Una de las características de estos "patriotas" de medio pelo es estar todo el día apelando a España, pero pensar poco en su ciudadanía. No hay más que ver las manifestaciones llenas de banderas, en muchos casos ni siquiera constitucionales ( ¡¡algunas de los Tercios !!), pero poco apelan a unos servicios públicos de calidad como son la sanidad, la educación, la dependencia, entre otros, que ayudan al Estado de bienestar.
Ayer el candidato del Partido Popular puso un post con la frase "España no se vende, España se defiende", aludiendo al problema de Ceuta y las relaciones con Marruecos. Siempre la cuestión territorial como si un pedazo de tierra fuera algo si la vida de sus habitantes no tiene la mínima dignidad.
Si el señor Núñez Feijóo pudiera leer este post (cosa que dudo mucho) le aclararía que España, cuando ellos gobiernan, se vende pedazo a pedazo. Porque eso es la privatización pura y dura: vender los servicios públicos al mejor postor, hurtando a españoles y españoles de la posibilidad de acceder a ellos en condiciones de igualdad.
Pero eso, a estos patriotas de bandera y tentetieso, se la trae al pairo. Se aferran a mover el espantajo de la invasión delante de quien se lo compra, que en muchas ocasiones, para nuestra sorpresa, lleva esperando una consulta con el especialista ocho meses, o que valoren a su madre con Alzheimer casi un año en comunidades gobernadas por el Partido Popular, que son la mayoría.
España se ha construido desde la diversidad y desde el principio. Pero ahora resulta que es la migración la causa de todos los males, sin darnos cuenta que migrantes somos, fuimos y, seguramente, seremos. Pero la prioridad nacional señala que primero aquellos que, como en el siglo XVI, son cristianos viejos. Una paletada digna de lo más casposo. La base de un programa vacío y sin fuste.
Y aquí llegamos al quid de la cuestión. ¿Por qué tanto insulto, tanto bulo, tanta violencia? Para tapar la carencia de ideas, de soluciones, de altura política. Y enfrente quien se lo compra, porque es mejor creer que la culpa es de Pedro Sánchez cuando no te dan cita en tu médico de familia que de la comunidad autónoma cuyo gobierno de derechas votó y que, además, no tiene ni idea de competencias ni responsabilidades.
Quisiera traer a colación una imagen que me impactó del enfrentamiento de los ultras contra los que, pacíficamente, se encuentran acampados en la Puerta del Sol. Tres chicas, tres adolescentes, toreando con la bandera patria a los jóvenes manifestantes. Habían convertido el símbolo que "tanto aman" en objeto de choteo y humillación. Terrible. Mucha España, pero poca empatía con los españoles.
En fin, mis queridos lectores, que nos queda mucha campaña por delante y debemos gestionar las fuerzas y los ánimos. No podemos permitir que en nombre de nuestro país nuestros compatriotas caigan en ese "sacrificio" que el candidato popular ha asegurado se nos viene encima.
Sed felices.


