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domingo, 15 de julio de 2018

Círculo vicioso del desamor.

Hemos de encontrar una solución de una vez por todas.
Por todas las cosas importantes que ha habido en nuestra vida en común.
Una vida en común que iniciamos con toda la ilusión.
Una ilusión nacida de la inocencia de la inexperiencia.
Inexperiencia que juntos hemos ido moldeando y adaptando a nuestra familia, que fue creciendo.
Creciendo no solo en número sino en responsabilidades.
Responsabilidades que ahora hemos ido descargando.
Descargando no en el suelo, ni en un recodo, sino en la espalda de uno y el otro.
Uno y otro que ahora somos incapaces de compartir sin reproches.
Reproches que se pierden entre voces y lágrimas.
Lágrimas ya no de tristeza sino de rabia.
Rabia incapaz de ser contenida porque nace de tantas palabras dichas y calladas.
Dichas y calladas porque ninguno de los entiende dónde está esa solución,
que, de una vez por todas, hemos de encontrar.





domingo, 11 de febrero de 2018

Desastre (Relato)

Todo vaticinaba que se avecinaba el desastre.
No hizo falta que se iluminará  el firmamento, ni que la tierra se abriera: bastó con permitir el goteo constante de una desilusión tras otra .
Ahora ya era inevitable. La gran bola se había echado a rodar y solamente la podía parar el estrellarse contra la realidad.
Porque, ¿qué podía hacer cuando la vida se había convertido en una prisión? Todo intento de liberarse se daba de bruces un día trás otro contra el arrepentimiento pasajero y la promesa de que todo habría de cambiar, para no cambiar nunca.
Se sentía una mosca entre dos contraventanas que peleaba por buscar una salida inexistente, una salida que hacía ya tiempo había sido tapiada con los ladrillos de la incomprensión.
Ni siquiera las lágrimas derramadas conseguían que el seco y endurecido suelo de su relación se hablandara un poquito para poder plantar en él alguna esperanza que revocara el destino insalvable.
Todo era tan triste, tan vacío. Las palabras de amor ya sólo eran ecos que resonaban en su memoría cada vez más lejos.
La habían derrotado. Sabía que nada ya quedaba en pie de aquello que un día construyó pensando que sería, con el tiempo, su refugio: nada ni nadie.
Miró al cielo, que se iba cubriendo de nubes tan grises como sus pensamientos. Solo un atisbo de sol se rompía contra el muro de la casa vecina, intentando caldear un ambiente que se iba enfriando como prólogo de la noche.
Sus ojos se humedecieron. Un largo y profundo suspiro surgió de su pecho.
Todo era soledad.


domingo, 20 de marzo de 2016

A destiempo

Hubo un tiempo en que le preguntaba si la quería. Él siempre respondía: "claro".

¿Claro? ¿ Qué significaba esa expresión respecto a los sentimientos? ¿Algo obvio, algo que se daba por supuesto y que caía por su propio peso? No le cabía en su cabeza esa respuesta. No pedía más que un monosílabo, pero que tuviera en su significado un compromiso.

Intentó dar una vuelta de tuerca y le preguntó por qué. Él, entonces,  contestó que porque sí. Otra obviedad, otra cuestión, aunque esta vez si tenía como respuesta el tan ansiado monsílabo, pero fuera de lugar. Tal vez ella lo que deseaba es que le dijera alguna vez las razones por las que él , cuando ella se lamentaba de algunas actitudes,  indicaba "mujer, si te quiero mucho".

Los interrogantes se fueron espaciando. Y su tiempo se convirtió en un tiempo discordante, en un universo en el que las palabras y los encuentros siempre se sucedían a destiempo.

Un día ella dejó de preguntarle.Él no se dió ni cuenta.