miércoles, 17 de noviembre de 2010

Carta abierta a un maltratador

Hoy has salido de casa con la camisa planchada, porque ella ayer se ocupó de hacerlo. Llevas en el tupper la comida que anoche ella te preparó, porque tienes el colesterol alto y no te convienen los platos del día. La adrenalina te comienza a subir con el primer atasco, todos los días lo mismo, una hora para llegar a la oficina. Allí la cosa no mejora. El gilipollas de Méndez, con esos chistes que huelen a rancio, dándote la chapa en la máquina del café. Y la adrenalina sigue subiendo. Al igual que cuando te llama tu jefe y empieza a repetirte la cantinela de todos los días (putos objetivos), de que hay que vender más, y a pesar de las ganas de mandarle a tomar por..., tú te callas, y la adrenalina ya se dispara. No mejora la situación ver el culo de Nuría, la becaria que ha entrado hace dos meses y que se muestra a tus ojos como dos mitades de melocotón cada vez que se agacha en la fotocopiadora (a esa sí que me la tiraría).

A las seis vuelta a casa. Otra vez el atasco. Y por fin en casa. No te fijas en los ojos de ella, que parecen los de un cervatillo ante una manada de lobos, expectante ante tus movimientos y tus reacciones. Quizás porque sabe que pronto vendrá la primera bofetada (esa por el atasco), y la segunda (por los putos objetivos) y la tercera (por no poderme tirar a Nuria) mientrás ella levanta los brazos para protegerse como un ave herida...

Ella no entiende la presión a la que estás sometido, piensas, mientras subes a la habitación, abres el armario y eliges la camisa que te pondrás mañana, recien planchada. No, ella no entiende que eres el peor de los criminales, cobarde y frustrado, incapaz de enfrentarte a una vida que aborreces, porque eres un cobarde, el peor de los criminales.

lunes, 8 de noviembre de 2010

Mapa de ruta


He leído el último libro de José Luis Morante, Mapa de Ruta. Decir que me parece un gran libro de poesía es en mi una audacia, ya que soy una neófita en este género. Pero en esta antología me he podido encontrar el recorrido de veinte años de este poeta, crítico literario y amigo, en el que la palabra se convierte en un pincel con el que va trazando el camino poético de estas dos décadas. Heterónimos, el Arte de vivir los lunes, el Arte de la prudencia, Desde Rivas, Medianoche, son algunos de los poemas que jalonan esta obra. No cabe duda que José Luis es un maestro a la hora de trazar el poema; te encabalga en él y te lleva suavemente a veces, inquieta otras, al final del recorrido, cerrándolo siempre con ese último verso que queda suspendido en nuestra mente, en una pirueta intelectual.
Recomiendo dejarse guiar por este Mapa de Ruta , y encontrarse con unos poemas que llenarán estas tardes de otoño con la belleza de la palabra.
Sed felices

viernes, 5 de noviembre de 2010

Colaboradores

Cuando se trabaja por cuenta propia, en muchas ocasiones, tenemos que juntarnos varios profesionales para acometer proyectos. Los autónomo/as solemos ser bastante individualistas, lo cual es normal, ya que nos vemos obligados a sacarnos solitos/as las castañas del fuego en todas las ocasiones. Pero a veces suena la flauta, y encuentras personas con las que no solo te encuentras cómoda profesionalmente, sino que personalmente ves que existen muchas coincidencias de planteamientos. Son los llamados "partner".

Últimamente he compartido varios proyectos con compañeros de viaje, con los que me encuentro a gusto. Si bien es verdad que a veces nos entra el síndome de la "vedette", es decir, la protagonista del proyecto soy yo, al final, con generosiadad por ambas partes hemos sacado los objetivos adelante.

Estoy convencida que, ante la crisis económica que sufrimos, colaborar unos con otros es la única solución. Buscar compañeros, no encontrar competencia; complementarnos, no dividir, pueden ser las soluciones para que las pequeñas empresas y los autónomos vayamos saliendo del hoyo.

Sed felices.

martes, 26 de octubre de 2010

Mediocres

Hace unos días un buen amigo me comentaba que en esta vida triunfan los mediocres. No estoy de acuerdo. Los mediocres tienen triunfos materiales porque ser mediocre es muy fácil. Se trata simplemente de hacer y decir siempre lo que esperan de uno o de una, aunque se tracionen los principios o se vaya en contra de la propia voluntad.
Pero ser fiel a uno mismo, coherente con lo que se piensa, no es sencillo y ese es el verdedero triunfo.
Sí, es verdad que si miramos a nuestro alrededor hay cantidad de mediocres que ocupan puestos para los que supuestamente no están preparados y a los que seguramente no han llegado por méritos propios. No obstante, en vez de rabia, lo que me produce es tristeza. Porque una sociedad en la que permite que ese tipo de gente descolle es una sociedad parada, rácana y sobre todo mediocre también.
Menos mal que siempre encuentras personas brillantes y a la vez generosas y que han hecho de su honestidad bandera, y entonces comparas y ves a los mediocres todavía más mediocres y te sientes satisfecha de haber elegido bien...
Sed felices.

lunes, 18 de octubre de 2010

Otoño, cambio de armario

Si algo no me gusta del paso de las estaciones es tener que hacer el cambio de armario. Durante una semana la casa aparece llena de cajas, bolsas y ropa sin planchar que espera ser guardada hasta que el tiempo propicio le devuelva la vigencia.
El otoño-invierno para mi es lo peor. La ropa abulta mucho más y sobre todo los abrigos y chaquetones, tan gorditos que parecen expanderse cuando los guardas...Necesitaríamos veinte armarios para acomodar la ropa.
A veces pienso que también las personas hacemos cambios de armario mental. Nuestra mente se adapta a las estaciones y en esta época en que el frío se va imponiendo siento que mi tono vital se va acomodando o mejor dicho acurrucando como un gato frente a la chimenea y contemplo la perspectiva del invierno con una pereza "gustosa", tan distinta al tono exaltado del verano. También voy poco a poco cambiando mis "ropajes" y me preparo para los días en que el frío intente cortar mi actividad, abrigando bien mis ideas.
Aunque sigo teniendo conflicto con el armario. Por cierto que voy a cambiar también los tonos de acuerdo a la estación. Espero que guste.
Sed felices.

domingo, 10 de octubre de 2010

Socialdemocracia

Hace unos día comentaba, y además con toda la sinceridad de la que soy capaz, dejando aparte cualquier determinación ideológica que la solución de nuestra sociedad se encuentra en la socialdemocracia.
Hace muchos años que decidí que dada mi situación privilegiada, en la que se me habían dado gran cantidad de oportunidades , debía de alguna manera colaborar para mejorar la situación de aquellos que no tienen esa fortuna. Y para conseguir ese objetivo que mejor herramienta que el socialismo.
En la actualidad los políticos están muy denostados, sobre todo por el problema de la corrupción, pero estoy segura de que nadie renunciaría a que todos tengamos posibilidad de estudiar, de acceder a una sanidad de calidad o a un trabajo que nos permita ganarnos el sustento. Pero debemos también ser conscientes de que se ha de evolucionar. La sociedad de siglo XXI demanda un socialismo en el que se contemple la realidad social. Estamos en tiempos de cambio y el discurso de antagonismo trabajador-empresa no cabe. Como también hay que revisar el famoso Estado de Bienestar, de un coste altísimo en países tan envejecidos como los europeos.
Estoy convencida que la socialdemocracia, ahora con una imagen algo de capa caída, será la respuesta, pero sólo si somos capaces de ajustarnos a los nuevos tiempos.
Sed felices.

lunes, 4 de octubre de 2010

Desestructurando

Una de las películas de Woody Allen, "Desestructurando a Harry", planteaba la situación de un hombre que quería cambiar. Para ello, todo lo que había sido no sólo su vida, sino el mismo tenía que ser modificado. Es un parecido al que nos enfrentamos en la actualidad. Las crisis son eso, cambio. En mi caso el cambio también es personal y profesional. La adquisición de la condición de abuela, que me ha permitido disfrutar todavía joven de una experiencia maravillosa. Mi cambio profesional, que cada vez veo más claro y que poco a poco me lleva a nuevos retos.
¿Son buenos los cambios? Sí, y además necesarios. Decía un filósofo griego que todo fluye, que todo cambia. Por suerte es así. La monotonía, el todo es igual puede llegar a carcomer al ser humano.
Son tiempos de cambio. Aceptemoslo e intentemos vivirlos a tope.
Sed felices.