacer, de acontecer... Y ¡Ay! de aquel que no lo permita.

Y es cierto, mis queridos lectores. La consecución de la libertad es uno de los anhelos más importantes que tienen, han tenido y tendrán los seres humanos. 
En las sociedades "civilizadas" y democráticas esa libertad la hemos sustanciado a través de lo que llamamos derechos civiles, fundamentales, humanos, recogidos en las Constituciones de cada estado.
Así ocurre en nuestro propio país.

Lo que a veces me chirría es que hay quienes en aras de esa libertad de expresión, de acción emboscan, disfrazan aquello que no es más que un exceso, un tomarse a beneficio de inventario la convivencia.

Nadie discute que en momentos puntuales de la Historia, en los que no hay otra opción que tomar medidas para que esa libertad se haga realidad, el fin justifica los medios, aunque haya que traspasar la delgada línea entre  lo legal y lo justo.

Lo que, en mi opinión, no es de recibo es transgredir esos derechos que se dicen defender y que, en cambio, no se conceden entre conciudadanos, cuando se ha de respetar la convivencia. Aplicar ley del embudo- para mí lo ancho y para ti lo estrecho-, nada tiene que ver con la libertad.

En esta semana he visto, leído e, incluso, sufrido personalmente ejemplos de lo que os cuento. Fundamentados en esa libertad se justifican actos que no son más que muestras de intolerancia o, simplemente, de hacernos comulgar con ruedas de molino.

La libertad no es un traje que se acomode a cada uno de nosotros en particular, ni que se pueda manipular al antojo de nadie.  En aras de la libertad no se puede insultar, faltar a la verdad o negar los derechos que exigimos para nosotros mismos. En nombre de la libertad no se pueden llevar a cabo actos que rompan la convivencia, ni hablar por boca de otros como si nuestra palabra fuera la síntesis del pensamiento universal.

La libertad es un  tesoro que debe se repartido equitativamente, sin avaricia y sin falsedad. Es la única manera de que tenga algún sentido luchar por ella,

Sed felices.

domingo, 14 de febrero de 2016

Para Elisa


La joven, con los labios entreabiertos, parecía beber de de cada palabra, de cada nota musical que brotaban de sus dedos. Labios de carmín rojo que clamaba por ser besada, mordida, como antesala al roce de las lenguas. Ingrid no podía pensar ya con claridad. El deseo anegaba su mente y su cuerpo como una ola gigante, provocando imágenes que solo acrecentaban más y más su ansia.
Elisa y ella, solas en ese inmenso jardín, bajo la luna llena que ya asomaba por encima de los árboles. De fondo el canto de la chicharra también excitada por el calor.
Besos profundos. Manos hambrientas que despojarían de sus vestidos los cuerpos palpitantes . Y, entonces, poder saborear por fin cada rincón, cada resquicio, despacio, como se vierten las gotas de miel sobre una rebanada de pan fresco.
Sentir el pálpito del éxtasis en sus bocas, y quedar exhaustas y jadeantes, tumbadas una al lado de la otra, contemplando el firmamento.
Ingrid no resistía más. Aprovechando que el público estaba extasiado, siguiendo la interpretación, se retiró lo más sigilosamente que pudo, hasta perderse en las sombras de la noche.

(Fragmento del relato Para Elisa, que forma parte de mi obra inédita Nacidos bajo el signo de Eros)



domingo, 7 de febrero de 2016

Tendal de rutina

Hoy es domingo. Hace frío, nada extraño por otra parte, pues estamos en el ecuador del invierno, No obstante, parece que el tiempo climatológico se había aliado con el tiempo político para mostrar unas temperaturas fuera de todo rango habitual.

Os digo sinceramente, mis queridos lectores, que hoy me siento cansada, Hay días que, como en una de mis poesías, me siento como ropa vieja colgada de un tendal de rutina.

Tal vez sea el malestar físico que esta espalda mía, que como si estuviera ya harta de echarse tantas cosas sobre ella, me produce  dolor y que me ha hecho pasar una mala noche; o tal vez sea seguir viendo la poca generosidad de algunos que se empeñan en disfrazarse del perro del hortelano en esta mañana de Carnaval, para seguir hambrientos, disputando cualquier hueso, pero sin dejar comer.

Sea lo que sea, hoy doy poco de sí. El cansancio mental, el cansancio vital ha tomado posesión como diablos incordiosos sin nada mejor que hacer. Pero como soy una bloguera responsable no he querido dejar de acudir a mi cita semanal con vosotros.

Sé que esto será pasajero y que en unos días volveré- o eso espero- a encontrarme otra vez en forma.

Hasta entonces, sed felices.