domingo, 30 de septiembre de 2012

Después del " Y fueron felices..."

Atravesó el salón de baile, entre cuyas columnas y cortinajes  todavía quedaba en suspenso alguna que otra  nota del  último vals; el silencio solo era roto por el frufú de su traje de seda. Llegó al fondo y corrió una cortinilla de terciopelo negro, dejando ver una puerta de madera. De su escote extrajo una cadenita de la que pendía una pequeña llave. Dió tres vueltas a la cerradura y abrió.

Un fuerte olor a moho hizo que frunciera la nariz mientras que la humedad del pasadizo, al que daba inicio unas escaleras, le produjo frío.

Recorrió unos metros alumbrando con una antorcha, que para el efecto estaba colocada a la derecha del acceso. Al final de su recorrido volvió a encontrarse con otro obstáculo. Esta vez era una reja. Repitió la operación y con la misma llave y con las mismas tres vueltas accedió al recinto. Colocó la antorcha en su soporte. Su luz iluminó la sala vacía a excepción de un cofre que estaba en el centro.

Dudó un momento. Su acción no tendría marcha atrás. Quizá.... Pero no, no habría más oportunidades ya.

Se agachó y levantó la tapa. Dentro había un bulto pequeño envuelto en una tela de raso rojo. Lo desenvolvió con cuidado y sacó, con la misma precaución, su contenido. Lo levantó hacia la luz  y lo vio volver a brillar como aquella noche. Mil colores se reflejaban a través de ese zapato de cristal origen de toda su historia. Un zapato que nunca se pudo calzar de nuevo pues sus pies hinchados por los embarazos primero y después por los malditos juanetes se lo impedían. Recordó aquella noche mágica en brazos del entonces príncipe ahora rey, y de la felicidad que a ambos les embargó y que nada tenía que ver con la persona en que se había convertido su esposo. Los asuntos de Estados y las amantes  le habían alejado de su lecho y de su lado hasta tal punto que ella no reconocía en ese hombre abotargado por el vino y los placeres,al  gentil joven que removió el reino por encontrarla.

Sabía lo que tenía que hacer. Se puso en pié, levantó la mano y estrelló el zapato de cristal contra el suelo de piedra justo cuando el reloj de la torre daba las doce.

Y, entonces,  todo se desvaneció.

Sed felices.

miércoles, 26 de septiembre de 2012

Mira la pancarta....

21.40 de la noche del 25 de septiembre de 2012. Me llega un WhatsApp a  mi móvil de uno de mis hijos.

- Mira la pancarta.

Abro la imagen que me envía. Sobre un montón de cabezas de manifestantes leo: "Hoy empieza el cambio". Sonrío, a medias, pues ya he comenzado a recibir noticias de que la cosa se ha puesto fea y que las cargas policiales están tomando el protagonismo. Le pregunto que si está bien y él me contesta que sí, que ha conseguido salir cuando han empezado los palos.

Los palos.... Más de treinta años transcurridos y volvemos a ver a la policía con la porra en alto, pero esta vez no soy yo sino mis hijos los que pueden sufrir su castigo. ¿Para este viaje, esas alforjas?

Hoy veo en la prensa una fotografía que me conmueve y revuelve mi conciencia de demócrata convencida: un muchacho, que bien podría ser mi hijo, con la cara ensangrentada, es sujetado por otro y atendido por una muchacha, reviviendo una imagen que me evoca a la de una Piedad, moderna, víctima nuevamente del poder establecido.

Tengo el temor de no saber cuál es el camino, a dónde nos llevan estas tormentas y con que fin. No sé si todo este clamor se verá en días diluido en la vorágine una vez más  de los mercados, que son al fin y al cabo los que azuzan las porras de los antidisturbios.

¿Dónde están los que pusieron a este gobierno, con su aplastante mayoría absoluta, al frente del país? ¿Qué piensan? ¿Estaría alguno ayer en la manifestación, desencantado y apoyando este movimiento popular? Me temo que no. Solo están callados, quizá por vergüenza, los menos, o porque saben que no es la primera vez que España aparece segada en dos, o en tres, porque Artur Más ha iniciado, aprovechando que lo del Pisuerga,  su propia guerra de la Malvinas.

En fin, que yo he guardado la foto de la pancarta. Quizá, con el tiempo, se convierta en la imagen  de un acontecimiento histórico, no lo sé. Mientras, una de las dos España me sigue helando el corazón.

Sed felices.



lunes, 24 de septiembre de 2012

Pensar como sentimos....

Hace varios meses, quizá ya un año, no lo recuerdo bien, escribí un relato de estos cortitos que a veces me salen, y que se denominaba Dualidad. En él describía a dos personas que convivían en un mismo cuerpo. Sí, sí, habéis leído bien. Pero nada de dobles personalidades ni extrañas patologías mentales, simplemente la realidad de que nos muestra como somos capaces de movernos a un lado y a otro de la razón y de la emoción.

Hago esta reflexión porque llevo toda la mañana preparando por una parte una mesa redonda sobre componentes electrónicos, y por otra la presentación de el libro que abre mi proyecto editorial y cerrando también algún que otro evento cultural.

Electrónica y literatura. ¿Pueden ser dos actividades más tangencialmente opuestas? Pues ambas llevan conviviendo en mi mente toda la semana, y ambas, de momento, con bastante armonía.

A partir de esta exposición no puedo por menos que concluir que, por suerte, nuestra capacidad de actuar no es lineal, ni siquiera única, o por lo menos para mi no lo es, y creo que no es bueno que lo sea.

Siempre me han dado miedo las personas inflexibles y de criterios muy claros que saben siempre por donde ir y que también están convencidos de que es el camino correcto y no otro. Personas que se ven así mismas como cuadros terminados en los que ya no cabe una sola pincelada, como textos escritos, de los que ya no cambian una coma, como personas hechas y maduras que ya están de vuelta de todo, y que se encuentran encantados en ese inmovilismo suficiente.

Para mi no hay nada más emocionante que la capacidad de cambiar, de transformarnos según los retos que la vida te pone en el camino. No hablo de ser una veleta, ni una persona sin criterio, sino abrirnos a nosotros mismos para poder experimentar, por tanto avanzar. Esto conlleva, no cabe duda, tener un sentido de a existencia que va más allá de buscar la seguridad, la tranquilidad y sobre todo el control de todo lo que hacemos y pensamos, porque la mayoría de las veces hacemos lo que pensamos, no lo que sentimos, a pesar de que son nuestras emociones las que,  guiando a la razón, nos llevan a la felicidad.

En fin, que me toca seguir conjugando esta extraña combinación....¡Un momento! Caigo en la cuenta de que electrónica y literatura, juntos, han dado a luz el e-book. Vaya, al final,  caminos que parecían divergentes acaban por encontrarse si somos capaces de aventurarnos en ellos y les damos una oportunidad.

Sed felices.






sábado, 22 de septiembre de 2012

Cosas de abuela

No puedo evitar hundir mi cara entre sus rizos, en los que se enredan restos de galletas y alguna que otra brizna de hierba. La abrazo y parece que de su cuerpo tan leve emana la energía de cien volcanes, que me hace olvidar la rutina del día y sus sinsabores.  Me parece mentira todavía saber de su existencia, cuando hace tan poco tiempo, descubría yo misma ese amor tan profundo con la llegada de su padre.

Todo en ella es asombro, todo en ella es  alegría. El paso de un pájaro, el vuelo de una mariposa o, simplemente, que cojamos una pequeña piedra del suelo del parque hace que sonría mostrando sus dientes menudos y me mire con esos ojos negros en los  que brillan chispitas de luz, que ocultan las sombras de lo cotidiano.

Con su pequeña lengua traba las sílabas, a veces sin dificultad, a veces convirtiendo el diálogo en un  juego de adivinanzas, en el que sus palabras se disfrazan, en una confusión de vocales y consonantes. Su mundo es el mundo pintado de colores que no manchan, abierto a las más maravillosas experiencias que caben en un oso de peluche o en una servilleta convertida en marioneta.

¡Cómo la quiero! ¿Más que mis hijos?, no es eso. Es otro amor nacido de otra persona, que soy yo ahora, más serena, más tranquila y a lo mejor un poco más sabia, porque agarrada de su manita, vuelvo a ver el mundo con la ingenuidad de su mirada que es, tal vez, como habría que contemplarlo.

Cosas de abuela.....

Sed felices.

jueves, 20 de septiembre de 2012

Las nieblas de Avalon (el Alzheimer)

Hoy he asistido a la presentación del libro de mi, voy a considerarle amigo, sí, de mi amigo Alberto Ávila Morales, "Para Isabel, gritos de amor contra el Alzheimer". Este poemario está dedicada a una persona muy cercana a él, afectada por esta enfermedad, que sume en el olvido a quien la padecen, como  las nieblas cubrían la isla de Avalon, y somete a un gran sufrimiento a aquellos que tienen que atenderles.

Hace un tiempo, tuve la ocasión de preparar el material para unos cursos programados para cuidadores de personas dependientes. Dentro del material , recuerdo un video que visioné de un hombre cuya mujer padecía esta enfermedad que teje telas de araña en la mente de las personas. Tenía una pared llena de fotografías de sus hijos y de sus nietos, que miraba todos los días y de los que sacaba fuerzas para seguir cuidando a su esposa y no caer en la desesperación y desear la muerte de ambos.

No puedo saber lo que se siente cuando alguien a quien tú amas, a quien tú quieres va cayendo en ese pozo sin fondo , dejando los jirones de los recuerdos colgados de sus paredes. No concibo que yo misma pueda llegar a no reconocer la cara de mis hijos, el tacto de quien me ha amado, la sonrisa de mis amigos, mi propio nombre.

La ausencia de recuerdos es la forma más cruel de asesinato, porque es la pérdida de la propia vida. Y en este caso, el asesino viene de la mano de un nombre alemán, el del médico que lo descubrió.

Mañana es el día en que se recuerdan a los enfermos de Alzheimer y sus cuidadores. Nosotros, que todavía podemos,  no debemos de olvidarlo

Sed felices.

martes, 18 de septiembre de 2012

Ruptura 2.0 ( relato)


Sabía desde hace tiempo que esa relación no la llevaba a ninguna parte. Lo sabía, pero había algo en ese hombre que la atraía como la luz a la polilla.
Ella no era una novata en las lides amorosas, y seguramente podía contabilizar varias muescas en su culata, pero cuando le conoció sintió como si fuera un reto personal conquistarle.

Como una araña tejió a su alrededor una tela de seducción. No fue difícil, pues él era vanidoso,  muy sensible a los halagos,sobre todo si venían de parte de una mujer atractiva, y para que negarlo, ella lo era. No obstante, quedó sorprendida de lo fácil que la resultó. Era como si tocara una sinfonía previamente escrita.  A cada tecla que ella pulsaba, la respuesta era la esperada. Y él cayó en sus redes.

Los primeros tiempos fueron maravillosos, no cabe duda. Eran dos personas maduras, con experiencia e inteligentes, por lo que a la atracción física se sumaba una conexión intelectual que, en ocasiones les llevaba a interminables y eruditas conversaciones, trufadas de caricias y besos.

Pero poco a poco ella fue perdiendo el interés, sobre todo a medida que el de él aumentaba. Quizá era porque ya no había reto o quizá porque la cotidianeidad le presentaba a un hombre como los demás, una vez desprendido el barniz de la novedad, ya sin ningún misterio que añadiera valor a una situación conocida. Un buen día se descubrió pensando como deshacerse de él. No quería hacerle daño. Siempre se había portado con ella con consideración y sabía el mal rato que iba a pasar al tener que decirle que todo había terminado. En el fondo le importaba, pero la ilusión de los primeros días se había apagado y el fantasma de la rutina y el aburrimiento empezaba a tomar cuerpo. En sus dos últimas citas se había propuesto comentarlo y algo insinuó, pero viendo la falta de sospecha de él, le dio lástima y calló.

En fin, que la ilusión se fue apagando como una brasa bajo la lluvia, y la necesidad de romper esa relación se estaba haciendo más grande cada día.

Un sonido familiar la sacó de su ensimismamiento. Miró la barra de estado del ordenador y vio que él había entrado en el chat y le mandaba un mensaje. Las letras blancas se movían sobre el fondo azul, parpadeando. De pronto lo tuvo claro. Abrió la ventana, entró en su perfil y muy lentamente bajó el puntero  hasta el final de la página. 

Allí, esta vez con los colores inversos, letras azules sobre fondo blanco, aparecía la frase que solucionaría su problema:

Eliminar como amigo

Y muy lentamente, su dedo descendió sobre el botón izquierdo del ratón….

Sed felices

domingo, 16 de septiembre de 2012

Porque es domingo

Es domingo.

Quizá debería dedicar esta entrada a la manifestación de ayer, en la que miles de personas, conciudadanas mías, salieron a proclamar su cansancio y su rebeldía ante tanto disparate cometido por este gobierno que prometía soluciones, como si éstas cayeran de los árboles. Quizá debería.

Pero no lo voy a hacer, porque en otros medios y foros mucho más capacitados que yo se comentará, se diseccionará en cifras, se aplaudirá y se denostará esta actuación de un pueblo, que está más arriba de la peineta de aguantar la nula gestión de un gobierno que prometió arreglar aquello que ahora está infinitamente peor. No, no lo voy a hacer.

Solo quiero deciros que hoy es domingo. Luce un sol de septiembre, que proyecta el calor de estos últimos días de verano y que anima a salir a la calle, a pasear, a la charla en una terraza. Tal vez, con la que está cayendo, sea una irresponsabilidad hablar de eso, de los pájaros y de las flores y de que la vida a veces muestra una cara más amable si nosotros la sonreímos. Tal vez.

Pero lo siento,  hoy, no voy a hablar ni de reivindicaciones, ni de luchas, ni de la crisis. Quiero, simplemente desearos un gran día con aquellos que os quieren y a quien vosotros queréis, siendo capaces durante unas horas de percibir las sensaciones  que están ahí, esperando que las viváis.

Y cuando llegue esta noche, ojala que vuestro día haya sido pleno. Ser feliz, ahora y en estos momentos de dificultad, es también una forma de rebeldía.

Porque es domingo.

Sed felices.






jueves, 13 de septiembre de 2012

Sexo y seso

Ya he comentado en otras ocasiones  que no siempre una está ligera de ideas  todos los dias como para imaginar los contenidos de este blog. Muchas veces surgen de frases que escucho o leo en diversos medios, y que me traen la inspiración.

Esto es lo que ha ocurrido hoy, cuando, la verdad, es que estaba un poco despistada acerca de que tema tratar. Bueno, pues la musa ha aparecido en forma de post en Facebook. No voy a repetir el contenido, que hablaba de que la vida era muy corta como para perderla con personas no atractivas, a lo que se respondía que era mucho mejor ser guapo por dentro que por fuera.

Que la belleza está en el interior es un tópico típico que hemos aprendido todos, muchos reforzados con películas o cuentos como la Bella y la Bestia o Cyrano de Bergerac, sin ir más lejos. Pero seamos realistas, también todos queremos ser guapos en nuestra parte visible, y, en su mayoría, hacemos lo que podemos para conseguirlo. Por  ello no voy a caer en la fácil conclusión de que fomentemos nuestra personalidad que el aspecto no importa. Tendría que empezar por vaciar mi tocador de todos los cosméticos, tirar la depiladora y abandonar todo cuidado externo, a lo que, por supuesto, no estoy dispuesta.

No, no van por ahí los tiros. El atractivo sexual está muy bien, mola, como dirían mis hijos, pero se queda corto sino va acompañado de una personalidad interesante, que ocupe las otras veintidós horas del día- si consideramos que dedicar  dos a nuestra actividad pasional como media es asequible. Estamos llenos de ejemplos que nos muestran como personas no muy bellas consiguen enamorar con su palabra, con su intelecto, con su arte, con su sentido del humor, con su imaginación. Si no, ¿alguien se explicaría el atractivo sexual de Woody Allen?

Naturalmente, no se trata de establecer un coloquio sobre el Discurso del método de Descartes después de echar un polvo, pero si de encontrar en el compañero de cama algo más que un buen culo  y que no confunda el Guggeheim con el último fichaje de fútbol.

Si prescindimos de la cirugía estética,- con ella, vaya mérito- el físico depende de una aleatoria combinación de genes. La personalidad, en cambio, de un conjunto de capacidades conseguidas a lo largo de la vida y en la que la voluntad por adquirirlas y desarrollarlas juega un importante papel.

Lo que mata la pasión no son los michelines, sino el aburrimiento, y me temo que el David de Miguel Ángel por muy bello que sea, tiene poca conversación.

Sed felices.

martes, 11 de septiembre de 2012

Creer y crear

La creatividad es un don, sin lugar a dudas. La capacidad de poder imaginar aquello que todavía no existe, pero que puede ser realidad, porque ya está en nuestra mente es, sin discusión, un privilegio.
Y cuando, dando un paso a delante, lo convertimos en algo tangible, el sentimiento de satisfacción puede llegar a cotas astronómicas.

Pero antes de llegar a este proceso, hay que empezar por creer, es decir, antes creyente que creador. ¿Y por qué llego a esta conclusión? Simplemente, porque de esa convicción nace luego la capacidad de asumir todo lo que un proceso de creación conlleva, sobre todo el esfuerzo.

Dentro de unos pocos días, un mes escaso, veré puesto en pie uno de los proyectos que más me han ilusionado: un sello editorial, que nacerá a través de una primera obra, RIVAS, UNA MIRADA ESCRITA, y que ha contado con la colaboración de magníficos escritores, que han puesto en él no solo su creatividad, que como digo es indiscutible, sino, mucho antes, su convencimiento, su creencia en que esta empresa saliera adelante, como así será, cuando lo culminemos el 10 de octubre, con la presentación al público.

No solo son importantes las ideas, sin fe en ellas, jamás crecerían ni se convertirían en realidades. Por eso en la vida de cualquier persona es vital encontrar compañeros de viaje que crean en las mismas rutas y lean en los mismos mapas, aunque a veces se discrepe si el camino más corto es por la izquierda o por la derecha. Yo he tenido esa suerte en este proyecto al encontrarme con alguien que lo creyó, y conmigo lo ha creado, sin que haya escatimado esfuerzos para verlo en pie. Yo sé que su discreción, a veces, le hace sentirse incómodo cuando se le menciona en foros como éstos, pero él sabe que sola no lo habría conseguido y por esta vez me va a permitir que le mencione directamente ¿Verdad, José?.

En conclusión y para terminar: fe en las ideas, voluntad para llevarlas a cabo y suerte para encontrar quien nos acompañe en la aventura.

Sed felices.




sábado, 8 de septiembre de 2012

Venganza caliente, caliente...

Confieso que vengo  siguiendo los comentarios sobre un vídeo, algo subido de tono, de una concejala socialista, y que hasta hace poco no tenía ningún interés para mi. Pero, han sido tantas las entradas en FB y en otros medios de la Red que, como humana que soy, al  final he picado, como una más de  este país de cotillas. Sí, porque somos un país de cotillas, en el que  los programas de más audiencia son aquellos en los que la gente pone encima de la mesa sus higadillos y demás visceras, para que otros los hagan lonchas a la vista de todos,  y en el que estamos perdiendo la perspectiva de qué es derecho a la propia imagen y da igual ya quien sea, inocente o culpable, lo importante es dejarle con el culo al aire, lo que es textual en muchos casos, y más da que hablar una teta que un desfalco.

Resulta que lo del vídeo de marras,  es fruto de un triángulo amoroso, en el que la perjudicada- la sufrida mujer del adúltero presuntamente- ha colgado el vídeo como venganza de la relación de su compañero, futbolista, para mayor topicazo, con la edil, la cual, no anduvo muy lista al enviar al balompédico ligue un vídeo porno casero- no hay nada más cutre, por cierto- en la que ella practicaba, digamos, "el amor propio". La despechada novia cuelga, entonces, la peliculilla y ya está, venganza cumplida. ¡Menudo folletín!. Y no nos olvidemos del cuarto en discordia, el marido deshonrado, carpintero de profesión en una empresa del Opus Dei, y el más discreto en esta historia.

Desde que el mundo es mundo, pero sobre todo en el siglo de Oro, en que las obras de Calderón y Lope de Vega nos pusieron al corriente de que la honra- que siempre se sitúa de cintura para abajo- es solo patrimonio de Dios,  nos sentimos conmovidos e interesados en estos temas, sobre todo por el morbo que conllevan. Don Pedro daba siempre a los protagonistas la oportunidad de lavar su honor, habitualmente con sangre, eso sí. Hoy que estamos algo más adelantados, o por lo menos lo pensamos, tenemos Internet, para ventilar los trapos sucios y tomar justa venganza.

¡Ay, si nuestros autores clásicos hubieran conocido las redes sociales! Tengo la certeza de que  ya hubieran hecho un grupo llamado "Fuenteovejuna está hasta los huevos del comendador" o "Zalamea con su alcalde y al rey que le den morcilla", sin olvidar que seguramente alguien, con el móvil, cogería imágenes del pobre caballero de Olmedo, asesinado alevosamente, antes de que levantarán el cadáver y luego las distribuiría por todos los canales posibles, a la vez que twittearía la noticia .

Los tiempos cambian, pero las costumbres permanecen y la venganza es muy tentadora y más cuando, con lo medios de que disponemos,se tarda tan poco que ya es imposible comerla fría.

Sed felices.

jueves, 6 de septiembre de 2012

Transparencias

Un amigo dice que soy muy transparente.

La verdad, no sé si lo dice como  halago o como señal de ser algo que no me conviene. Más me suena a esto último, pues siempre lo acompaña con cierta socarronería.

Al principio me sentaba mal, no lo voy a negar, porque me hacía pensar que era algo parecido a ser una ingenua, y eso, con la edad que una tiene no es nada interesante, ya que si te caen los años, por lo menos que haya un cierto resabio fruto de la experiencia.

Pero después de una profunda reflexión- porque cuando a mi una cosa no me cuadra la tengo que pensar y repensar- he llegado a la conclusión de que sí, de que soy transparente.¡Vamos!.Qué se me ve venir de lejos.Y nada tiene que ver con la ingenuidad, sino con la capacidad de mostrarme como soy, de ser yo misma. Eso de dejar ver a través mía o dentro de mi lo que pienso y siento.

Y al hilo de ésto, quisiera compartir con vosotros otra reflexión más- sí, porque cuando yo me pongo a dar vueltas al coco...- Si hay personas que somos transparentes, también tiene que haber personas opacas.

Y yo me pregunto:¿una persona opaca, cómo es?¿ Incapaz de decir lo que verdaderamente piensa, por miedo a que los demás lo utilicen como arma arrojadiza? ¿Disfrazará sus sentimientos, tras una vestimenta de contención y disimulo, no sea que si los expresa se vea desprotegido?¿Sólo reflejará, pero no permitirá que ninguna sensación entre en ella? Y lo que más me cuestiona, ¿será feliz dentro de esa especie de concha que le asemeja más a una chirla asustada que a un ser humano? ¡Pues lo siento por ellas!

Es verdad que muchos de los objetos transparentes son frágiles y se les daña con facilidad, sin ir más lejos el cristal, pero también son los que permiten pasar la luz para  que veamos y nos iluminemos. Otros, como el agua, son dinámicos y fluidos,  capaces de excavar montañas y recorrer grandes distancias, y su fuerza a veces es imparable.

Hoy en día  se pide transparencia en la gestión, en la política y en muchos de los ámbitos de la sociedad, pero cuando entramos en el campo de los sentimientos, ahí- piensan muchos-, es peligrosa, pues nos vuelve vulnerables.

Pues eso,  que va ser que mi amigo tiene razón y  que soy muy transparente. Y para demostrarlo y  porque soy  coherente, escribo este artículo, en el que lo asumo y además lo predico.

Sed felices.


martes, 4 de septiembre de 2012

Boomerang

Achacó su cansancio, en un principio, al  estrés de los últimos meses, que ni siquiera las vacaciones habían conseguido mitigar.
Cuando aparecieron los primeros mareos, también los relacionó con la molestias que sentía en el cuello, y que seguramente era producto de la tensión diaria y de una ligera artrosis cervical.
Hasta que una mañana de viernes, cayó desmayado en pleno Consejo de Ministros.
Se avisaron a los mejores especialistas que acudieron al mejor hospital, en donde le ingresaron. Tardaron varios días en comunicar el diagnóstico, en parte por lo complicado y prolijo de las pruebas, y en parte para no causar una alarma nacional.
Por fin, en el primer canal de la televisión pública, el jefe del equipo médico trasladó a la preocupada ciudadanía que la médula del presidente del gobierno presentaba una alarmante disminución de glóbulos rojos- más o menos eso entendieron los televidentes-  causada por una leucemia que, en este caso , presentaba una extraña variante.
Se intentaron varios tratamientos, que solo lograron paliar ciertos síntomas, pero no curar. El rostro del presidente cada vez mostraba más las huellas de su enfermedad y, a pesar de que intentaron que retomara su actividad habitual para no provocar más convulsiones en la maltrecha economía del país, la extraña leucemia ganaba día a día la partida y tuvo que ser la vicepresidenta la que asumiera totalmente las tareas de gobierno.
Por fin, la buena noticia saltó a los titulares. Parecía que se había encontrado un remedio: un trasplante de médula. Pero para desgracia del presidente, ninguno de sus familiares era compatible. Se acudió al banco de médula, y después de una carrera contra reloj, se encontró un solo donante.
Todos los resortes del estado se pusieron en marcha. Policia, guardia civil y demás autoridades buscaron y buscaron a esta persona, de nacionalidad extranjera.
Pero la vida, a veces es un boomerang, y nos devuelve aquello que arrojamos. El único hombre capaz de salvar la vida al presidente del gobierno había muerto, varios meses atrás, de un infarto, a la puerta de un ambulatorio, en el que no se le pudo atender por no tener los papeles en regla.
Sed felices.

domingo, 2 de septiembre de 2012

Amores perros

Como un alma pena va detrás de ella cortejándola y recibiendo a cambio la mayor indiferencia. Incapaz de sujetar sus pasiones, a la mínima ocasión aprovecha para escaparse , y vuelta otra vez a seguirla entre gimoteos, sin descanso, a pesar de que para él es un objeto inalcanzable, como la más lejana estrella. Pero él no lo sabe, no lo entiende.  Sólo ve su pelo rubio con mechas castañas, su cuerpo esbelto y su aroma, que le arrastra sin piedad.

Lleva prácticamente dos días sin comer, y el sueño le rinde por agotamiento. El amanecer le ha sorprendido queriendo salir  en otro vano intento de llamar su atención, pero la frustración de la llave echada  ha hecho que golpeara con rabia las puertas cerradas.

No sé como consolarle , como explicarle que no tiene la más absoluta oportunidad . La naturaleza tiene sus reglas. No basta con sentir, tenemos que ser correspondidos para consumar nuestro amor.

Y esto es así, desde que el mundo es mundo. Da igual que esta vez el enamorado sea Luni y el objeto de su amor Xena. Es un amor imposible. El es un yorkshire  terrier y ella una pastora belga  y,  en este caso, el tamaño si importa.

Sed felices