jueves, 18 de mayo de 2023

ODIO

Al cabo de los años, al cabo de todo lo que este país ha vivido, no hemos sido capaz de erradicar el odio que existe. En algunos casos se ofrece sin tapujos, en otros disfrazado de razonamiento lógico, datos, y cifras. En todos mostrando la incapacidad de compartir una escala de valores en la que lo principal ha de ser tener la capacidad de dialogar, de comprender que aunque seamos distintos no tenemos que ser diferentes cuando hemos de afrontar la adversidad.
 
Mostramos un odio genético, justificado por los desmanes que otros hicieron, sin darnos cuenta de que la sangre de los padres no puede, no debe, caer sobre la de los hijos. 
 
Incapaces de quitarnos el miedo a perder, malgastamos las oportunidad de vivir en paz y en armonía.
Porque ahí está la raíz de todo: el miedo. Miedo al que piensa distinto, miedo al que se muestra distinto al amar, al opinar, al votar.
 
Se ha abandonado la capacidad de comprender, de preguntar, para simple y llanamente juzgar. La impresión que da esta sociedad es la de un sistema de sectas cuyo credo propio en cada una es el que importa, sin ser conscientes de que una sociedad sana no lo es solo porque su cuerpo está sano, sino porque también lo es su mente, su espíritu.
 
En este pandemonium en el que las palabras ya solo son exabruptos, en el que ya no existen adversarios sino enemigos, en esta guerra encubierta en la que nos encontramos de nuevo las dos Españas, el tiempo se nos va de entre manos mientras la vida pasa indiferente a tanto desatino egoísta.

viernes, 28 de abril de 2023

40 años de Covibar

 Nosotros llegamos a Covibar cuatro años después de su "fundación".

Recuerdo perfectamente el día que  vi por primera vez el piso piloto del que iba a ser mi hogar y en el que llevo ya treinta seis años: el 12 de octubre de 1986.

Nadie me dijo lo que iba a suponer trasladarme desde los madriles de mi alma a ese lugar que, para muchos estaba  en el c... del mundo. Sin embargo tomar la decisión de venir a vivir a Covibar ha sido de las mejores que hecho en mi vida.

En Covibar monté mi empresa, la academia Brenan, que durante más de veinticinco años fue la referencia para muchos niños y jóvenes, y también la formación para el empleo de muchos adultos. Después, lo que son las cosas, he acabado siendo concejala de este ayuntamiento.

Tengo que confesar que, aunque me siento orgullosa de Rivas, soy de Covibar, del "barrio" como decimos todos. No concibo vivir en otro sitio. Aquí he criado a mis hijos y también aquí se crían mis nietas y nieto. Hubo, incluso, un momento en que los cuatro hermanos también vivímos aquí.

Ayer, cuando estuve en la celebración de este aniversario lleno de contenido, no pude por menos que sentir ese pellizco que da a veces contemplar la rapidez con la que pasa el tiempo. Volví a verme con David en el carrito, ya embarazada de Carlos, junto a Paco, mi compañero de vida también desde hace cuarenta años, con los ojos llenos de ilusión y de juventud. Después, desde ese germen, he podido ver como, en palabras de Armando Rodríguez Vallina, surgió una ciudad en un desierto.

Dice el tango que veinte años no son nada, tal vez cuarenta tampoco. Pero para muchos y muchas son la construcción de toda una vida.

Feliz cumpleaños, Covibar.

lunes, 24 de abril de 2023

Una feria del libro peculiar

Las Ferias del Libro tienen un encanto especial. No solo por celebrar los libros, sino por la oportunidad que tenemos los escritores y escritoras de encontrarnos con lectores y amistades. 

Este fin de semana se ha celebrado la de mi ciudad, Rivas. Ha sido una feria un tanto peculiar, porque solamente estuve como visitante, sin haber previsto firma ninguna.Pero lo bueno que tiene celebrar este evento en donde se vive es que siempre te encuentras con amigos, amigas en la literatura o simplemente de vecindad.

Si dijera que no echo de menos la actividad literaria mentiría... La echo mucho de menos, porque es una parte inseparable de mí, aunque ahora soy consciente de que mi decisión de seguir en política me ha de ocupar el mayor tiempo posible.No obstante, ayer, viendo en las estantería mis novelas, mis libros de poemas, sentí ese pellizquito que te produce la sensación de encontrarte con quien viene buscando mis libros o, simplemente, se encuentra con ellos.

Tiempo habrá, espero, en un futuro, de dedicar todo el tiempo a la escritura de historias, de poemas, de plasmar en libros la manera de vivir y de sentir. Al fin y al cabo, hay más tiempo que vida.

Sed felices.

jueves, 13 de abril de 2023

PICASSO, ARTE Y DENUNCIA

"No, la pintura no está hecha para decorar las habitaciones. Es un instrumento de guerra ofensivo y defensivo contra el enemigo". (Pablo Picasso)

 

Hace cincuenta años que Pablo Ruiz Picasso falleció, exactamente el 8 de abril de 1973. Las redes, los medios, se hacen eco de esta noticia. No es de extrañar, ya que estamos hablando de unos de los artistas con mayor proyección mundial.

Sería muy extenso hablar de la amplia obra del pintor malagueño, por lo que nos detendremos en el análisis del que es, sin duda, su cuadro más famoso, GUERNICA, un óleo 3,50 x 7,80 metros y que se encuentra en el  Museo Reina Sofía de Madrid. Famoso no solo por su autoría, sino por ser uno de los símbolos antibelicistas del siglo XX.

El 26 de abril de 1937, dentro de la operación Rugen llevada a cabo por la aviación alemana, tiene lugar el bombardeo de la ciudad de Guernica, población de un claro significado  histórico ya que era y es la sede de los fueros vascos. También era en ese momento el lugar en que se encontraban las tropas republicanas que se dirigían a preparar la defensa de la ciudad de Bilbao.

Fueron tres horas y media de bombardeos, de ensayo de los que se denominó la guerra totalitaria. El ataque se produjo en tres fases: en la primera se lanzaron bombas para alarmar la población; en la segunda explosivos y bombas incendiarias; en el periodo final fueron los aviones ligeros y las ametralladoras las que disparaban a los pobres desgraciados que querían huir.

No era la primera vez que se utilizaba este tipo de bombardeo en la guerra civil española, que se había iniciado en el verano de 1936. En ese mismo año lo sufrió Madrid. Un año después Barcelona y Alicante caerían bajo este "bombardeo de alfombra". El número de víctimas nunca ha sido un dato seguro. Hugh Thomas lo fija, de una manera ponderada, en torno a mil personas. El setenta por ciento de los edificios fueron derruidos. Milagrosamente ni la Casa de Juntas ni el Árbol fueron afectados.

 Entonces Guernica se convirtió en símbolo para la II República de la lucha contra el fascismo que encarnaba el sublevado Franco. Negrín, presidente del gobierno, le encarga a Pablo Picasso la realización de un cuadro que sirviera de homenaje, para colgarlo en la Exposición Internacional de París de 1937.

El 1 de  mayo de ese mismo año el pintor se pone manos a la obra, trabajando arduamente durante un mes.  De ese esfuerzo de inspiración  nacerá una de las obras más universales de la Historia del Arte, así, con mayúsculas.

Estamos ante un cuadro que no es narrativo sino simbólico, un estandarte de los horrores de la guerra. Su composición se lleva a cabo como un tríptico con una escena central y dos laterales. La disposición de las figuras en el lienzo se lleva a cabo a través de un trabajo de triangulación en la composición.
Picasso sitúa  seis figuras humanas y tres animales para que cada uno de ellos simbolice un elemento que aporte significado a la obra.

El toro, de cabeza blanca y cuerpo oscuro, fuerza bruta, el lado bestial del ser humano dentro de la tradición del minotauro. Madre con hijo muerto: representación fiel de la Pietá, habitual en el imaginario cristiano, para señalar el dolor de la maternidad por la pérdida. Algún autor ha querido ver una alegoría de la República. Guerrero muerto de cuya espada nace una flor: tal vez de lo más desgarrador puede nacer la esperanza; de la muerte nacer la vida. Bombilla: se ha querido ver un juego de bomba-bombilla, o una alegoría también de como la técnica puede ayudar al ser humano a avanzar, pero también le puede matar. Caballo: parece que simboliza la ciudad de Guernica en agonía ante la guerra, la nobleza; en relación con el toro, una simbólica suerte de varas. Mujer arrodillada o herida: en ella se ha querido ver a Dora Meer, amante del pintor en ese momento. ¿Una alegoría del desamor? Mujer del quinqué: ilumina la estacia con una vela y avanza en estado de shock. El rostro recuerda al de Theresa Walter en el cuadro de "Mujer con vaso". Podría simbolizar a la República. Casa en llamas: alegoría de como la guerra destruye la libertad. Mujer implorando: figura en espejo de "Los fusilamientos del 3 de mayo". Para algunos autores se trata de Olga Khoklova, esposa del pintor en ese momento.

El que se hayan relacionado algunas figuras con las mujeres que protagonizaban en ese momento la vida del pintor se debe a que algunos estudiosos piensan que Picasso utiliza esta obra para que, de una manera paralela, dar explicación también a su propia guerra sentimental

Tras la Exposición Universal y varios periplos el cuadro queda instalado en el Museo de Arte Contemporáneo de Nueva York a instancias del pintor que desconfiaba de su uso por la dictadura de Franco. En 1981 vuelve a España, al Casón del Buen Retiro en primera instancia hasta que queda colgado en su ubicación actual: el museo Reina Sofía de Madrid.

Una visita imprescindible siempre, y más aún en estos días.

 

 

sábado, 1 de abril de 2023

CONTRA LA MENTIRA, ABRIR VENTANAS

Como diría aquel, no son buenos tiempos para la lírica... Ni para la lírica , ni la verdad, ni el compromiso.

Esta sociedad de la pos verdad está vendida a las soflamas de trileros que día a día  ponen sus puestos en la feria de la vanidades que entre todos y todas hemos construido y en la que una mentira vale más que cien verdades. Es agotador.

No se dónde se ha ido la escala de valores en la que nos educaron, y que ha sido sustituida por la mentira sin ningún pudor. Todo vale con tal de acabar con el adversario, me da igual que sea político, laboral, deportivo... Toda las mañas y las malas artes que se puedan poner en marcha para ello son pocas. Y lo más descorazonador es que esa mentira se sostiene por la mediocridad de pensamiento crítico que nos rodea.

Hace unos días escribí un artículo en el  periódico ELOBRERO.es sobre el terraplanismo político. Da igual que se diga la mayor de las barbaridades sobre alguien o sus actos, habrá quien se lo crea, lo mismo que se creen que la tierra es plana.

No vale todo en política, si entendemos que es la manera de mejorar la vida de las personas, independientemente de si son o no afines ideológicamente. Pero cuando se entiende sólo como la manera de perpetuarse en el poder para favorecer a aquellos que apoyan a los que solo entienden  que la empresa ha de ser un negocio, no una creadora de empleo o que lo público debe terminar siendo la beneficencia de antes, a la que vayan los más necesitados y recojan las migajas sociales...

No sé qué es más agotador, si nadar contra esta corriente o sentir cómo los valores, que han hecho de nuestra sociedad lo qué es, se van desgastando como jabón entre la manos ambiciosas de los que cuanto más tienen más quieren.

El día 4 de abril se convocarán las elecciones municipales y autonómicas. Entonces, aún más, las mentiras elevarán su humo negro y maloliente volviendo, si cabe, el aire de la democracia irrespirable. Nos queda la esperanza de que si se cierra una puerta tenemos las ventanas de la igualdad, justicia y solidaridad para aventar esos miasmas y volver a respirar aire fresco. Ánimo, somos más.

Feliz mes de abril.



domingo, 8 de enero de 2023

De incertidumbres y decisiones

 Hace un mes de mi última entrada, en el 2022. Antaño, durante una época de mi vida bastante agridulce, en la que las tristezas y las alegrías se trenzaban, esta bitácora me salvó de caer en las redes de esa depresión glotona que te devora y amarga la existencia, la propia y la ajena. Solía escribir a diario sobre aquello que veía o que sentía para, de alguna manera, volver a inventarme.

En estos últimos años mis responsabilidades politicas me han ido apartando de este medio en el que durante trece años he volcado mis anhelos, temores, deseos e ilusiones. No ha sido por falta de ganas, sino, más bien, porque los tiempos que vivimos son ásperos, feos, llenos de mentiras, de manipulaciones, y, sobre todo, de un persistente estado de alarma en el que solo caben mantenernos en esa cuerda floja, sin darnos tan siquiera un segundo de respiro, y a una se le quitan las ganas de reflejar tanto absurdo y sinsentido.

Soy una optimista entrenada por la vida. Este optimismo es un revulsivo a tantos momentos en los que lo fácil hubiera sido dejarse abatir por el pesimismo. No  cabe duda que vivir en la constante queja, señalando solo lo que está mal es bastante más fácil que intentar avanzar y no dejarse vencer.

Empiezo un nuevo año lleno de incertidumbres personales, de decisiones que tengo que tomar, y, sobre todo, de pertrecharme con ese escudo para que las "balas" de los profetas del desastre no me lleguen. No quiero ser presa de esa jaula que aunque tiene la puerta abierta el miedo hace que no puedas volar. Tampoco deseo eso para la gente que quiero: en eso se va mi lucha diaria.

Miro por la ventana. El día es gris, el viento mueve las ramas de ese árbol que veo desde mi ventana: todo se hace invierno. Pero mientras os escribo, mis queridos lectores, noto la calidez de poder comunicarme una vez más con vosotros y vosotras. Sabed que aunque ya no escriba a diario, siempre, siempre, pienso que soy muy afortunada de poder abrazaros con la palabra.

Sed muy, muy felices.



viernes, 9 de diciembre de 2022

Pongamos que hablo de Madrid

Yo soy madrileña de Chamberí, nada menos. De padres madrileños y abuelos (los cuatro) madrileños. Siempre he adorado mi ciudad, a la que he conocido cuando tenía esa singularidad de capital y al mismo tiempo el casticismo de sus barrios. Siempre me gustó ese aspecto de madre gallina que acoge a sus polluelos, recibiendo a todos los que de otras provincias y otros lugares han ido viniendo, llenando las calles de colores y multiculturalidad. 

Las circunstacias posteriores me hicieron marcharme a vivir a otra ciudad, en la que fragué mi futuro profesional y familiar.  Pero siempre he tenido a Madrid en mi corazón y siempre lo tendré. De hecho, en mis  novelas de la Trilogía del Viento los protagonistas pasean por muchos lugares reconocibles de la ciudad madrileña que evocan episodios de mi niñez.

Por eso, ver como el Partido Popular de Madrid está convirtiendo con sus políticas sectarias no solo la ciudad, sino también la región, en lugares imbuidos de un patrioterismo nacionalista madrileño que nada tienen que ver con nuestra idiosincrasia abierta y generosa, me saca de quicio. La ciudad se han convertido en un lugar con "dos ambientes" (permitidme la ironía, mis querido lectores), una dentro del anillo de la M30, cuidado, limpio y reluciente, y otro, "extramuros", en el que los servicios públicos no cuenta para nada.  Un Madrid de ricos y un Madrid de pobres.

¡Y qué decir tiene en lo que son competencias de Ayuso! Todo lo que huela a servicios públicos no interesa. Cuando se le ha venido encima el destrozo de la Sanidad pública no ha sido capaz de ir más allá de echar la culpa al mensajero y de seguir obsesionada con Pedro Sánchez.

Sí, para el Partido popular no has problemas, no hay cuestiones, no hay proyectos. Solo hay un objetivo: acabar con Pedro Sánchez y con el sanchismo.  Lo demás, las gestiones que dependan de ellos no importa. Para ellos todo es culpa del "sanchismo". No dan para más.

Siempre digo que Madrid me mata y me da la vida. Solo espero que de una vez por todas deje de ser moneda de cambio de una políticas populistas de la peor índole, porque solo están para aferrarse al poder, sin pensar en el bien general.

¡Qué pena! 

Os dejo uno de mis poemas dedicados a mi ciudad.

GRAN VÍA (MADRID)

Cuentos y leyendas,
historias y deseos,
sonrisas y lágrimas
ante los ojos asombrados
de una calle con vida.

Sangre que fluye
por la arteria
de la gran ciudad
ahora segada
por la mediocre ambición
de pan para hoy
y hambre para mañana.

Mientras, nuestra voz
clama en el desierto.