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domingo, 26 de abril de 2026

María Esther Flórez, mi amiga.

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Ejemplo de resilencia y resistencia ante las adversidades, mi amiga María Esther es una luz que guía a los que amamos la vida con toda su intensidad. Artista de los pies a la cabeza.

Ayer tuve el honor de ser invitada a compartir un acto de poesía y diseño,  recitando un poema inspirado en uno de sus cuadros. Lo comparto con vosotros para que os suméis al homenaje de esta gran mujer.

Los colores de los sueños

Para mi amiga  María Esther Flórez

 

La noche despierta un anhelo leve,
y pinta silencios sobre el cielo,
mientras sin hacer ruido, cruzan luces
guardando secretos en terciopelo.

 

Bajo pinceladas de colores,

las formas se asoman a las miradas,
las almas se reconocen,
en  una sinfonía  sin palabras.

 

Azules que abrazan silencios fecundos

Amarillos y rojos  que cantan

cruzando  sus ecos al universo

Sueños pintados en  tonos profundos.

 

 Mujer que sostiene  el arte infinito,
y al mundo le ofrece su corazón
con manos que crean nuevos caminos,
trenzados de belleza y de pasión.

 

Mª Esther camina la vida con paso encendido,
y borra las sombras de lo más oscuro,
 su luz ilumina valiente la senda,
con fuerza constante y con fiel sentido.

 

Así se dibujan sin prisa ni prisas,
las huellas que deja  la artista y amiga,

colores del alma,  pintados en versos

que guardan constante su eterna sonrisa.

 

Te quiero amiga

Elena Muñoz

domingo, 12 de abril de 2026

Soy una terrestre enamorada de la luna

 

 

 

Las espectaculares imágenes de la Tierra captadas por la tripulación de  Artemis II, que se encuentra ya a mitad de camino de la Luna - BBC News  Mundo 

Recuerdo el momento en el que llegamos a la Luna en es mes de julio de 1969. Y recuerdo la emoción de mi padre, un hombre que adoraba la ciencia y el arte. Yo no sé si entonces alcancé a medir el alcance de lo que había ocurrido, pero a lo largo de los años ese recuerdo de infancia me ha emocionado.

Soy una terrestre enamorada de la luna... Vamos, que soy una lunática. Me fascina la luna llena, pero también en cualquiera de sus fases crecientes o menguantes. Me encanta esa luna que recuerda al Gato de Cheshire de Alicia en el País de las Maravillas, porque, al fin y al cabo en él se recoge la locura de aquellos que estamos alunados...

También me conmueve, cuando miro la Luna, su sensación de soledad. Será también porque no puedo, a veces evitar sentirme yo también así, ser  centro de atención , pero poco de comprensión.

Hoy he escuchado las declaraciones de los astronautas del Artemis II. Eran de esperanza para la humanidad de aquellos que han visto nuestro hermoso planeta desde la distancia y el silencio del espacio. Mientras la locura y el desatino perviven en otros humanos lleno de ambición, poder y maldad. ¿Cómo convivir con estos dos panoramas?

Pobre Tierra, que vemos tan azul y bella en las imágenes enviadas. Es posible que sea ella la que mira, llena de envidia y tristeza la soledad gris de su satélite, despoblado, inmutable y perenne certeza, protagonista de poemas e ilusiones.

Es domingo, llueve, es primavera. Sed felices.

 

La espectacular imagen de la Tierra captadas por la tripulación de Artemis II,  a mitad de camino de la Luna - BBC News


jueves, 2 de abril de 2026

LA PROCESIÓN VA POR DENTRO

 


Nunca me gustó la Semana Santa.  Yo provengo de una generación en la que todo era paños negros en las iglesias, música sacra en la radio, y películas de La Pasión. Y todo ello, en vez de despertar en mí devoción me producía una miedo tremendo. El terrible tormento sufrido, según las Escrituras, por Jesús de Nazaret me parecía de una crueldad espantosa a mis ocho, nueve o diez años. Y verlo colgado de la cruz, sangrando por el costado, con los ojos moribundos no despertaba en mi piedad sino susto.

Aún sigo sin entender que hay detrás de cada paso, de cada procesión, mis queridos lectores. Decidme que es típico, pero yo sigo la palabra del maestro Machado cuando dijo que prefería el Cristo que anduvo en la mar que el que colgaron del madero.

Tampoco entiendo esa devoción sin límites a los pasos que procesionan. Como color, brillantez y tipismo no cabe duda, aunque para mi gusto los penitentes son un poco tétricos. Pero, con todo el respeto que me merece quien lo siente, no dejan de ser esculturas, algunas de ellas de gran firma, como Salcillo, Gregorio Hernández  o Montañés. 

Lo que me cuestiona es que algunos que lloran viendo pasar a la Virgen o al Cristo, no siente lo mismo por su prójimo. Sus actos o declaraciones como figuras públicas se dan de bruces con es devoción de temporada. ¿Dónde están las mentiras, las intrigas, el racismo, la xenofobia, la homofobia, cuando pasa el Nazareno? ¿Dónde está realmente el Mensaje que conmemora la muerte de quien fue leal a sus principios, quien defendió a los pobres? No sé si estaría tan de acuerdo con ese despliegue de riqueza y boato. 

Cuanto mayor me hago menos aguanto la incoherencia. Me avergüenzan esas manifestaciones de quienes no sienten compasión por aquellos más vulnerables , o por lo que sufren las guerras o las injusticias. El hambre, el éxodo y la muerte son la pasión de muchos en este momento.

Lo siento, pero obras son amores y no buenas razones. Hacer de la fe y la creencia un negocio o una justificación que tape la injusticia no es admisible. Es hipocresía, es falta de respeto a lo que debe de ser  la humanidad.

Para muchos y muchas de nosotros que luchamos por la igualdad y la justicia la procesión va por dentro, todos los días.

Sed felices.